MATEO

En mi guardia de centro de salud, me dedico a filosofar sobre sabiduría médica.
Ante todo, declaración de intenciones: No me gustan las series de médicos. Verlas es algo que me parece absurdo. Todo el día viendo pacientes y ponerse a ver una peli de médicos no me parece lógico, mucho menos apetecible. Menos aún ponerme a darle vueltas a la neurona haciendo diagnósticos diferenciales en House (por cierto paradigma de dios-médico-hijoputa que jamás me gustaría ser). De todas formas, a veces veo algún capítulo de alguna serie de médicos. En el fondo , es la imagen que el resto del universo tendrá de nosotros (gracias a estas series todo el mundo sabe que en los hospitales los médicos, que son una especie de penes con patas, no paran de echar polvetes en el cuarto de las escobas y que en cuanto una enfermera entra al almacén de las medicinas, inmediatamente entra un médico detrás y se pegan el lote). En la serie MIR (sic transit), los residentes de medicina interna operaban a corazón abierto, como tiene que ser que para eso son residentes. También es lógico que la gente piense que en Hospital central los ambulancieros entran como Pedro por su casa, a toda pastilla directos al quirófano (¡¡¡¡varón de 32 años, encontrado en la vía pública, parece sufrir un ataque de cuernos...necesito más adrenalina!!!). En fin, tampoco es plan de pedirle peras al olmo.

El pasado domingo ví una serie nueva: Doctor Mateo:reputado cirujano que le coge manía a la sangre (operando una fibrilación ventricular...), así que decide irse a un pueblo a hacer de médico de familia. Claro, como de médico de familia puede hacer cualquier matao, pensarán los de la tele... (no vaya a ser que el público se entere de que Medicina de Familia es una Especialidad igual que neurocirugía, leches!!!). El argumento del capítulo es éste: Hombre de mediana edad que conoce a mujer de mediana edad, se enamoran y deciden vivir juntos. De pronto el tal Dr. Mateo, le descubre una enfermedad terminal al enamorado galán, el cual decide marchar solo por no dañar a su novia. Éste es más o menos el diálogo:
-En los análisis ha salido algo mal -dice el médico.
-¿Es grave doctor?
-Bastante, bastante...-dice el médico en mitad de una verbena de pueblo.
-¿Cuanto me queda? -la pregunta del millón.
-Como máximo un año -responde el doctor con un par de huevos.
-¡Maldita sea! -dice el hombre con rabia.
-Es una endocarditis, no hay arreglo.
El otro coge el barco y se va a morirse por ahi. Y 2 o 3 millones de personas llorando a lágrima viva...
Por cierto, y esto lo sabe hasta un estudiante de medicina: la endocarditis no se diagnostica con una analítica de sangre, un feria de pueblo no es el lugar para hablar con el paciente de sus enfermedades, la endocarditis tiene un tratamiento y no es una enfermedad de la que hoy en día se muera nadie, ningún médico hoy en día le dice a un paciente que le queda un año de vida.
No pido que contraten a un médico para hacer los guiones pero, joder, al menos que miren la wikipedia.

Bueno, ya solté mi parrafada de médico-listillo, me voy a seguir con mi ardua labor asistencial, pues al parecer tengo un paciente de nacionalidad marroquí que me solicita un "Lerén". Quizás algún lector de mi blog me eche una mano, pues no tengo ni idea de que será...quizás el doctor Mateo me pueda ayudar

1 comentario:

Anónimo dijo...

El lerén o topinambur (Calathea allouia) es una especie oleífera conocida y cultivada desde hace mucho tiempo por los pueblos indígenas de América tropical. Sufre de la pérdida de variabilidad genética en razón del creciente abandono de su cultivo. En la Amazonia brasileña, hasta el final de la década de los cincuenta, el lerén era una hortaliza cultivada en pequeña escala por los agricultores tradicionales en sus huertos, y las raíces tuberosas eran consumidas cocidas acompañadas con café. Actualmente, en las comunidades más alejadas de las ciudades de la Amazonia, es raro encontrar un agricultor que todavía mantenga el (lerén )en su huerto. Las poblaciones indígenas, por razones culturales, son las que siguen cultivando la especie.
EN MEDICINA NO SE LO QUE SIGNIFICA ....
ESTO ES LO QUE YO SE DEL LERÉN......
ME ENCANTA COMO EXPLICAS, LAS HORAS QUE DEDICAS A LA MEDICINA , Y aaahh mateo no cuela como medico, menos de familia.