EL ERROR-2ª parte

La definición versus descalificación de Víctor Bárcenas es relativamente fácil y a la vez prolífica:
-Despistado: hasta unos límites difíciles de imaginar. Es frecuente verlo merodeando por la zona de urgencias en busca de un libro olvidado, un fonendo perdido o un documento extraviado.
-Desordenado: Tanto en lo físico como en lo moral, la vida de Víctor es lo que un Jesuíta calificaría como francamente mejorable y un Dominico medieval facturaría directamente a la hoguera.
-Impuntual: Sólo existe un sitio en el mundo al que Víctor llega puntual: el trabajo. Al resto de eventos, ya sean sociales, lúdicos, festivos o esotéricos si los hubiese, se puede contar con un retraso Barcenil entre los quince y cuarenta minutos.
-Friki: Aunque es éste un adjetivo aún en evolución, ciertas costumbres como la de ver películas chinas, hacer estudios estrafalarios, estudiar alemán o coleccionar frases de pacientes hace que algunos lo consideren un poco friki.
-Cotilla: Es un defecto innato. No lo puede evitar. En cuanto se entera de un cotilleo (ya sea propio o ajeno)...Zas! no puede guardárselo. Afortunadamente sus allegados ya conocen este defecto.
Sin embargo esa mañana Víctor no sabía que debía añadir un nuevo adjetivo a su larga lista...
Durante la noche previa no ha podido pegar ojo. La imagen de los cincuenta minutos de horror con la chica de los ojos almendrados le ha pasado factura en forma de ojeras de resacoso y un dolor de cabeza espectacular.
Se ha prometido una y mil veces que no volverá a pasar, se ha preguntado cientos de veces la causa del despiste tan tremendo.
Sabe que a la mañana siguiente lo estará esperando su jefa...y no sabe qué sucederá.
-Victor, que dice Teresa que te pases por su despacho a las diez -le comenta el administrativo al llegar.
-vale -responde Víctor desanimado-ya lo esperaba.
-La suerte está echada -piensa-me van a empurar a tope. Bueno supongo que esto va en nuestro sueldo.
Las dos horas siguientes el joven médico trata de trabajar como habitualmente, pero se da cuenta de que le cuesta concentrarse. Hasta que llegan las diez de la mañana.
Toc, toc!
-Pasa Víctor.
Teresa Valdez. La jefa. Una mujer de unos cincuenta años, de mirada dura y voz aguardentosa maltratada por el tabaco. Sus rasgos son pétreos y su cara morena y angulosa. Los ojos hundidos tras unas gafas sin montura y la nariz aguileña le dan un rictus que bien podría figurar en un cuadro de El Greco. Dicen de ella las lenguas oscuras que es lesbiana y pulula en las noches de Madrid persiguiendo jovencitas borrachas. En realidad es una mujer triste y aburrida, casada con un profesor de matemáticas hace más de treinta años, y que aún sueña con amores pasionales leyendo a escondidas las tórridas novelas de Laura Hardy.
-Hola Teresa -dice Víctor, sabiendo que es su último día en urgencias al comprobar que Teresa aparta la mirada.
-El caso es que -dice ella- tengo que decirte algo importante.
-Sí, ya lo imagino.
-He decidido prorrogar tu contrato un año más -dice Teresa .
-Pero...-Víctor vuelve a levitar 24 horas más tarde.
-Bueno si no te gusta esto, o te lo quieres pensar, es tu decisión -responde ella- yo creía que este trabajo te gustaba.
-La verdad, me encanta -responde el joven médico-pero creía que querías hablarme de lo que paso ayer...
-Esa es otra cosa que quería tratar contigo -ahora ella lo mira a los ojos -Víctor tienes un ángel que cuida por ti, o bien una suerte endiablada. La chica de ayer tuvo un shock anafiláctico, pero resulta que la enfermera aún no le había puesto la penicilina que tú habías prescrito. Al parecer es alérgica al cacahuete y unos minutos antes había comido un pastelito que lo contenía. Te has salvado por los pelos.
-Joder... -Víctor se queda sin palabras.
-La chica está recuperándose del susto. Ya bajó de la UCI y está ingresada en medicina interna.
-Joder...-repite Víctor.
-¿Bueno, entonces que me dices?
-Joder...
-Deja de tanto joder y céntrate -Teresa sonríe- anda y ahora ve y tómate un café.
Cinco minutos más tarde Víctor Bárcenas sale del despacho de Teresa con un nuevo contrato y con una sonrisa radiante. Le tiemblan las piernas. Por el pasillo se cruza con Sandra.
-Hola Víctor ¿cómo te encuentras?
-Joder...-responde el joven Bárcenas que no acaba de creerse lo que ha pasado.
A partir de hoy debería añadir un nuevo adjetivo: Afortunado.
Dos días más tarde. Pirineo catalán. Una escondida iglesia románica lejos de la civilización, escondida entre riscos y pinos salvajes. Se acerca un vehículo. Aparca en el patio de chinos. De él sale alguien, se acerca al gran portón de entrada y empuja casi con miedo. Sus pasos resuenan con ecos en la iglesia vacía. El individio vestido de negro se acerca a una hornacina donde una virgen de apenas cincuenta centímetros reposa cubierta de polvo.
El hombre vestido de negro dice unas palabras en voz baja. Tan baja que casi ni siquiera él las oye. Apenas dos minutos más tarde de haber aparcado, Víctor arranca su coche y vuelve a la ciudad.
Víctor Bárcenas siempre cumple sus promesas. Siempre.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

uf! me he emocgionado y alegrado de cóo ha acabado el tema del error...como si le hubiera sucedido a alguien que conozco en persona. Tremendo!

Anónimo dijo...

La primera parte me emocionó, me impactó, es más creíble.... Ahora esta segunda acabó un poco como Hospital Central, no??? jeje.... (Hay capitulos q no se pueden disfrazar.....)

Anónimo dijo...

...A mí me ha gustado el desenlace

Juana dijo...

El desenlace es de los que nos encantan a mi hija y a mi, se lo mandaré.
Ya se que es un poco "friki", pero ......

salva dijo...

Friki? Centrémonos. Se trata de un relato, de una historia imaginaria. Para desenlaces fatales está la vida real, donde siempre gana la Parca.
Por otra parte, todos los que trbajamos en esto de la medicina más de una vez y de dos hemos dicho eso de ...joder qué suerte he tenido! ¿o quizás no?
PS:las series de médicos, aunque irreales en las formas, tienen guionistas infinitamente mejores que yo. Gracias por los comentarios.

Anónimo dijo...

a mi me gusta. Silvia

Ismael dijo...

Puf, pues yo no se si a los demás lectores les gustó el final, pero yo me quedo más tranquilo.
Estaba sufriendo con el error de Victor Bárcenas

Ana dijo...

He suspirado tranquila al leerlo jaja transmites mucho escrubiendo y este tema me ha llegado ;) Un saludo

Ana dijo...

escribiendo* ejem... xD Sorry