BRICOMANIA

Errores se cometen muchos en la vida, pero anoche Víctor Bárcenas cometió uno de los peores. La causa: Después cenar, y antes de meter los platos al lavavajillas tuvo la genial idea de limpiarlos un poco. Posteriormente, y como el deseo lo vencía, pues había convencido a su ex-novia Sandra de que se quedara para "hablar tranquilamente en el dormitorio que se está más cómodo" no tuvo otra cosa mejor que hacer que "darle con el dedito" sobre el sumidero del fregadero en lugar de recoger los restos y tirarlos al cubo de basura. Es que había puesto una bolsa nueva y no tenía ganas de ensuciarla. Así...dandole unas vueltecitas sobre el agujerito, los restos de tomate, spaguetti y patata pasaron hacia las alcantarillas...o es lo que Víctor se pensaba.
Consejo 1: Jamás tener prisas por subir al dormitorio por muy guapa que sea tu pareja.
A la mañana siguiente dejó el lavavajillas funcionando y se fue a trabajar. La consulta acabó temprano y Víctor llegó a casa con el firme compromiso de hacer 150 abdominales con el abdominator-2000, comprado una madrugada insomne por el módico precio de 100 eurazos en la teletienda de Antena3 (Días más tarde comprobaría que el chino de la esquina lo vendía a 7 euros...too late).
Sin tiempo para cambiarse de ropa, Víctor entra a la cocina y suenan todas las alarmas: Meeek, meeeek!!! El fregadero está a punto de rebosar una especie de jarabe marronáceo con una capa blanquecina como de nata flotando amenazante.
-El chapapote Barcenil, la he liado-piensa el médico compungido-y encima con Sandra no pudo pasar de hablar y hablar toda la noche.
Consejo 2: Jamás empujar objetos sólidos o grasulentos al sumidero del fregadero.
El lavavajillas emite una especie de gronj, gronj...señal inequívoca de que va pegar de un momento a otro una explosión repellando de porquería toda la cocina.Víctor desconecta rápidamente el aparato y se dispone a hacer evaluación de daños.
-Vale, tranquilidad. No ha pasado nada que no se pueda arreglar. A esto le pego yo un viaje con el chupón desatascador y listo...
Víctor Bárcenas está convencido de que es todo un manitas en casa. De hecho cree que sería buena idea que lo contrataran en Brico-manía. En realidad es un manazas y normalmente acaba recibiendo calambrazos múltiples al poner enchufes, o descargando sus iras contra un grifo y destrozándolo a martillazos.
Víctor coge el desatascador manual y lo aplica a la boca del desagüe, empezando la maniobra arriba-abajo, arriba-abajo...glum-zzzum, glum-zzzum!!. Pero sólo consigue remover la porquería.
-No perdamos la calma-piensa el joven-en peores plazas he toreado. Esto no es nada comparado con un accidente de trafico con víctimas...creo.
Plan B: Victor decide atacar por el otro seno del fregadero. Coge el desatascador manual y zum-fshhhh!
-¡¡Maldita sea!!!-grita.
El otro seno del fregadero es el que posee rebosadero, y al aplicar el desatascador un chorro de detritus malolientes sale disparado hacia la camisa de Víctor.
Consejo 3: cuando uses desatascador manual, tapa con algo el rebosadero, pues si no el glum-zzzum se convierte en glum-fshhh y la has cagado.
-Vale, no pasa nada, me cambio de camisa (por cierto mi camisa favorita de Bart Simpson). No seamos irracionales, este fregadero no puede ser un hijo de puta, pues no tiene madre...
Victor piensa que quizás el problema está en las tuberías de PVC y en el sifón bajo el fregadero, así es que se dispone, cual fontanero de peli porno, a desarmar las tuberías. La cosa va bien, la rosca cede sin problemas, por fin algo que le sale bien. Victor sigue girando hasta que desenrosca totalmente el tubo. Entonces empiezan a salir litros y litros de liquidillo mezclado con nata al mueble de la cocina. Víctor alarmado pone el mano sobre el tubo. Es peor porque la presión de la mano contra el tubo hace que el líquido se dispare por toda la cocina, llena la nueva camisa, el pantalón, las gafas...
Consejo 4: cuando desenrosques una tubería, nunca olvides poner debajo un cubo, pues según la ley de gravedad, el agua de ARRIBA cae ABAJO y lo llena todo.
Víctor salta desconcertado. Ahora sí hay daños colaterales. El mueble de la cocina es de madera y está inundado. Sus zapatillas están asquerosas y su ropa apesta. Víctor duda entre cortarse las venas o dejárselas largas.
Tras limpiar el sifón de PVC donde habitaba incluso una aceituna (rellena de anchoa), vuelve a enroscarlo todo y abre el grifo. Tres segundos, el agua corre, cinco, siete...el agua sigue estancada. El atasco es más profundo aún.
Doctor Bárcenas vuelve a desmontarlo todo (ahora con cubo) y trata meter un alambre, un palo, un trozo de goma, pero nada.

Seis de la tarde, sin almorzar, sin usar el abdominator-2000: Decide pasar a métodos expeditivos: comprar el desatorador Mr Forza Flax Forte. Leyendo las instrucciones Victor piensa que tiene entre manos una especie de arma nuclear mortal. Se compra igualmente una mascarilla y unos guantes y se dispone a atacar en profundidad...

Victor enfundado en una bata vieja, guantes de los gordos, mascarilla y gafas especiales, parece uno de esos cientificos con traje NBQ que se presentan en los accidentes nucleares. Deposita los gránulos de desatascador con extremo cuidado, luego el agua caliente (noventa grados exactamente) y...nada. Nada se mueve. Silencio total. Victor extrañado, se asoma al agujero por donde depositó el agua y entonces...plufff!!! un chorro de gas sale del sumidero provocando una tos perruna a Victor y que se le pongan los ojos como dos fresas a pesar de las gafas.

Cinco minutos más tarde, Víctor Bárcenas se asoma al fregadero...sigue atascado. Cinco euros de desatorador Forza Flax perdidos. El joven médico coge el bote vacío de desatascador y lo pisotea repetidamente, descargando su furia contra tan inanimado objeto.

Consejo 4: La culpa no es de los desatascadores, la culpa es del cenutrio que atascó la tubería.

Ocho de la tarde, cuarenta y dos minutos: Víctor se sienta en el suelo maldiciendo a todos los fabricantes de espaguettis atasca-tuberías, y de pronto...Idea!!!

Desmonta nuevamente el sifón, conecta una goma al tubo de PVC, la sella con celo y con trapos diversos, conecta la goma al grifo, aprieta fuerte, abre el grifo a potencia máxima, cierra los ojos, y...la presión hace que el atasco ceda y corra el agua por la tubería.

Víctor se siente el tipo más listo del mundo. No por haber estudiado una carrera, no por haber sacado buena nota en el examen MIR. Acaba de inventar un sistema buenísimo antiatascos, meter un gomazo y que la presión desatasque todo. El piso de Víctor huele a cañería, su ropa aún peor si es posible, tiene los pelos tiesos, los ojos rojos como brótolas, una tos que parece un perro asmático, la cocina esta inundada y el mueble mojado. Pero Víctor es feliz pues logró el objetivo, entonces alguien llama a la puerta:

-Joder, olvidé que le dije a Sandra que volviera esta noche (con claras intenciones de que ella se cansara de tanto hablar y entonces pasar a la acción), pues le prepararía una cena romántica...-piensa Víctor mientras observa el campo de batalla que lo rodea.

Último consejo: Si eres un desastre, no invites a la chica de tus sueños cenar en casa, mejor vais a comer fuera...

Post dedicado a una mañana de lucha contra mi fregadero. Cosas que pasan (espero que no sólo a mí...)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Jaja, los espaguetis estarian buenos al menos?
si ya lo dice el refran zapatero a tus zapatos.
Amely

Juana dijo...

Mira yo soy ingeniero, pero sobre todo soy un ama de casa bastante torpe, casada con un informático, también algo torpe y jamás, jamás se me ocurre tirar nada por el sumidero, pero si ocurre cualquier percance, lo tengo claro ... tengo el teléfono de un electricista (mi hermano), un fontanero (mi amigo) un albañil (otro amigo) jajajajaja las ventajas de vivir entre los de "mono azul".
Le pasa a cualquiera jajaja que pena que no vivas por aquí, te daba mi teléfono para esas "urgencias" jajajaja "mis chicos" son geniales.

salva dijo...

vaya... no me digáis que esto sólo me pasa a mi...¿a nadie más????

Juana dijo...

Es que hago yo eso y, luego me toca llamar a Javier (fontanero) y se me ha caido el pelo.
Para que te hagas una idea, los fontaneros son los equivalentes a los cirujanos ..... "andares chulescos", "mirada perdonavidas" jajajaja imagínate ..... el resto de mi vida escuchando la anécdota:
"¿qué les enseñarán en la Universidad a estos ingenieros? ¡anda qué la que liaste con el desagüe!" jajajaja eso durante años y años ..... jajajaja
Prefiero llamarle enseguida jajajajaja

PD: Javier es un estupendo fontanero y una estupenda persona, pero claro ..... tiene sus cosas jajajaja

Ismael dijo...

nose si le pasará a mucha gente, pero a mí y a mis compañeros d piso nos ha pasado un millón de veces, aunque debo de admitir que somos un desastre para esas cosas jeje.

Por cierto, enhorabuena por tu blog que es una maravilla.

Saludos!!