SHMUEL Y BRUNO...PIJAMAS A RAYAS

"La inocencia de los colores, sabores y olores de la niñez desaparecen en la oscuridad de la razón", con esta frase empieza una de las mejores películas que ví en los últimos años. El niño con el pijama de rayas es una película para reflexionar.Tierna y a la vez tremendamente dura. Shmuel y Bruno, dos niños separados por las alambradas de la locura humana. Una locura incomprensible pero real.
Y tremendo final: La película acaba con el plano frontal de una puerta. Treinta segundos en los que te quedas mirando esa puerta, rodeado de un silencio absoluto, terrible, sobrecogedor, en una sala en la que cien personas no se atreven a mover un músculo, todas esperando que pase algo, lo que sea,pero que pase algo más que nos devuelva la ilusión en el ser humano. Treinta segundos donde te preguntas si es posible tanta locura, tanta injusticia. Es posible.
Fundido a negro. Fin. Sigue el silencio en la sala, nadie se mueve.
Absurdo, pero anoche soñé con estos niños con los pijamas de rayas.


2 comentarios:

LoCuTeMo dijo...

hey...coincido contigo "una locura", en verdad hermosa pelicula q muestra la sencilles, fraternidad y aventura de la niñez opacada por la "razon justificada" de los q nos decimos adultos razonables y maduros. Desde un principio q la vi en cartelera sabia q si la veia saldria llorando y es como a la mitad de la pelicula q las emociones se quiebran...hay momentos en los q esperas las cosas tengan "un final feliz" y sin embargo tienen un final "real". verdaderamente q la ultima parte llena de esperanza por encontrar al padre de smhuel, llena de miedo, desesperacion fue la mas caotica de la sala ya q creo todos no queriamos aceptar el final.
Perlicula para reflexionar la naturaleza humana y la comunicacion entre los demas

Anónimo dijo...

Me asusta la naturaleza humana y lo que podemos llegar a ser

Me quede como tu, inmovil por unos segundos tratando de no respirar, de no llorar, …imposible, aun cuando sabes lo que realmente pasó,cuando sabes lo que pasará, te niegas a aceptarlo, es casi una agonia.
Claribel