CUESTION DE SEXOS-2

No sería normal (ni conveniente) que hombres y mujeres fuésemos idénticamente calcados, en primer lugar porque sería sumamente aburrido. Sin embargo tampoco encuentro normal la división sexual llevada hasta sus últimas consecuencias (aún a riesgo de ser calificado de ambiguo, cosa que por otra parte me la trae....perdón, quería decir que me importa un pimiento).
Todos conocemos que existen diferencias insalvables de género. Por ejemplo, la retina del hombre no posee las conocidas como células polving. Son unas células que hacen que la mujer sea capaz de detectar polvo en determinados lugares indetectables para el hombre. Eso conlleva que el hombre no necesite quitar el polvo con tanta frecuencia. No por mala fe o vagancia, simplemente se trata de un déficit neurológico.
También ha sido estudiada en profundidad la existencia del fenómeno denominado disturbing, según el cual en el cromosoma Y los hombres llevan un código que les hace no inmutarse ante la existencia de una zapatilla en el salón durante varios días seguidos. Mucho menos angustiarse ante la existencia de pelusillas y basurillas varias debajo del sofá. Total, nos sentamos SOBRE el sofá y no BAJO en sofá, con lo cual el hecho de que exista pelusa allá abajo no nos molesta, puesto que está DEBAJO (ese fenómeno es detalladamente explicado por Coco en Barrio Sésamo).
Además existe el fenómeno Poltergesist. Muchos hombres (casi todos), tenemos una vida emocional muy plena, y solemos ver religiosamente el programa de Iker Jiménez. Por ello no nos extraña que la ropa pase de forma autónoma y automática de la cesta de la ropa al armario, pasando previamente por lavadora, secadora y plancha. Simplemente es cuestión de esperar el número adecuado de días. Es un fenómeno de la naturaleza también ampliamente estudiado (casi tanto como el hecho de los calcetines desparejados).
No entraré en asuntos más peliagudos como el instante Paco-tenemos-que-hablar...
-Paco, tenemos que hablar...-dice ella en la cama
-Lo nuestro ya no es igual que antes, no tienes esos detalles...-apostilla-sé que estoy siendo dura, pero tenemos que ser realistas. Paco, debemos dar un giro a nuestra relación. Veo que te he dejado anonadado con mis palabras...
A lo cual Francisco Legañas, emulando a un hipopótamo africano le pega a Amparo un ronquido que casi la tira para atrás.
-Paco...te matooooooo...y ahora toda la noche escuchando la locomotora...
Si entramos en el terreno osteomuscular también ha sido ampliamente documentada en la literatura científica la denominada anquilosis articular masculina. Es un fenómeno extraño (quizás Iker Jiménez tenga algo que decir en ello...), que hace que el hombre, al ritmo de la música (sea cual sea la música), sea unicamente capaz de bailar pasito-a-un-lado, pasito-al-otro-lado, balanceandose y mirando de forma insinuante en busca de presa (cubata en una mano, pitillo en la otra). Otra modalidad de esta patología es el síndrome del sostenedor de barras, en la cual el paciente, afecto de una extraña enfermedad, se niega a despegarse de la barra del pub, y aguanta horas y horas sujetando la barra no vaya a desplomarse, utilizando el ron como fuente única de combustible. Entre copa y copa es importante la recolocación de la zona paquetil haciendo ostensibles gestos al respetable público femenino. Eso sí...es importante la conversación:
-Conversación Tipo A: Joer Paco, ¿tas fijao?, la Pili está cañón, ¡¡además no para de mirarme!!
-Conversación Tipo B: Joer Paco, ¿tas fijao?, el Andrés baila demasiao, pa mi que es gay...
-Conversación Tipo C: Joer Paco, ¿tas fijao?, la Paqui también está cañón ¡Y no para de mirarmeeee!!, niño ponme otro pelotasso!! (pelotaso le decimos en Andalucia a los cubatas).
-Conversación Tipo D: Joer Paco, ¿tas fijao?, pa mi que mañana el Osasuna no gana en La Romareda y me jode la quiniela.
En definitiva, hombres y mujeres somos distintos y diversos. Motivo de otro post serán los condicionantes del cromosoma XX.
De todas formas, y ahora viene el momento filosófico Zen, solemos calificar a hombres y mujeres en función de sus aficiones, actitudes vitales, vivencias y capacidades. Es más, si los comportamientos de las personas no encajan en los clichés que tenemos adjudicados previamente, tendemos a calificarlos y adjudicarles una tendencia sexual determinada. Yo me pregunto, ¿por qué adjudicamos unos gustos de cintura para abajo en función de gestos de cintura para arriba?. Hoy quiero reivindicar el derecho de todos y todas a tener gustos, costumbres, gestos o lo que quieran tan femeninos o tan masculinos como les de la gana. Que baile quien quiera bailar (al ritmo de los Village People también vale), que salte quien quiera, que exprese emociones o pasiones varias, que se vistan de verde, de rosa o de azul, que vivamos la libertad de pensamiento, de sentimiento y de acción, que vibremos con la música, con la alegría o con un partido de fútbol, y luego que cada uno se acueste con o se enamore de quien mejor se adapte a sus gustos. Desde aquí mi homenaje a las mentes libres, ya sean homosexuales, heterosexuales, polisexuales, bisexuales, transexuales, asexuales, trisexuales, metrosexuales, o lo que me haya dejado olvidado, he dicho.
Vale, ahora llegará el listo/a de turno (mi amigo Paco por ejemplo) y me dirá: Killo joer...¿tú no serás gay?

2 comentarios:

Juana dijo...

Pues te doy la razón, defiendo mi derecho, a pesar de ser mujer, a no poder pensar y comer chicle, es decir a hacer dos cosas a la vez jajajaja
A no entender los dobles sentido y a ser un "ser simple".
A que no me guste la ropa y pueda ponerme "cualquier cosa", por mucho que "desentone".
Estoy hasta ahí mismo de que me digan eso de "¡pareces un tío!"
jajajaja

Anónimo dijo...

Deacuerdo contigo ,que los hombres tienen unas celulas(polvig)y los cromosomas(disturbing), yo pensaba que era "jeta" ,pero es imposible que todos los que conozco sean un poquito cara dura.
Gracias a este post lo he visto claro que son las celulas jajaaja.
Felicidades y que vivan todas la opciones sexuales habidas y por haber, y que todos disfrutemos que es de lo que se trata.