SORT!

Arnau tiene 42 años, y hoy es un día especial. Hace más de un año que no le ocurre nada bueno, pero hoy es el día.
Trabajaba en la seat de Barcelona hasta hace ocho meses en que decidieron rescindirle el contrato. Hoy vive del desempleo, luchando con el banco para evitar el desaucio. Hace tres meses que apenas le llega para pagar la hipoteca, pero hoy algo bueno le sucederá.

Mercè, la mujer de Arnau está a punto de ser ingresada. Le dijeron que tiene una "quiste " en un ovario y se lo van a quitar. Igual luego empieza con quimioterapia, aún no se sabe. Ambos tienen miedo. Arnau reza por las noches para que no sea nada. No debe ser nada. Mercè no se lo merece. Ellos tampoco.

Para colmo está Pau, la hija. Con 17 años ha decidido irse a vivir con un chico con los pelos rastas. Apenas se ven unos minutos a la semana y siempre es para pedirle dinero, pero eso hoy no importa.

Y Ferran. Diez años y toda la ilusión del mundo. Ferran considera que su padre es el tío más listo, más fuerte y mejor. Ambos se adoran, y hoy no está dispuesto a defraudarle, hoy no, porque lo de hoy sólo sucederá una vez.

A Arnau le duelen los pies de caminar toda Barcelona en busca de un trabajo. Ya no lo solicita, ya no lo pide, esta mañana casi lo suplica. Pero nada...
Cinco de la tarde. Padre e hijo cogen el bus 43... Ferran mira a su padre extrañado...Arnau lleva un bolso repleto...el autobús avanza entre el tráfico. Hoy es un día especial en Barcelona, se nota en las calles.
Padre e hijo se bajan y caminan un trecho. de pronto Arnau se para, y mira al niño:

-Ferran: aquest és el teu regal

Arnau abre el bolso, saca dos camisetas del Barça, unas bufandas, y del bolsillo unas entradas. Una butifarra, unos bollos y unas coca-colas.
La cara del niño se ilumina...¡dos entradas para ver las semifinales de la Champion!!
Se acercan entre la multitud, y entran al gran estadio donde casi cien mil voces gritan la salida de sus jugadores.
Himnos, luces de flashes, gritos, bufandas y banderas al aires, confettis y miles de gargantas gritando...felicidad en la cara del niño.
Hoy no importa que no haya dinero, que no haya trabajo, el problema de Mercè, el de Pau. Hoy gritarán para llevar su equipo a la final de Roma, hoy Ferran será feliz, y jamás lo olvidará
En días como hoy me encantaría ser forofo del fútbol, concretamente del Barça, (claro que no puedo evitar ser más bien del Madrid...). Pero debo reconocerlo, no me llega a emocionar totalmente este deporte. Aún así reconozco que algo debe tener, que es impresionante saber que millones de personas vibran, se emocionan, gritan y lloran al ritmo frenético del balón. Sin duda meter un gol y ser aclamado por cien mil personas debe ser una experiencia alucinante. Ser parte de la marea colectiva también. Pensandolo mejor, igual hoy me voy a uno de esos centros comerciales donde miles de personas gritan al ritmo del balón.

¡Suerte!

Y ahora simplemente que alguien me diga que se queda impasible con este audio...pulsa el balón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola, soy Gustavo Higueruela, redactor jefe de e-RAS. Queremos contactar contigo para pedirte una columna de opinión.

Si puedes, ponte en contacto conmigo, en redaccion@opinionras.com

Un saludo.