MATINÉE

Siete de la mañana. Bajo las escaleras con los ojos aún semicerrados, tanteando las paredes en busca de la cocina que cada mañana me recibe en penumbras. Una de las bombillas parpadea, apuntar que falta una bombilla…

Mi primer gesto siempre es el mismo, abrir la puerta de la terraza y aspirar el aire de la mañana. Aire salino procedente del vecino mar que heredamos de los fenicios y que llena mis pulmones por completo, refresca mi piel de forma brusca, el frescor de la brisa abraza mi desnudez, y lo agradezco. Gestos mecánicos de cada mañana.

Casi como un autómata enciendo la tostadora, pongo la radio…joder más de cien muertos al caerse un avión en Madrid, que jodido el destino. No lo puedo evitar, pero a mi mente viene la imagen de una niña, y esos segundos finales donde todo se llena de fuego. Escalofrío que me recorre.

Apenas queda mantequilla, apuntar que no queda mantequilla…

Gestos automáticos, y la cara de esa niña mirando el fuego que la envuelve sin saber si se trata de un juego más de sus ansiadas vacaciones o si aquello va en serio, segundos antes de entregarse al abismo.

Joder, no queda café en el recipiente hermético habilitado para ello. Odio ese momento en que debes abrir un nuevo paquete de café. Siempre se me desparrama todo por la encimera. Soy desastre para eso…y para tantas cosas…apuntar que falta café.
Salgo de nuevo a la terraza. Me vuelvo a bañar en el aire frío, miro el mar eterno y distante…distinto.

Me siento en el suelo intentando forzar un recuerdo amable en mi mente. Y lo encuentro, siempre lo encuentro.

Esta mañana me faltará algo, sin duda…apuntar que me faltas tú.

1 comentario:

Anna dijo...

Bueno, por mi nombre desde saber quién soy. Tengo que decir que en cuento he recibido tu e-mail, me he metido corriendo en tu blog. Siempre te digo que soy una sensiblona, porque me haces llorar siempre. Pero no. Se debe a lo hermoso de tus escritos y lo que transmiten.
Solo decirte, que ya te he agregado a mis "favoritos" y que será de visita casi diaria.
Gracias por dejarnos compartir contigo tus pensamientos.
Sigue así.
Besos. Ana.