CINE

A veces me encanta oír conversaciones ajenas, de esas pilladas al azar entre la multitud.
Una chica conversa con un chico en el avión delante de mi asiento. Tienen aspecto intelectual, modernos pero informales. Por su conversación deduzco que vienen de ciudades distintas y han coincidido en volver juntos a Málaga. Yo oigo sin-querer-queriendo...
-¿Y qué tal tu viaje? -pregunta él.
-Bien, estuve en el festival de cine.
-¡Qué suerte tía!.
-Sí -dice ella-vi un ciclo de cine chino.
-Joder, qué pasada, interesantísimo. Me encanta el cine oriental. Seguro que lo flipaste.
-Bueno, ¿quieres que te diga la verdad? ya que estamos a dos mil metros de altitud y nadie nos oye -ella lo mira de frente ignorando que "casi nadie" los oye-no sé si es que eran películas difíciles de ver, que mi nivel no llegaba o es que me estaban tomando el pelo (aunque me temo lo tercero) pero me aburrí como una ostra.
-Bueno la verdad, ya que estamos siendo sinceros, en tu ausencia vi Supersalidos-2 y Scary Movie-3.
-¡No jodas! -dice ella mientras se ríe.
-En cartelera ahora está High School Musical-3 y Crepúsculo -responde él -una está protagonizada por unos monstruos horribles, la otra va de vampiros, que te parece si cuando lleguemos a Málaga nos pillamos una palomitas y nos vamos a ver El Valiente Desperaux?.
Yo también me sonrío.
Tomo nota: cuando llegue a casa cancelar mi inscripción en la semana de cine iraní de la Universidad.

2 comentarios:

Sara López dijo...

Jajaja! Escuchar conversaciones ajenas no es de mala educación? Jajaja!
Un buen post, sin duda.
Saludos,
Sara.

salva dijo...

Tienes razón, pero...¿quién se resiste a oír conversaciones ajenas en un avión? Además jamás hice alarde de buena educación....jajajaja