AMANECER EXTRAÑO

Esta mañana me he sentido extraño, raro, como ausente. La verdad es que anoche me acosté como como siempre, pero parece haber ocurrido algo, pues me he sentido irreal.

Cada mañana al levantarme repito los mismos tres gestos: salgo a la terraza a respirar, pongo el café y enciendo la radio.

Esta mañana el amanecer me resultó más oscuro, el café más amargo, incluso no llegué a conocer la voz del locutor que hablaba en la radio.

Parada del autobús que me lleva al trabajo. Normalmente siempre somos los mismos los que esperamos. Menos esta mañana. Otras caras de sueño, otras miradas. Incluso creo que ellos me miran como un intruso en su rutinaria estancia en la parada del 8.

Una vez en el autobús me siento extrañamente solo, como en una película, como fuera de lugar.

En mi mente se agolpan síntomas y síndromes mil veces estudiados:

-Deterioro cognitivo, primero síntomas de demencia tipo Alzheimer: ¿realmente recuerdo qué cené anoche? ...Repita esta frase: en un trigal había cinco perros.

-Esquizofrenia paranoide: ¿realmente me están mirando los que me rodean? ¿qué pensarán de mí?

-brote psicótico por abuso de estupefacientes: ¿se puede considerar el hecho de ver Gran Hermano un abuso de estupefacientes? En otro caso descarto la posibilidad.

-Shock postraumático: nueve tardes en un mes en la Unidad Docente de cursos, cinco guardias (dos de ellas de 24 horas y tres de 17), cuatro días de congreso, un viaje a Sevilla, otro a Madrid, cinco saliente-de-guardias, un trabajo de investigación, podrían producirlo, pero eso es el planning de noviembre y estamos en octubre.

-Neurosis conversiva: Entre Harrison y Freud me tienen frito, pero no creo que sea para tanto...

Mis diagnósticos diferenciales no llegan a más..el autobús para frente al centro de salud. Me dirijo a la puerta. Está cerrada.

Mierda, otra vez me equivoqué al poner el despertador ...

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