DON ANSELMO

Anselmo Liendres del Real, tutor de Víctor Bárcenas. A sus 58 años es considerado por sí mismo una eminencia mundial en la Medicina de Familia, basándose en el hecho de que un día memorizó los 206 huesos del cuerpo humano y además se conoce los 31 nombres comerciales de la amoxicilina.
Hijo de una familia acomodada de Jerez (la familia Liendres es conocida por criar caballos de raza), el señorito Anselmo acudió a los mejores colegios sevillanos desde su más tierna infancia (lo de tierna es por su cara mofletuda y su adiposa cintura). Los planes de doña Faustina Liendres estaban muy claros: Anselmito debería promocionar para obispo, gobernador civil, comandante de la marina, juez de paz, registrador de la propiedad...o médico. Finalmente Anselmito se decantó por la medicina para desespero familiar, con el firme convencimiento de que se forraría en pocos años poniendo la pantalla y cobrando las visitas a quinientas pesetas, sumado a la convicción absoluta de que vería infinidad de damas en ropas íntimas (craso error por supuesto).
Lo que no entraban en los planes del bachiller Liendres era que su meteórica carrera debería pasar por catorce años de Universidad. Fueron necesarias varias remesas de jamones 5-jotas para convencer a determinados profesores de la idoneidad de Anselmito como Galeno. Mención aparte la gestión que tuvo que hacer don Máximo Liendres, padre del iterfecto, para que un descarado joven profesor de Patología General venido de Suiza llamado
Peter Bissel, incorruptible y empeñado en suspender a su criatura fuese expulsado por rojo gracias a una oportuna conversación entre don Máximo y el Ilustrísimo señor decano don Gumersindo Polo en los prolegómenos propios de la entrada al burdel de calle Banderola, pero eso es motivo de otro post.
Entre 1982 y 1998, Anselmo descubrió que no se podía hacer rico practicando la medicina, pues nadie pagaba por sus servicios, así es que debió coger plaza en el seguro, donde aprendió cuatro grandes aforismos médicos, con los que solventaba el 97% de sus visitas:
aforismo 1: "Usted tiene el corazón más grande que la caja" .
aforismo 2: "Usted sufre de artrosis reumática".
aforismo 3:"Su hija necesita buscarse un novio y casarse" .
aforismo 4: "Le voy a pedir una analítica completita, pero completita, hasta con la velocidad y todo".
En caso de fallo de los aforismos previos, (3 % de los pacientes), siempre quedaba el plan B: "Con este papelito, se va a ir a las urgencias del hospital, pero pitando".
En 1999 decidió hacerse cargo de la formación de Residentes, pues su extremada sapiencia no debía caer en saco roto (aparte de saber que un residente le aliviaría el duro trabajo como médico de Familia).
Don Anselmo, idolatrado y respetado por su cupo, inveterado recetador de neobrufenes en sobre, convencido de que su preciada masa neuronal derivaba genealógicamente de sangre Borbona, o al menos Beltraneja, se acaba de pedir un permiso de 4 días para escrutar en los libros de registro civil su arbol genealógico, dejando a Víctor a cargo de la consulta.
Mientras el residente Bárcenas explora a un paciente de ochenta y tres años con una uña encarnada mezcla entre mejillón gallego y espolón de águila imperial, don Anselmo comprueba con horror que en realidad es descendiente de una familia de ladrones de ganado que hicieron fortuna robando caballos en el sur de Portugal. Un secreto más que callar hasta el resto de sus días.
Víctor sigue pensando que le encanta su profesión, porque así lo siente...además sigue pensando que debe llamar a Sandra...algún día.

No hay comentarios: