PUNTO DE INFLEXIÓN

Me he criado en un pueblo. Eso tiene sus inconvenientes, lo reconozco. La primera vez que fui al cine tenía 12 años, y la primera vez que me subí a las escaleras mecánicas del Corte Inglés me pareció la experiencia más alucinante jamás imaginada (aparte de un invento gilipollesco). También tiene sus ventajas, como conocer el nombre de determinados pájaros, degustar las frutas y verduras que nadie de la ciudad prueba, o subirte a una morera y hartarte de moras (o sea ponerse morado). Mi abuelo, célebre cazador de conejos silvestres con hurón y conocedor de plantas que curaban también me enseñó muchas cosas, entre ellas algo de agricultura para ceporros. Lástima que luego, siempre que lo intento me sale un verdadero churro (a las zanahorias con forma de espiral o los calabacines gigantes incomestibles me remito, sin hablar de los tomates gastroenteríticos de hace 2 años). Sabemos que cuando plantas algo, sobre cien semillas, siempre brota alguna. Si la cuidas bien y la riegas adecuadamente, crecerán muchas y buenas plantas. Si la dejas al albur, crecerán cuando menos lo esperas ( y más te joda), y nacerán asilvestradas y sin frutos.
Hace 6 días mataron a una médica de apenas 30 años (otros dicen una médico, eso es motivo de otro post...) mientras trabajaba.
Este lunes seguramente muchos médicos han notado cierto calambre al darle la espalda a su paciente para mirar una radiografía, han sentido una punzada antes de decir que no se puede recetar tal medicamento o dar cual baja laboral. Sin duda el miércoles pasado hubo un punto de inflexión en muchos médicos.
Desde hace años vemos titulares culpando a los médicos de desgracias múltiples. Mi amado diario de Patricia dedica horas al tema: "mi vida arruinada por un error médico", proliferan asociaciones de defensa del paciente víctima de errores médicos (¿defensa contra nuestro ataque?), hablar pestes de los médicos y de las urgencias es algo habitual (y aplaudido generalmente) mientras se espera el turno del pescadero...Son semillas que van sembrándose en la mentalidad colectiva, semillas que crean esa desconfianza, esa sensación de que el médico es un extraño que está enfrente, no a nuestro lado. Llegados a este punto, cualquier desquiciado le pega 4 tiros a una médica. Siempre hay una semilla que termina brotando. Aquí Albert Camus podría decir algo si no se hubiera roto la crisma hace más de 30 años.
A muchos nos han amenazado verbalmente (eso ya es rutina), a muchos los han agredido fisicamente, es normal ver guardias de seguridad en hospitales. Nunca pensamos que nos matarán.
Quizás terminarán poniendo detectores de metales en los hospitales. Lo más importante es que en el momento en que se pierde la confianza mutua en la relacion medico paciente, nuestra labor de sanadores pasa simplemente a ser un mero trámite burocrático.
Por eso deseo con toda mi alma que esa semilla que el miércoles brotó sea yerma, que la gente tenga un mínimo de cordura, de sensatez, de Inteligencia.
Decía una amigo que una parte del problema es que, aunque la tecnología es del siglo XXI, la mentalidad de muchos sigue anclada en el Neolítico. Yo creo que ni siquiera el hombre primitivo asesinaba a sus sanadores, ni siquiera las hienas muerden la mano de quien las cura. Quizás nos estamos volviendo todos locos.

4 comentarios:

Juana dijo...

Yo también espero que impere la cordura.
Estoy de acuerdo contigo, mucho desarrollo tecnológico y poco desarrollo humano, aún así soy del género optimista, vamos a mejor .... aunque a veces no lo parezca.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que en muchos medios de comunicación solamente se habla de los errores de los médicos y en muy pocas ocasines de todas las vidas que salvan a lo largo de un año.
Por otro lado también quiero resaltar la prepotencia de muchos médicos, que solamente por el hecho de haber estudiado una carrera, creen q pueden mirarte por encima del hombro, se creen que todos hemos estudiado medicina y por lo tanto debemos entender su terminologia y esos aires de grandeza que, aunque no quiero generalizar, la gran mayoría se dan.
Con todo esto quiero decir, que si esos médicos que de alguna manera "menosprecian" a sus pacientes los trataran de una formas mas correcta, se podrian evitar muchos casos de violencia hacia ese sector.
Un saludo y enhorabuena por tu blog

salva dijo...

Hola anónimo: Cuidado, que estás gravemente equivocado. NO debemos mezclar los problemas. NADA, o sea, NADA justifica la violencia en una consulta,ni en otro sitio la agresión ni siquiera verbal. Si alguien no está de acuerdo con un médico, se cambia de médico, le pone una reclamación o puede denunciarlo ante el juez si estima que algo es ilegal, pero JAMAS deben existir atenuantes como el que usas de "si los médicos trataran de una forma más correcta se podrían evitar muchos casos de violencia hacia ese sector". Imagina que alguien dice: "si las mujeres no se pusieran minifalda, se podrían evitar las violaciones", "si las mujeres siempre hicieran caso de sus maridos se evitarían muchos casos de violencia doméstica"...sería el mismo error de concepto. No nos confundamos. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Hola, sí que esto es un punto de inflexión.

El acontecimiento es lo suficientemente grave; como para replantearse muchas cosas.

Personamente pienso que se trata de un hecho acaecido en una sociedad agresiva y en un terreno abonado ya " desde hace tiempo" de falta de respeto al prójimo y sobre todo falta de respeto hacia unos profesionales nada valorados por esta sociedad , que piensa que la sanidad pública es un bien de consumo más : derechos gratuitos y mala educación en cuanto al consumo de recursos.

Esta idea es compleja y no puedo expresarla tan fácilmente en pocas palabras.

Lo peor de esto, es que de entre todos los profesionales médicos, los más expuestos son los que trabajan en urgencias.

Y también los que trabajan en unas condiciones de saturación, y sobresaturación, sin nigún tipo de filtro " coherente" , para admitir un gran número de pacientes en consulta gracias a la promesa política de "la demora cero", y la obligatoriedad de ver las consultas " no demorables" como si fuesen urgencias, para cualquier panplina.

Mercedes.