SESIÓN CLINICA

Viernes 5 de Noviembre: A Víctor Bárcenas, le encargan un “trabajito” en el centro de salud, tras ardua negociación entre Don Anselmo y Laboratorios Wanger. Se trata de presentar una sesión clínica. Unos días antes le entregan un CD de laboratorios Wanger en el que se presentan los exitosos resultados de un estudio en diabéticos hipertensos. Se trata de un antihipertensivo.
-Querido Victor, comparar este medicamento nuevo con lo que se usaba hasta ahora es como comparar un Mercedes con un Seiscientos. Y yo quiero que mis pacientes viajen en mercedes –le explica a Víctor su tutor, excelso descendiente de los reyes godos sin duda.
En el estudio en cuestión, llevado a cabo en quince países, todos ellos perfectamente industrializados, en el que participaron ciento treinta doctores (por cierto convenientemente “becados”), se comparan los grandísimos beneficios de un medicamento (llámalo X) en comparación con…no tomar nada (comparación con placebo se llama el negociete). Curiosamente el coste de este tratamiento contra la tensión es de más de cuarenta euros al mes, frente a los tres euros que cuesta el tratamiento usual y eficaz. Finalmente el estudio recomienda que se use el nuevo antihipertensivo porque “se cree que podría mejorar” las cifras tensionales en diabéticos mejor que el tratamiento usado hasta ahora. Incluso tiene la desfachatez de decir: “Deberíamos pensar en dar este medicamento(contra la tensión), a diabéticos no hipertensos”.
Victor sabe que roza lo inmoral el realizar estudios de este tipo, comparando nuevos medicamentos con placebo cuando ya existen medicamentos eficaces, más aún hacer conclusiones que parecen sacadas de una noche de langostinos y Ribeiro
Nos morimos de infartos, accidentes cerebrovasculares, cánceres varios, fruto de diabetes, de tensiones disparatadas, colesteroles diversos, obesidades mórbidas.
¿Nadie planteará de forma seria que si dejamos de comer porquerías y hacer esta vida de marmotas dejaríamos de morir embebidos en nuestra propia manteca?. Supongo que no. Es que eso no vende
Lástima en lo que algunos tratan de convertir la profesión más bonita del mundo: un simple listado de pastillas contra la infelicidad que nos convierte en más infelices.
Victor es el hombre de las mil teorias. Hoy piensa en su teoría del círculo seboso :
-Doctor, soy infeliz, por ello devoro para calmar mi ansiedad y fumo sin parar, como consecuencia me pongo gorda y me canso al andar, lo cual conlleva aumento de la tensión, del colesterol y diabetes de regalo. Cúreme .
-No se preocupe, aquí tiene: paroxetina, diazepan, vareniclina, atorvastatina, candesartán, metformina, atenolol…¿algo más?
-Tomo tantas medicinas porque estoy enferma, eso me convierte en más infeliz, eso me da ansiedad, devoro y fumo sin parar…el círculo sigue.
-No se preocupe, que nosotros, los supermédicos superinvestigadores y superlistos vamos a descubrir un medicamento que le baje más el colesterol, que le baje más la tensión, que le termine de joder la vida hasta convertirla en un rosario de pastillas e inyecciones.
-Gracias doctor es usted muy amable.
-De nada señora, dese por jodida.
Victor lo ha decidido: No va a presentar el trabajo, ni el CD del laboratorio, renunciando con ello a la gratificación que conlleva.
¿Acaso alguien cree que todo esto es fruto de mi imaginación?...Ojalá.
Se gasta más dinero en silicona y en medicación contra la impotencia que en investigar contra el Alzheimer. Consecuencia: en unos años el mundo estará plagado de viejas con unas tetas perfectas, viejos con unos penes durísimos…pero no recordarán como se usan.

1 comentario:

Ana dijo...

jajajaja...me suena esa frase, esa ultima frase... hoy dia la medicina solo es farmacología, o al menos eso es lo que el pueblo cree y espera de los medicos... si no cambiamos al pueblo no podremos cambiar la medicina.