DÍAS MÁGICOS Y NOCHES...

Cojo su mano aún caliente. Un pitido suena en mis oídos mientras mi corazón bombea sangre cargada de adrenalina...un, dos, tres...hasta treinta.
Jairo quiere estudiar filosofía. Su padre dice que eso de ser filósofo no es un trabajo, eso no-tiene-futuro, y que mejor se dedique a hacer empresariales y trabajar en un banco. Pero Jairo lo tiene claro desde que tenía 14 años. En un mes de septiembre inolvidable conoció a don Olegario, y de la mano de este anciano a punto de jubilarse, Jairo conoció a Sócrates, Platón, Lebniz, Hegel, Russell... y supo que su futuro pasaba por enseñar filosofía. La selectividad se le ha dado genial, pues este año calló un texto de Kant, uno de sus favoritos. Jairo cree en la magia de la vida, y está convencido de que ese 16 de Junio fue mágico, pues además de clavar el examen con un diez, conoció a Malu.
María Luísa Puente, Malu. Dieciocho años. Siempre tuvo buenas notas. Su madre bromea diciendo que sacaba sobresalientes hasta tomándose el biberón. Tiene claro que su futuro estará en la abogacía, entre estrados, jueces y fiscales. Siempre le apasionaron las series donde abogadas de éxito libraban batallas en los tribunales defendiendo la justicia. Malu será una de ellas. Está convencida. Sofisticada y poco aficionada a sentimientos, siempre se ríe cuando dice que le emociona más el artículo diecinueve del Código Penal que mirar la luna con un tontorrón al lado intentando meterle mano...hasta hace una semana.
El 16 de Junio conoció a Jairo, un chico con aires de despistado, camiseta de colores y pelos alborotados que se sentó junto a ella en el aula de exámenes. Malu odia la filosofía, y apenas tiene idea acerca del enrevesado texto que tiene delante.
El chico de al lado, una vez acabado su examen, en un descuido de los vigilantes, le pasó el papel donde Malu pudo copiar (siempre cambiando algunas cosas), las respuestas correctas. Una vez acabado el examen se acercó a él para agradecerle su ayuda.
Se miran a los ojos...ojos verdes, ojos negros...han pasado siete horas y siguen mirándose. Han tomado café, han paseado, han cenado, y se han sentado junto a la playa a mirar la Luna. Se han metido mano.
Jairo le explica la belleza de las construcciones en el idealismo trascendental de Kant; ella responde con la importancia del derecho romano sobre nuestras leyes. Se ríen y pasean. Se ríen continuamente...
Los días siguientes Jairo y Malu han vivido en una nube constante. No sólo por los más de 5o SMS que intercambiaron, sino también por las risas compartidas, por la intensidad de sus miradas, por el convencimiento de que ambos iban a compartir mucho más que un simple examen de filosofía.
Cinco noches más tarde compartieron una prohibida habitación de hotel. Fue su noche furtiva. Una noche de vino rosado y fresas con chocolate. Una noche de deseo en la que ambos descubrieron la magia de sus cuerpos, unas horas de pasión que acabaron cerca de la mañana cuando la luna llena fue cobrando ese color pálido que tanto desagrada a los amantes.
Jairo y Malu están convencidos...ambos se complementan de una manera ideal, se aman, se necesitan con la locura que sólo da el amor que brota, casi doloroso, a los dieciocho años.
Cinco de la madrugada, Jairo y Malu vuelven a casa con la sonrisa fácil, cogidos de la cintura y hablando del que será un verano mágico.
Cinco de la madrugada y Ramón Crápilo sale del Club Éxtasis tras una noche de amor exótico en manos de Yamiley Velázquez. A pesar de las innumerables copas y las cinco rayas de coca, Ramón es un tipo acostumbrado a las noches tóxicas y conduce sin miedo de camino a casa donde duerme María, harta de noches de espera y mañanas de olor a ron venezolano. Ramón conduce rápido. Él siempre ha sido un tío con dos cojones en todo lo que hace, y conducir es una de ellas. Algo se cruza en la carreterra, Ramón da un volantazo...
-¡Joder con el puto gato!...
Sigo de guardia, cinco de la mañana y treinta y cinco minutos. Ambulancia del 061. Luces a la puerta de urgencias...me tocaba irme a las cinco y treinta, pero una residente me preguntó algo acerca de nosequé...
Zona de críticos, camilla de críticos, enfermeros con sueño, celadores con sueño, auxiliares con sueño...
-¡nivel 1! -suena en megafonía por todo el servicio de urgencias.
Desaparece el sueño en todos, se acercan por el largo pasillo mientras unos piensan, y otros rezan para que se trate de alguna falsa alarma. Observo una camilla entrando a la sala de reanimación.
-Hola...¿qué ha pasado? -digo a la médica de naranja y verde.
-Es un chico de unos veinte años, desconocemos antecedentes, lo atropelló un borracho en la avenida pincipal. Está sin pulso desde hace diez minutos, para mí que está roto por dentro, porque en la cabeza no tiene nada...La cabeza jodida la tenía una chica que parece que iba al lado, ella se quedó en la avenida.
Cojo su mano aún caliente. Un pitido suena en mis oídos, es el monitor-desfibrilador que me indica que no encontraré pulso, mientras mi corazón bombea sangre cargada de adrenalina...un, dos, tres...hasta treinta.
Realmente hay días mágicos y noches malditas.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

....uf!

Juana dijo...

Pues más ¡uf!

Vicky dijo...

no puedes hacerlo asi... no te inventes sus antecedentes sentimentales, asi es mucho más dificil... mucho mas...

salva dijo...

...???

rqgb dijo...

Yo tuve guardia ayer, continué la noche maldita de tu viernes...vinieron tantos "tráficos" que perdí la cuenta...pero si cierras los ojos, aún los ves, desde el primero al último...

rqgb dijo...

Yo tuve guardia ayer, continué la noche maldita de tu viernes...vinieron tantos "tráficos" que perdí la cuenta...pero si cierras los ojos, aún los ves, desde el primero al último...

Anónimo dijo...

Que quiere decir Vicky...? no lo entiendo. A quien dirige su comentario.