GUARDIA DE NOCHE

Cuatro de la madrugada. No es buena hora para escribir sobre vidas ajenas, menos aún para escribir acerca de mi vida. Corro el riesgo de irme de la lengua...
Guardia de hospital. Esta es la que yo denomino la hora extraña. Tras veinte horas de trabajo casi sin descansar, y cuando la guardia es tan mala que sabes que no te vas a ir a dormir, te das cuenta de que, si quieres que tus pocas neuronas sigan funcionando, debes echar mano de otros recursos. No valen los 4 cafés y dos coca-colas(light of course), debes usar tu mente para salvarte de la hoguera.
Las cuatro, la hora maldita, la hora de nadie, la hora que nadie quiere, porque no es tan tarde como para ver el fin de la jornada ni tan temprano como para pensar con nitidez, porque el sueño te vence, pero sabes que no debes, que no puedes. Las cuatro, la hora sin tiempo, sin luces, la hora que flota en la madrugada.
Dolores, vértigos, golpes variados, insomnios, infartos, vómitos y crisis de pánicos sed bienvenidos a esta hora donde nadie duerme, visitad esta hora sin nombre.
Noche de trinchera, de ojos rojos, de sonrisas complices, noches de cafés asesinos, hora mágica para mí.
Me salgo del área de urgencias, me miro al espejo, me mojo la cara y sonrío. Absurdo pero me siento bien.
El simple hecho de saberme a este lado de la enfermedad, de creerme a salvo (iluso de mi...), de no ser víctima de esta noche, de no sufrir. El ser consciente de mi salud, de mi vida , me hace sentirme bien, y me dirijo de nuevo a la zona de consultas. Respiro...y sigo.
Bienvenidos amigos y amigas al mundo del dolor, de las vidas truncadas, de la incertidumbre, al mundo de las esperanzas rotas, de los amores cercenados por una leucemia, de la muerte en la soledad de la madrugada.
Y nosotros aquí seguimos, zas, zas, zas...jugando a veces a ser dioses (algunos incluso llegando a creerse dioses), privilegiados testigos de la lucha de cada ser con sus demonios.
Me siento bien al saberme, al menos por hoy, a salvo de ese infierno.
En apenas cuatro horas volverá la luz, volverá el sol, la vida, y el mundo real. Yo dormiré el sueño de los vampiros, pero antes te besaré. te besaré y pensarás que te beso como siempre. No sabrás que en realidad te besaré como nunca.
Cuatro y veintitrés minutos...Respiro profundo...y sigo

MI PLAYA SECRETA

Hay momentos en la vida en los que de pronto te encuentras con alguien. Hay momentos en que ese encuentro es algo más que un cruce de caminos, un cruce de miradas, es algo más, es un cruce de vidas. En ese instante, la chispa de la magia surge de la nada, y una especie de escalofrío recorre tu cuerpo, te sacude, y luego te suelta violentamente sobre la realidad.
Ayer me sucedió algo así.
A veces me gusta navegar por la red como el viandante por las calles de tiendas, simplemente mirando realidades, y algunas veces he llegado a encontrar cosas realmente sorprendentes, como fue el caso de Schneckenraum, el sueño del caracol, del cual hablé en otro post.
Hace apenas unos días me dedicaba a eso...a dejarme llevar por el flujo de información de la red (flowing in the wind que diría Dylan...),,y de pronto una especie de calambre brutal recorrió todo mi cuerpo, sacudiéndome como hacía meses no me sucedía.
Normalmente suelo escribir en una playa, mi playa. Es una playa secreta, que no comparto con nadie, y en la cual lloro mis soledades, y canto mis penas más íntimas.
De pronto, en apenas quince segundos, descubrí que alguien más comparte mi playa. Nunca coincidimos en el tiempo, pero es la misma playa, los mismos colores, la misma sal, los mismos olores. A esa persona, hoy dedico mi post. Algún día la conoceré. Gracias por compartir algo tan íntimo.
Esto es lo que leí:
"...A orillas del Mediterráneo, una noche de San Juan, me besé apasionadamente con una mujercita que se me llevó la virginidad y a la que no volví a ver nunca. En un mar negro pintado de estrellas me bañé desnudo con aquella rubia belga a la que tanto quise; ella me abrazó y me susurró al oído un te quiero dulce y salado que me caló hasta lo más hondo. El mar también me ha visto llorar. Aquella tarde en que supe que había dejado de ser niño bajé a la playa, me senté en la orilla y me aferré con fuerza a la arena, pero la infancia se me escurrió por entre los dedos y me arrancó dos lágrimas amargas que se llevaron las olas. Cada vez que la vida me ha roto en pedazos he ido a esconderme al Puerto de La Caleta. Allí, en mi rincón del mundo, he pasado largas tardes viendo partir a los pesqueros con su estela dorada y su corte de gaviotas, buscando respuestas en el horizonte. El mar me ha enseñado que siempre viene la calma tras las tormentas de la vida; que siempre hay otro verano, otro atardecer, otro barco, otro amor. También recuerdo que una vez el mar, enfadado, estuvo a punto de matarme. Pero lo perdoné, porque al mar, como a todo lo que se ama profundamente, se le perdona todo.
Ahora vivo muy lejos y aquí casi siempre es septiembre. Ya no hay mar detrás de mi ventana salpicada de lluvia, y los atardeceres ya no huelen a hogueras lejanas. Soy feliz, pero hay veces en que el mar me duele, y el alma se me revuelve y se me ahoga como un pez fuera del agua. Entonces solo quiero volver, pero la vida aún no me deja. Quizás aún falten muchos años o quizás no suceda nunca. Por si acaso he dejado escrito que, cuando muera, quiero que me incineren y que arrojen mis cenizas al Puerto de la Caleta. Me gusta pensar que algún pesquero se llevará mi alma enredada en su estela dorada, y que las gaviotas me acompañarán mar adentro, a reencontrarme con mis pedazos rotos, con mis lágrimas, con esos amores a los que no volví a ver nunca, con todos esos compañeros que un día me juraron amistad eterna. Volveré entonces a ser niño y jugaré con mi hermana hasta caer exhausto, lloraré de risa con mis mejores amigos, y siempre será verano y ya no me dolerá el mar".

Alfredo de Hoces (www.alfredodehoces.com) ...Gracias.

ENCUENTROS DIFÍCILES

Víctor Bárcenas hoy está de buen humor. Recientemente asistió a uno de esos cursos para residentes de medicina de familia.Tema: "encuentros difíciles". Se trataba de uno de esos cursos en los que enseñan al médico a controlar sus propios impulsos, a reconocer sus propios demonios, a respirar diez veces antes de arrojarse por la ventana.
Casi lo desea en lo más interno de su ser. Le apetece visitar a uno de esos pacientes que periódicamente logran derribar todas sus defensas con un simple comentario.
La mañana empezó genial, Victor había encontrado al fin el calcetín rojo que desapareció hace meses. El dilema es que era el quinto calcetín desparejado que acumulaba en pocos meses. Había tres cosas que lograban ponerle de los nervios a las siete de la mañana y seis minutos, hora de su despertar diario: No encontrar la ropa interior de la que se había desprendido la noche anterior al desnudarse apresuradamente en un arrebato amoroso, no recordar el nombre de la chica que dormía a su lado, y acumular en su cajón del baño calcetines desparejados. Nada de ello había sucedido esa mañana, y además había un calcetín menos sin pareja.

Nueve de la mañana y treinta y dos minutos: La paciente, de unos cuarenta años, se sienta frente a su mesa:

-Es mi momento -se dice Víctor intentando recordar todas las claves aprendidas días atrás.
-Doctor, vengo para que me de un pase para el ginecólogo. El caso es que me operaron hace dos años porque tenía un dorito en la matriz -(no era un cheetos, era doritos...¿?)- piensa el médico residente -Además quiero otro pase para el médico de huesos porque tengo mala la cervical y eso me da subidas de tensión nerviosa. Por cierto me noto el colesterol más alto ultimamente, creo que si me hiciera un análisis...
Doctor Bárcenas no sabe si llorar o reir. Cualquiera de las dos opciones, no es factible delante de la usuaria, cliente, paciente...opta por levantarse, va al baño y se mira al espejo.
-Joder -piensa- tres días preparándome para pacientes de este tipo, y en veintitrés segundos me ha desarmado.
Respira diez veces...y sigue.

VIDA...



A veces necesito 500 palabras para expresar algo, a veces necesito miles. A veces ni siquiera logro expresar lo que siento con palabras. Hay otras ocasiones en las que una sola palabra define situaciones.


Hoy es un día extraño en el Sur; extraño por la lluvia, que se convierte en elemento casi olvidado. Me siento a ver cómo llueve y trato de buscar la palabra que defina mis sentimientos exactos, la palabra que sirva de nexo entre dos situaciones mágicas vividas en estos días.

Situación 1:Hace dos días visité un antiguo cobertizo donde se oxidaban los recuerdos de mi infancia. De allí rescaté un cuadro. Dos personas, congeladas en el tiempo, en la foto sepia de lo que parecía ser una pareja de novios.

Dediqué casi medio día a limpiarlo y darle la decencia que aquellos dos jóvenes hubieran deseado hace más de cincuenta años.
Ese mismo día por la tarde pude preguntar y enterarme. Es la foto del abuelo y la abuela cuando se casaron...Me cuenta ella , pues él murió hace unos años, que cuando se casaron fueron a Málaga y se buscaron un retratista, pasaron la noche en una pensión y al día siguiente volvieron al pueblo. Dos pesetas se gastaron.
Mis orígenes familiares son muy humildes, pero ese es motivo para otro post.
El cuadro se había extraviado una de esas veces que se había pintado la casa, y nadie le volvió a dar importancia; total, se trataba de un viejo cuadro apolillado...hasta hace dos días.
Con mucho cuidado, coloqué el cuadro en su sitio.
Situación dos: Viendo una película hace apenas 24 horas, decían lo siguiente:
"-Eres feliz...
-Intento serlo.
-Se te nota en la cara, ¿como lo haces?
-Es facil, hay que dejarse llevar...
-¿Y si sale mal?
-Prefiero equivocarme a no hacer nada. Prefiero meter la pata a perdermelo todo. A mi me funciona. Deberías probarlo"


Ahora, cuando escribo para tí en este blog, y a la vez para mí en esta especie de autoconfesionario público, acabo de encontrar la palabra que une estas dos situaciones vividas en apenas dos días. Lástima que la palabra sea sajona: FLOW...

VICTOR BÁRCENAS, RESIDENTE DE FAMILIA

Víctor Bárcenas nació una fría noche de febrero (no existían calurosas noches de febrero ni gélidas noches de agosto en su tierra). Su padre le puso Victor porque le encantaba la historia del jorobado de Notre Dame . Siempre se sintió afortunado por este hecho, el no haber nacido jorobado, y el hecho de que a su padre gustara Víctor Hugo; si le hubiera gustado Balzac su vida hubiera sido un trauma.
Estudiante de medicina por equivocación y residente de medicina de familia por vocación (y eso es tema de otro post), el doctor Bárcenas a sus treinta y tantos, se levanta cada mañana a las siete y seis minutos (su reloj se llama Felpucio, es el único despertador del mundo que tiene nombre propio); pero esta máñana iba a ser algo especial...
A entrar en la cocina, y encender la luz descubre cómo un ejercito de miles de hormigas ha colapsado su encimera; lo que es aún más grave, se están cebando en su recién adquirido jamón, oferta del Carrefour (el jamon y los langostinos, esos dos grandes amigos de la humanidad...). Se plantea pasar a la acción: rociar con insecticida la zona, pero no parece viable impregnar con piretrinas tan preciado manjar, por lo que acaba con los insectos a base de servilletazos. Esa mañana no habrá jamón sino tostada con matequilla y..mermelada.
Como está en plan fashion-estupendo, ha decidido comprar una de esas mermeladas de marca que anuncia la tele, que vienen en bote de plástico, con fibra, sin azúcares ni fructosa, tapón antigoteo, 50 calorías por cien gramos y precio triple...guay.
Aprieta el bote y FSHHHH! una sustancia gelatinosa, réplica exacta de la diarrea de un bebé se posa sobre la tostada haciendo un ruido verdaderamente asqueroso. A pesar de que intenta darle un mordisco, la tostada va sin probar a la papelera; al bote de mermelada le esperan varias semanas en la nevera hasta que vaya a la basura una vez aparecidas las correspondientes pelusillas verdes. Nota: comprar mermelada marca mercadona.
Coge el autobús. Existen 3 tipos de hombres: los que usan como colonia Varon Dandy, los que usan como after-shave la loción Floid, y el resto. Hoy le ha tocado junto a su asiento un señor tipo 1, grado 3: No solo se "echa" colonia, sino que se "baña" en colonia. Además están tan cerca que está completamente convencido de que llegará a la consulta oliendo a ese gran perfume (lo de grande es porque se vende en tarros de un litro)
Con el estómago vacío llega a su centro de trabajo. Primer paciente.
-Doctor, ¿es usted el sustituto?, bueno entonces le explicaré mi problema. El caso es que he estado mirando el internet y... creo que soy fibromiálgica -Plaff! La primera en la frente -le explico mi problema...blablabla.
La señora sigue hablando de sus males. La cara del doctor Bárcenas se pone triste, casi llorosa. La señora sigue contando convencida de haber emocionado a aquel joven doctor. En realidad Bárcenas no para de pensar en cómo su preciado jamón estará siendo devorado en ese mismo instante por miles de cabronas amarillas.
Tras más de quince minutos, y ya con la paciente en el dintel de la puerta, ésta se vuelve:
-Doctor, hace mucho que no me tomo la tensión...¿podría tomármela ahora? Bárcenas no cree que sea conveniente explicarle a la usuaria las causas por las que NO va a tomarle la tensión.
Seis horas y treinta minutos, y cincuenta y dos pacientes más tarde, la hora de la visita de los delegados farmacéuticos. El doctor Bárcenas cree que su glucemia debe rondar los 25-30 mg/dl, el delegado es un hombre tipo 3, grado 3: Perfume "de los buenos", pero también bañado en cantidades industriales del mismo (sin duda imitación comprada en el mercadillo a cinco euros el bote). Dicharachero y alegre, le larga su retahíla mil veces ensayada: vaya-porquería-equipo-el-madrid (Bárcenas está convencido de que algunos delegados llevan su libretita donde apuntan de qué equipo es cada médico), vaya-porqueria-politicos-tenemos (idem con las afinidades políticas), vaya-producto-tan-bueno-tengo. Jajaja, jijiji!!
-Esta es la mía -se dice Víctor, y acto seguido le plantea a tan amable delegado si sería posible que el laboratorio lo inscribiera en un interesante curso que quiere hacer.
La sonrisa del delegado (llamado casualmente Honorato) pasa a ser un rictus, se tensan sus músculos y su cara se vuelve cenicienta.
-Mira, Victor -le dice- tu sabes que la cosa está fatal. La crisis, ya sabes...de todas formas ya te llamo si consigo algo (..dicho esto entonando la voz como si estuviera hablando de pasarle un kilo de cocaína..)
Con dos comentarios rápidos acerca de las ventajas de su Krustisartán, redondea la faena y huye despavorido.
-Joder -piensa Bárcenas (ahora se siente residente Bárcenas) -ni que le hubiera pedido acostarme con su novia.
Tres y media: Víctor coge el bus de vuelta. Se acuerda de su abuelo y sonríe. Pensar en las cosas de su abuelo, un hombre sabio, le alegra. Él solía decir: Con tres medicinas se curan el 90% de las enfermedades: la aspirina, el bicarbonato y el vicks-vaporup. El resto, o te operas o te mueres, cosas de su abuelo...¿o no?

AL FINAL DE LA ESCALERA

Hoy no escribiré acerca de enfermedades, ni pacientes ni batas blancas. Ni pijamas verdes, por cierto mis favoritos.
Fin del verano. Mi playa cambia de color. Los amarillos y rojos pasan a naranjas y grises perla...me encanta. Hago una foto.
No tengo prisas.
Anoche. Una niña de cinco años hecha un ovillo al final de la escalera. Mi mirada va subiendo, peldaño a peldaño en la semipenumbra que da la luna llena filtrándose por la ventana. Y distingo sus ojos brillando en la noche. Ha llorado.
Subo con sigilo, como no queriendo dañar el silencio. Uno, dos , tres...me acerco a ella.
Acostada sobre el marmol desnudo me mira. nada me produce más ternura que su mirada, que su silencio.
Por la mañana volverán las reprimendas, los vamos-levantate-ya, no-veas-tanta-tele, cometelo-todo, los venga-que-llegamos-tarde, el no-me-gusta-la-sopaaaa...
Pero esta noche, en este segundo, viendola en el suelo...ojalá hubieran palabras.
Me acerco más, la beso en la nariz.
-Venga guapísima, vamos a la cama -le susurro.
-Papi... -me dice
-¿Pero qué haces aquí en la escalera? Te vas a helar.
-Papi, tenía miedo en mi cuarto...
-No te preocupes, el miedo no existe.
Ella sonríe y se deja coger en brazos mientras cierra los ojos.
...el miedo no existe, los miedos no existen más que en la infancia...o eso creemos, mientras nos asaltan cada día los miedos diarios: El miedo a la enfermedad, a lo desconocido, a la muerte, a la soledad, a la locura, a los dioses, al vecino, al diferente. El miedo a la pérdida de empleo, al jefe, al enemigo, a nosotros mismos...miedos.
Ojalá los miedos adultos siguieran siendo miedos a un gato que juega en la noche.
Con suavidad la deposito sobre las sábanas y la arropo.
-Papi, tengo miedo...quédate conmigo.
Los pedagogos, maestros y psicólogos dicen que no se debe, pero esta noche me acostaré a su lado, ambos lo necesitamos.
Acaricio su pelo mientras se va durmiendo con una sonrisa en los labios, y yo me voy durmiendo con una lágrima en la almohada.
Mañana, primer día de colegio...
Dedicado a Anna, que ayer me inspiraste. Estas cosas son así.

FIN DE VERANO


No es un buen día hoy. Poco que compartir, poco que dar, poco que recibir. Día gris, fin de verano.

Quiero simplemente diez líneas para poner sobre el blanco de mi pantalla esas letras que ahora lees.

Hoy no tengo tiempo, ni ganas...tiempo, ganas; querer y poder eternos dilemas.

La gente gris de espíritu, los conservadores de la nada, los asesinos de sueños, los tristes de la vida, los aburridos, los que jamás ríen, los que siempre quedan bien, los políticamente correctos, los que no miran a los ojos, los que no creen en la magia, hoy han ganado su batalla...

No ganarán la guerra. Los que estamos del lado de la risa, de la ilusión ,de las sensaciones. Los que navegamos en viajes increíbles en busca de sueños deseados. Los hijos del deseo, de la noche y del amor ganaremos...ganaremos aunque en el camino nos dejemos demasiadas cosas.

SEROTONINA EN LOS PASILLOS


Resuenan mis pisadas en el pasillo ...Clap Clap. Recorro el amplio corredor del centro de salud. Son las cuatro de la madrugada y un juego de luces y sombras acompaña mis pasos; dentro de unas horas todo se convertirá en un hervidero de almas con prisas, batas blancas, miedos y sangre en tarritos de colores. Usuarios los llamamos, como si vinieran a comprar calabacines...no se mirarán a la cara.Simplemente buscarán su número de consulta, su hora de cita, su médico, su enfermedad...SU enfermedad.
Cientos de pisadas sobre las baldosas que ahora siento mías. Quizás si los cientos de personas que mañana vendrán se pararan unos segundos a mirarse a los ojos, a hablar, o simplemente a tomarse un café juntos, no serían necesarias tantas medicinas, tantas operaciones, tantas soledades "curadas" con prozac, tantas amarguras aplastadas con bromazepán, tantos desamores sedados con sertralina, tantas vidas viviendo en la mentira de un comprimido cada 12 horas. NO se preocupe señora...lo que a usted le ocurre es que le falta serotonina en el cerebro...lástima de la ciencia que apoya estas teorías bárbaras...lástima.

Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de para en par las puertas a la energía original de la naturaleza
desenfrenada.
...walt whitman.

VIAJAR ES....


Viajar es vivir...lo decía Hans Christian Andersen, un forjador de sueños. De vuelta de Istanbul me queda una reflexión. El sábado por la mañana asistí a un taller, que en priuncipio se me antojaba aburrido. Un tal Per Kallestrup iba a intervenir, el fundador de Vasco da Gama Mouvement (movimiento de jóvenes residentes de medicina de familia europeo). Un inicio espectacular, haciendo bailar a todos al ritmo del patito feo me hizo darme cuenta de que me encointraba ante alguien brillante. Una conferencia corta, vibrante y espectacular por el convencimiento de lo bonito que es el movimiento de personas, el conocimiento mutuo, el cruce de puentes y océanos para conocernos. Una charla sin duda que siempre recordaré de alguien que me pareció fabuloso. La charla terminó con un vídeo, que vimos emocionados los que allí estábamos.

Previamente había conocido al profesor Peter Bissel...un día inolvidable.

Cada día estoy más convencido. Movimiento, esa es la clave de nuestra existencia. Movernos emocionalmente, fisicamente, culturalmente.

Te dejo con el vídeo


DESDE LA CONFERENCE

Cuatro de la tarde hora estambulıfera. Acabamos de comernos un bocadıllo de queso una cola y un platano.Escrıbıre sın tıldes nı acentos pues estoy en un ordenador del Congreso. Ademas las ıes en este paıs no tıenen punto. Ası son ellos.
La gente se ha despıstado un poco ası es que espero unos mınutos...y sıgo. La hıstorıa consıste en seguır hacıa delante sıempre seguır.
Como suele ser mı rutına electronıca consulto de prısa algunas webs. Mı correo atestado hasta reventar (pıenso que algun dıa debo poner orden en este bosque electronıco que es mı correo)...mı pagına de samfyc de semfyc mı facebook mı blog Joder joder joder...en una encuentro algo que realmente me emocıona (una vez mas). Se trata de un post con un vıdeo que me hace temblar de arrıba abajo. Al pıe del vıdeo leo: bonıta cancıon...bonıto nombre. Me gusta compartır muchas cosas...es parte de mı forma de ser. Hoy me permıtıras que no comparta este vıdeo...esta cancıon tan bonıta porque la guardo para llorarla a solas. Maldıta sea...hay cıertas cancıones que no se deben oır a quınıentos kılometros de tu corazon.
...Respıro profundo...mıro las mıles de personas que me rodean...y sıgo.

WONCA EUROPE ISTANBUL 2008


Seguimos en Istanbul. Después de dos días de intenso trabajo en la Universidad de Mármara discutiendo acerca de la medicina de Familia, la formación , la docencia, la investigación y pasando horas enteras hablando en inglés, no llegaba a comprender qué es WONCA y Vasco de Gama Mouvement, qué significa esta unión de médicos residentes de toda Europa. Anoche a las diez lo descubrí: A orillas del Mármara en una terraza empezó a sonar un tango de Gardel, entonces salió un chico alemán y empezó a bailar con una chica griega. Un médico alemán y una médica Griega bailando un tango argentino en Turquía...eso resume para mí el espíritu de Vasco de Gama. Unos lo llaman intercambios, flujos de ideas y personas, concocimientos, otros lo llaman Exchange, udveksling, uitwisseling, utbyte, troca...quizás el nombre es lo de menos. En todo caso son gente que recorren cientos de kilómetros para concerse, eso tiene algo muy especial.

HOY ES MARTES, ESTO ES ESTAMBUL


País lleno de magia, y de taxis tocando el claxon. País con olores a cebolla y a especias a carnes y a vida en la calle.

Pais con calor y color, con mujeres de extraordinaria belleza encerradas tras un velo. Pais con sabor a aventura exótica.

Un pueblo que inventa la mermelada de pétalos de rosas merece mi respeto, mi admiración.

Llevamos tres días en Turquía, y esta ciudad , su capital me parece una ciudad totalmente loca (un camarero me dijo esta mañana que los coches en estambul tienen mucho crazy...), pero admirable. Me gusta sin duda.

Como otros viajes previos, este tiene muchisimas cosas especiales. Mis dos compañeras de viaje Sara y Raquel a las que ya apodé con el sobrenombre de Maricarmen, encantadoras. A las dos felicidades.

Estoy exahusto, así que caeré en la cama. Mañana será otro día en esta ciudad de locos, en esta ciudad mágica y bella.

Me gusta el Mármara.