LUCIANA

Luciana Críspides, 43 años. Es profesora de literatura en un colegio de secundaria y su vida es la más aburrida del mundo. Soltera y sin compromiso, como le gusta calificarse, Luciana cada día, de lunes a viernes repite la misma rutina. La ducha, el café, las clases, el café que le sirve Antonio con media tostada y aceite (la mejor del mundo) y la charla con los compañeros, el cupón de la once que le vende Pedro (tan sólo una vez le tocaron cien euros), y nuevamente las clases. El coche, la casa, el almuerzo, la siesta de media horita, la merienda, la tele, un paseo por la playa, un poco de gimnasia, cena, revisa el correo, la ducha, un poco de lectura en la cama y a dormir. Así durante más de quince años en que consiguió "su plaza". Algún sábado ha salido a tomar café con amigas, y luego un pacharán con mucho hielo o un baileys en el café teatro. Algún domingo de cine y poco más. Luciana a veces piensa que se está marchitando, y el director del colegio, Pablo Centinel le suele decir que debe animarse y salir más, que debe "socializarse" que se dice ahora. Pero Luciana es tímida y se ha acostumbrado a su día a día...hasta hace unos meses.
15 de abril, diez de la noche. Luciana revisa su correo (normalmente acúmulo de Spam, publicidad y temas administrativos) y encuentra algo: correo de "Gracián", asunto: "Hola Luciana".
-Sin duda se trata de una broma -piensa- o publicidad del Eroski, estos publicistas ya inventan cualquier cosa...
Click...
-Hola Luciana. Soy Gracián. Bueno, en realidad no es ese mi nombre, pero quiero que sepas que te conozco y te admiro. Últimamente te noto más triste. Anímate y disfruta de la vida. Te lo dice alguien que puede decirlo.
-Hola Gracián. ¿Quién eres? ¿Me conoces? ¿Eres un profesor del colegio?, espero que no seas un alumno con ganas de bromas, porque te la vas a ganar.
Luciana se pregunta cómo han conseguido su e-mail. Recuerda que lo colgó en la web del instituto, e inmediatamente se arrepiente. ¿sería un psicópata?, ¿Un salido?. Esa noche Luciana no durmió bien.
Los días siguientes intentó indagar entre sus compañeros, de forma sutil y sin querer preguntar directamente sobre le tema, pero no sacó nada.
Una semana más tarde, tras seis días sin recibir nada, correo de Gracián. Click...
-Hola Luciana, en un archivo adjunto de mando unos poemas que compuse hace tiempo. Usas Chanel 5... sosfisticado aunque anticuado. Prueba L´eau d´Issey, creo que te gustará.
-Insisto, ¿quién eres?, ¿de qué me conoces?, me niego a seguir este absurdo juego. Un saludo. Adiós.
Luciana no se pudo resistir a abrir el archivo adjunto, aún sabiendo que se arriesgaba a que fuera un virus. Lo que descubrió la dejó atónita.
En apenas diez páginas Gracián desarrollaba unos poemas de una belleza extrema. Jamás había leído algo tan perfecto, una palabras que le dijeran tanto, que le sugirieran sensaciones tan extraordinarias, que la emocionaran de aquella manera tan peculiar. Gracián era alguien extraordinario. Al cabo de unos minutos se limpió una lágrima de la cara y volvió a escribir (previamente copió y pegó unos poemas en la tabla de búsqueda de Google temiendo que fuera una copia de algún autor desconocido por ella, pero no fue así).
-Hola Gracián. He leído los poemas...sin duda eres Fernando. Oye, no sabía de tus habilidades, y de tu timidez. Mañana lo hablamos. Un abrazo. Luciana.
Pero al día siguiente Fernando, el otro profesor de literatura del instituto lo negó todo. Apenas había escrito algún ensayo sobre literatura romántica, pero poco más. Luciana estaba sorprendida, y a la vez algo estaba cambiando en su vida...ella lo llamó el enigma.
Tres días más tarde...
-Hola Gracián...¿estás ahí?...He releído mil veces tus poemas y cada día encuentro algo nuevo. Creo que podrías, que deberías publicar algo. Me gustaría conocerte, ¿es eso posible? Un abrazo. Luciana.
-Hola Luciana. Me alegró tu mail y me alegró que te gustasen mis poemas. Te mando algún cuento que también he escrito en forma de archivo adjunto. Te noté más ilusionada desde hace unos días. Tu presencia es más cálida, pero insisto: L´eau d´Issey, cómpralo.
Luciana se dio cuenta de que le temblaba el dedo al hacer el doble click que abría el archivo con el cuento, que algo se removía en la boca de su estómago...El cuento era simplemente sublime, algo que jamás imaginó. El relato más maravilloso que había leído nunca. Tenía que conocer a Gracián como fuese. Antes de irse a la cama tecleó...
-Gracias, mil gracias por compartirte. Un Beso. Luciana.
El siguiente fin de semana Luciana compró el perfume sugerido por el misterioso Gracián.
Intentó identificar si alguien se extrañaba, pero fueron muchos los que le comentaron que el nuevo perfume olía genial. También cambió su peinado, por algo más juvenil, con mechas rojas. Su atuendo también cambió. Con el mes de Mayo desapareció su falda por la rodilla y compró vestidos alegres que resaltaban su figura.
A la hora del desayuno y la tostada, en más de una ocasión Luciana era objeto de comentarios y los compañeros la felicitaban por haber rejuvenecido de aquella manera.
Click...
-Hola Luciana: Te felicito, el nuevo perfume te sienta genial, ya te lo dije. Por cierto también estás mucho más guapa con la ropa que compraste. Me alegro de que desterraras esas horribles faldas que te hacían parecer la señorita Rottenmeyer. Te mando más relatos.
Luciana cada día disfrutaba más con los relatos y poemas de aquella mente prodigiosa. Los correos se convirtieron en diarios, y la vida de Luciana dio un giro radical; había encontrado la Alegría. A veces llegaban a intercambiar hasta 15 correos en un día. Esperaba con ansias la llegada de la noche para releer a Gracián hasta altas horas. Luego pensaba en él, intentando averiguar quién sería. Tenía el convencimiento de que era el apuesto Fernando, el de literatura, aunque él lo había negado repetidamente.
Así pasaron dos meses. En Julio Luciana recibió el último mail. Click...
-Querida Luciana, voy a estar fuera unos días, y luego recibirás una sorpresa. Creo que debes conocerme.
El último mail...
Ella insistió, preguntándole qué sucedía, pero no obtuvo respuesta. Nada, la nada más absoluta.
Las semanas siguientes sólo podía pensar en El enigma de Gracián; apenas podía dormir ni comer, hasta llegó a provocarlo volviendo a usar el perfume de Chanel, volviendo a las faldas pasadas de moda, pero nada, Gracián había desaparecido.
Decidió pensar, analizar en qué se había equivocado, en qué había fallado, pero no encontró la respuesta.
Decidió estudiar a la gente que le rodeaba, con la gente que se relacionaba, pero nadie había cambiado su forma de actuar, de hablarle, de relacionarse con ella, nadie había desaparecido de su vida rutinaria, nada nuevo salvo algún nuevo comentario acerca del Chanel 5 (hecho por Fernando por cierto).
En un acto de sinceridad, Luciana le escribió un último correo donde le declaraba su amor, pero no hubo respuesta.
Pasaron los meses y Luciana no pudo olvidar. Cada noche releía los relatos y los poemas. Cada día encontraba nuevos mensajes, nuevas sensaciones en cada palabra, nuevas pasiones ocultas en unas líneas llenas de la más absoluta sinceridad...
Diez de enero, han pasado seis meses desde el último mail de Gracián.
Desayuno triste de invierno en el bar cercano al instituto. Como cada mañana, ha vuelto la rutina, la ducha, el café, las clases, el café con media tostada y aceite y charla con los compañeros, el cupón de la once...
-Oiga, tengo una carta para usted, señora. Pone su nombre pero hasta hoy no he sabido que usted es Luciana Críspides -le dice el vendedor de los cupones...
Entonces Luciana se da cuenta de todo. En ese momento, se rompe su alma, sus ojos se empañan de lágrimas y empieza a llorar desconsolada. El chico le da la carta. El chico del cupón ya no es Pedro el de los cupones, desde hace seis meses ya no es Pedro...el de los cupones.
"Querida Luciana. En efecto, yo soy Gracián. Igual no me recuerdas, pero hace quince años que nos saludamos cada mañana, que huelo tu perfume, que oigo tu voz y que escucho tus comentarios acerca de literatura, los comentarios de tus compañeros acerca de tu modo de vestir o de ser, que toco tu mano al darte el cambio. Por todo ello deposité en ti mi intimidad: mis versos. Imagínate, el libro quería que se llamara "Palabras para nadie", pero siempre fui tímido para expresarme ante otros. La próxima semana iré a Barcelona. Allí está, según me han contado, una de las mejores clínicas oftalmológicas del mundo. Me han prometido que pueden mejorar mi visión con una operación pionera. Espero que todo salga bien y recuperar la visión. Volveré y te entregaré en persona esta misma carta. En caso de que algo salga mal, la dejo a mi sustituto para que él te la entregue. Jamás te vi, pero quiero que sepas que te quiero".
Pedro Quiles fue el primer paciente operado en la Clínica Bartes, pionera en España en trasplantes de retina. Recuperó la visión y pudo ver durante dos días. Falleció el quince de Julio de 2015 a causa de un tromboembolismo pulmonar causado por el postoperatorio. Vio la luz, pero jamás vio a Luciana.
El 3 de Septiembre de 2016 se publicó el libro "Palabras para Nadie", escrito por Pedro Quiles y editado con los ahorrros de Luciana Críspides. Una humilde tirada de cien ejemplares. En siete meses se vendieron nueve ediciones y más de cien mil ejemplares. Fue declarado libro del año.
A veces ven más de nosotros las personas que menos ven, y a las que menos vemos, a ellos dedico mi post de hoy.

7 comentarios:

Juana dijo...

¡Que historias más hermosas escribes!.

Anónimo dijo...

A veces dices verdades tan grandes que no las vemos hasta leerlas en tu blog. Gracias!

Anónimo dijo...

simplemente entrañable. :)

Mar dijo...

presioso,hermoso.

Anónimo dijo...

Ya lo he leido, me encanta..
Gracias.

Anónimo dijo...

¡¡¡que bonito¡¡¡

Anónimo dijo...

Salva, eres una espectáculo escribiendo. Es increíble.