LA CONSULTA AZUL

-Joder tío, la verdad es que me has desilusionado -me decía una amiga hace unos días, después de varios años sin vernos- no me esperaba que te "quedaras en urgencias".
-vaya, ¿tan raro te parece? -pregunté.
-No sé -me dijo- te imaginaba más como Médico de Familia en una consulta de Atención Primaria y esas cosas...en urgencias como que no resolvéis nada, sólo ponéis parches.
Tres días más tarde, cinco de la madrugada.
Arrastro mis pasos ( mis zuecos demasiado gastados, mi pijama verde demasiado manchado, mi cuerpo demasiado cansado) por un pasillo infinito. Entro a una consulta sin ventanas donde me espera alguien. Es mi enésima visita al rincón de las lágrimas azules. La consulta sin número, sin nombre.
En el rincón de las lágrimas azules nunca debes pararte demasiado. Allí no hay tiempo para nada más que para sobrevivir (que no es poco).
En el rincón de las lágrimas azules deberás mirar a la cara a alguien que realmente necesita tu ayuda, y tratar de convencerle de que tú eres su tabla de salvación, aunque sabes que no es así.
Deberás afrontar ese segundo de infinita tristeza en el que comunicar a una hija que su padre no volverá a casa.
Es el rincón de las lágrimas azules un sitio reservado para aquellos que deben estar ahí sin horas, sin desalientos y sin dolor.
Es el sitio donde te verás cara a cara con tu destino, con tus miedos y tus fantasmas.
El sitio donde no podrás mentir, porque sólo hay sitio para las tres verdades y tres preguntas a las que jamás podrás responder... cuándo, cómo y sobre todo: Por qué.
El rincón de la lágrimas azules, de las miradas y las caricias.
Quizás debamos poner algunos parches, soldar algunas fisuras, cerrar algunos errores del sistema, pero sin duda hacemos una asistencia Humana como en pocos sitios se puede hacer.
Y una vez saldada la visita, me acuerdo de mi amiga y le respondo, por cierto con cierto retraso:
-Soy Médico de Familia en Urgencias hospitalarias porque me gusta, porque disfruto con ello y porque es una profesión que, a mis treinta-y-demasiados, consigue erizarme el vello cada vez que logro, o al menos intento, aliviar el dolor de un ser humano.
Y estoy plenamente convencido de que somos los Médicos de Familia los profesionales mejor preparados para esta labor, a pesar de que muchos, quizás demasiados, se empeñen en decidir que nuestro ámbito de trabajo debe ser exclusivamente la Atención Primaria.
Dixit


15 comentarios:

Anónimo dijo...

Me acabo de levantar en mi turno de la guardia y me ha encantado leerlo desde mi "consulta gris"

Anónimo dijo...

Estoy orgullosa de compartir profesión con gente como tú. Gracias por darle ánimo, energía y brío a esta mañana de jueves. Besos desde Bilbo

Anónimo dijo...

Está bien trabajar en las urgencias, al menos durante un tiempo.

YO en su momento lo dejé y volví a la primaria, pero aquí he duradon poco debido a la falta de estabilidad laboral y malas condiciones laborales.

Ahora estoy en paro, puedes considerarte un afortunado por tener trabajo.

Juan dijo...

Emocionante. Muchas veces olvidamos la tarea humanística (eso de biopsicosocial) que debemos desempeñar, ahogados por tanta tecnología y tanta química que, por otra parte, muchos pacientes erróneamente buscan.
Enhorabuena por ser tan completo.

Enrique Gavilán dijo...

Sin duda, Salva, se puede y se debe ser médico de familia en urgencias. Las urgencias hospitalarias y extrahospitalarias se benefician y mucho del enfoque de nuestra especialidad.
Sin embargo, el hecho de ser médico de familia no da ninguna garantía de ser buen médico de urgencias. De hecho, no da garantías ni de ser buen médico "a secas". Lo importante es hacer cada cual su trabajo lo mejor que sepa hacerlo, siendo consciente del entorno y contexto sanitario, y de que lo que se tiene delante de la mesa es una persona, con todo lo que esto conlleva. Y esto no lo da la titulación.
Un abrazo, Salva

Anónimo dijo...

Al leer este post he tenido una sensación: Algún día muchos diremos: Yo también tuve el privilegio de conocer a Salva. Inma

MONICA dijo...

Hola a todos, a mi me pasa algo parecido. Soy médico de familia y bien orgullosa que estoy de ello pero debido a cómo nos tratan desde la AP estoy trabajando en una unidad domiciliaria de cuidados paliativos, y la verdad es que estoy encantada.
Puede, y me encantaría acabar en una consulta pero, entre tener que ir de guardia en guardia por los centros de salud a trabajar con pacientes que precisan una visión global para la que creo que estamos bien preparados los medicos de familia, pues sinceramente, no hay color.
La verdad es que te paras a pensarlo y fijaos lo bien que nos adaptamos a trabajos tan dispares, yo siempre pienso que por algo será, y creo que la explicación es que nos gusta nuestro trabajo pero sobre todo nos gusta ayudar a la gente.
Gracias por escucharme, porque no creaís que me comprenden muchos de mis compañeros
saluditos desde La Rioja

MONICA dijo...

Hola a todos, a mi me pasa algo parecido. Soy médico de familia y bien orgullosa que estoy de ello pero debido a cómo nos tratan desde la AP estoy trabajando en una unidad domiciliaria de cuidados paliativos, y la verdad es que estoy encantada.
Puede, y me encantaría acabar en una consulta pero, entre tener que ir de guardia en guardia por los centros de salud a trabajar con pacientes que precisan una visión global para la que creo que estamos bien preparados los medicos de familia, pues sinceramente, no hay color.
La verdad es que te paras a pensarlo y fijaos lo bien que nos adaptamos a trabajos tan dispares, yo siempre pienso que por algo será, y creo que la explicación es que nos gusta nuestro trabajo pero sobre todo nos gusta ayudar a la gente.
Gracias por escucharme, porque no creaís que me comprenden muchos de mis compañeros
saluditos desde La Rioja

Anónimo dijo...

Decía Margueritte Yourcenar en una de sus grandes obras que hasta el emperador pierde la dignidad de hombre cuando está frente a un médico.
¿Quizá sea esto lo que nos hace sentir tan importantes?,¿se ha alimentado tanto nuestra autoestima, nuestro ego?, ¿tan egoístas somos que nos sentimos enormemente satisfechos por dar una palmadita a aquel que llora?..."hoy he estado muy bien, alguien me pidió 5 minutos y yo lo he escuchado, y además le he dado un kleenex para que se seque las lágrimas"
...¿urgencias o atención primaria?...sigue la duda.

salva dijo...

Estimado anónimo: considerar las Urgencias y lo que se cuece en ellas como "dar una palmadita a aquel que llora" o resumir el hecho de que te guste tu trabajo con la frase del "kleenex" es simplificar; exactamente igual que decir que el médico de Atención primaria se limita a hacer recetas y partes de baja, cosa que jamás haré, pues la Atención Primaria es la base de nuestro sistema sanitario.
Lamentablemente en un post no caben todos los sentimientos o sensaciones que podemos sentir, tanto en Primaria como en urgencias. Yo hablo de lo que me tocó vivir.
No creo que sea negativo el hecho de sentirse bien por el hecho de ayudar; aunque por supuesto eso no quita muchísimas otras cosas; malos tragos, noches en vela, etc... Yo personalmente me quedo siempre con lo bueno, con los sentimientos positivos. Un saludo

salva dijo...

Por cierto, cuando decia en el comentario anterior la frase "cosa que jamás haré" no me refería a las recetas, los partes de baja o la Atención Primaria, sino al hecho de que jamás criticaré a la Atención Primaria como tal...es que hay que aclarar las cosas que luego ya se sabe, jejeje.
A prpósito de Yourcenar y la frase: hace referencia a la obra Memorias de Adriano, en la cual dicho emperador debe ser atendido por su médico Hermógenes. El tal hermógenes era un médico deshumanizado que trató al emperador de forma déspota haciéndo que éste sintiera perdida su dignidad (de ahí el denominado síndrome de Hermógenes, patología producida por el trato descosiderado del médico hacia su paciente) No creo que en este caso estemos hablando de situaciones similares. saludos :-)

Anónimo dijo...

Pues sí. Me siento importante por tener 5 minutos para dedicarle a una madre preocupada; por darle un klennex a alguien que lo necesita; por escuchar a un anciano hablar de sus "batalitas"; por apagarle un móvil a un paciente infartado en críticos que es lo único que quiere en este momento; por perder el tiempo con un politraumatizado grave en llamar a su hermana porque quiere contarle algo importante...Porque en esos momentos, no solo somos médicos, somos humanos y nos sigue conmoviendo cada experiencia. Además estoy orgullosa de ello y, como no, de ser compañera de Salva. Besos. Anna.

Santiago dijo...

Pues yo he tenido la fortuna de poder encontrar una fórmula que me permite hacer compatibles guardias de hospital (privado) con la consulta del centro de salud (público). A pesar de lo que cuesta (cuando no es intranquilidad es pereza) ir a la guardia, siempre vuelvo contento de ella, y mientras el cuerpo aguante... Me encanta esta especialidad tan versátil, con tanta capacidad de adaptarse a las expectativas de la sociedad, que siempre trata de acercar lo mejor de la medicina a la gente. Gracias Salva por compartir tus emociones y tu entusiasmo.

Dr. Bonis dijo...

> -Soy Médico de Familia en Urgencias hospitalarias porque me gusta, porque disfruto con ello y porque es una profesión que, a mis treinta-y-demasiados, consigue erizarme el vello cada vez que logro, o al menos intento, aliviar el dolor de un ser humano.

Y ¿por qué no decirlo?, porque los contratos y trabajo en mi verdadero entorno natural (la atención primaria) son una puta mierda.

Los de familia somos muy apreciados en la urgencia hospitalaria (también es cierto que para los puestos que nadie quiere como la puerta de cirugía).

Habrá que ver dentro de 15 años cuando aumente el paro médico y haya que colocar a internistas y cirujanos en urgencias a donde mandarán a los médicos de familia que trabajan en urgencias del hospital y el modelo biopsicosocial.

Anónimo dijo...

De acuerdo con salva y parcialmente con Bonis, excepto en una cosa: la manida frase de que "el entorno natural del medico de familia es la A Primaria". ¿Esto que es un documental de rodriguez de la Fuente? ¿quien ha decidido que lo nuestro no son las urgencias?
No dejemos de reivindicar algo que nos pertenece: la AP y la urgencia.
Nuestro entornno natural de trabajo son la personas.