Una historia llena de peros....

Hoy voy a contar una de mis historias de amor… No me gusta hablar de historias de amor/odio, pues considero que no se debería odiar a quien algún día amaste. Pero todos los fumadores, de una u otra manera, hemos adorado y a la vez odiado a esta sustancia: el tabaco.
Vale, es tóxica. Es verdad que huele fatal, que provoca innumerables enfermedades y que es ciertamente asquerosilla a veces, pero…siempre hay un pero en las historias de amor. Pero es genial fumarse un cigarrillo cuando estás estresado, cuando te acabas de pelear con alguien, cuando estás de fiesta o simplemente cuando estás sentado en la playa mirando las olas.
Mi decisión de dejar el tabaco se basó fundamentalmente en una serie de factores, entre ellos la estética, la ética, el amor y la salud (eso será motivo de otro post). Fue una historia de amor que, aunque me duela reconocerlo, aún dura.
Lo dejé previamente en al menos cinco ocasiones y siempre caí de la misma forma, por fases, igual que las fases lunares:
Fase 1: Lostoy-dejando. Duración variable, entre 3 semanas y 18 meses. Te obsesionas en decirle a todo el mundo que no fumas. Las conversaciones con los amigos acaban girando en torno al tabaco y a lo contento que estás de no fumar (mentira podrida por supuesto). Sueñas un par de veces a la semana que fumas. Es una especie de sueño erótico, de esos en los que te despiertas con una mezcla de añoranza, culpabilidad y felicidad. Es relativamente fácil superar esta fase, pues te reconoces como fumador.
Fase 2: Por-uno-no-pasa-ná: Puesto que lo dejaste, no te importa probar uno. Un cigarrillo coincidiendo con una fiesta, bronca o momento agradable. Total, por uno no pasa nada, además ya lo he dejado. Pillas un colocón tal que dices: no vuelvo a fumar…qué asco de tabaco. Tres horas más tarde te has fumado cinco. Dos días más tarde vuelves a fumar como hacía tiempo no fumabas.
Fase 3: Yo-no-fumo. Fumas a diario, pero en la intimidad. Mejor dicho fumas cuando nadie te ve. Compras los cigarrillos sueltos o bien los pides para no comprar el paquete entero. Como si fumar de prestado fuera fumar-pero-no-cuenta. Corres el riesgo de convertierte en un gorrón y que la gente huya de los fumaderos a tu llegada (fumadero zona del trabajo donde se reúne la gente a fumar).
Fase 4: Soy-una-rata-almizclera: Terminas fumando en plan drogadicto. Fumas en los servicios, en los huecos entre paciente y paciente, en los huecos de las escaleras, en los sitios más insospechados. Hueles a tabaco, pero oficialmente sigues sin fumar. Inicialmente creí que yo era una especie de friki por fumar a escondidas. Realmente era el miedo, o la vergüenza de reconocer que no había sido capaz de dejarlo. Es una etapa muy frecuente. Luego lo he hablado con otra gente y resulta que a casi todos los fumadores les ha pasado y siempre nos negamos a reconocer esta etapa tan ruinosa.
Fase 5: A-tomar-por-saco: Ya nos han pillado tantas veces, que nos declaramos oficialmente fumadores, nos compramos el paquete y nos lo ventilamos alegremente, siempre con cierto sentimiento de culpa, pero (siempre los peros)…es tan agradable!
Finalmente, te quedan los parches de nicotina, los libros de autoayuda, los trucos caseros, pensar en lo que te ahorras, conocer alguien que se ha muerto de cáncer, el Champix, el Zyntabac, los chicles de nicotina, y la voluntad.
Yo no usé nada de eso, bueno usé la voluntad. Eso fue un mes de Octubre de 2006. Desde entonces han pasado más de dos años y hasta ahora sigo sin fumar. Apenas lo recuerdo una vez al mes, pero…hoy no fumaré. Mañana no lo sé, pero quería compartir mi experiencia por si a alguien ayuda.
PS: A veces me gustaría fumarme un cigarrillo, pero también me gustaría cobrar sin trabajar. Quizás es cuestión de elegir, como tantas cosas en nuestra vida
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NEGRO

Apuró el último trago de ron con una sonrisa forzada. Las tres de la mañana era una hora horrible para pensar, sobre todo si mojas tus tranquilizantes en alcohol.
Fuera, la Luna se refleja en la gigantesca piscina del jardín. Siempre adoró a la Luna. Siempre...
En el enorme salón a oscuras, un solo cuerpo desnudo. El suyo. Abre la gran puerta corredera y sale al jardín. Frescor...y césped bajo sus pies. Piensa en todo lo que lleva recorrido, en los años de lucha. Piensa en los tiempos de éxitos y risas. Y se da cuenta de que todo ha pasado, de que ya no es quien era aunque lo intente; de que todo pasó. Y precisamente se ha dado cuenta hace apenas unas horas. Precisamente unos días antes de empezar una nueva vida, de empezar una nueva etapa en su profesión, un resurgir de las cenizas. Precisamente hoy...se da cuenta de que no le quedan fuerzas en su alma destrozada.
Ha oído antiguos discos de Van Morrison y Tom Waits y ha descubierto que está solo frente al mundo. Previamente abrió la tapa de su móvil y estuvo repasando los cientos de teléfonos de su agenda. Ninguno de ellos entenderían que él los llamara y simplemete les dijeraa: "ven que estoy sólo".
Acudirían algunos de ellos, forzados, interesados, o peor aún, movidos por el morbo vital que nos alimenta.
Por eso ha decidido volar. Y vuela mezclando unos somníferos con alcohol y algunas setas alucinógenas que guardaba en la mesita de noche.
Y entonces sale de su cuerpo, y las pesadillas de hienas apestosas pasan a ser mariposas de colores, y el dolor se convierte en risa, y el pudor en sensualidad de todo a cien. Se desnuda y baila bajo la luna, que ahora nota más cerca que nunca. Él lo sabe igual que todos. Baila mejor que nadie en el mundo.
Y entonces llega ese momento en el cual se encuentra al borde del acantilado de la vida. Ese momento de lucidez estúpida que te acude cuando tus neuronas se colapsan por el alcohol y las drogas. Y decide ceder, decide entregarlo todo y tomar las últimas quince cápsulas de Rohipnol.
Sonríe pensando en lo que deja. Sonríe porque sabe que nada deja...
Se sienta sobre el césped, besa a la madre tierra y se va durmiendo...
En un último gesto de supervivencia, y sin saber la causa, marca el número de la única persona que cree que podrá salvarle...55.5..5..6...6.....3.....6............2...
-Hello?.
-Hello doc, me encuentro muy mal, por favor ven.........a casa....-y cuelga.
Siete minutos más tarde Michael Jackson entra en parada respiratoria y fallece mientras su alma sueña volver a bailar de esa manera que nadie ha logrado imitar.
Descansa en PAZ.

SEMANA DE PREMIOS

Bueno, realmente sé que no es muy elegante alardear de premios, pero la verdad, tampoco creo que sea demasiado malo.

Esta semana he ganado un concurso de relatos, cosa que no suele ser muy frecuente. El relato con el que gané fue el llamado Magdalena.

Por otra parte, me publicaron un artículo de opinión en una revista, la reviste e-ras:
Inmigrantes y nativos digitales ( http://www.opinionras.com/index.php?q=node/1044 ) Por cierto en la foto me sacan con cara de terrorista, pero en fin...

16 de Junio del 2009
Por Salvador Pendón Fernández. Autor del blog "Miles de piedras pequeñas"
Inmigrantes y nativos digitales
Estimado/a lector/a, me atrevo a hacerte una pregunta: ¿cuántos correos electrónicos has recibido y enviado en la última semana? Seguramente diréis ¿miles, cientos, decenas…?
Se estima que un joven de menos de 16 años recibe una media de 2-3 correos electrónicos a la semana, y posiblemente en unos años se trate de un instrumento de comunicación obsoleto.
Los que hoy tenemos más de 25 años debemos asumir este fenómeno: siempre seremos inmigrantes del mundo digital, ya hablemos de web 2.0, 3.0 o sucesivas. Igual que el inmigrante que tras treinta años mantiene su acento natal, siempre nos será difícil seguir el ritmo de cambio de la red.
El concepto de Internet como fuente exclusivamente de datos más o menos exactos y mail ha quedado atrás.
La web 2.0 es una forma nueva de trabajar, en la que son los propios internautas los que van configurando esa enorme net, y este fenómeno está cambiando radicalmente nuestra forma de trabajar en la red con la interactividad global, determinada por una serie de nuevas herramientas virtuales:
-Las redes sociales, chats y entornos virtuales como Second Life no son ya un entretenimiento para adolescentes, son una verdadera forma de vivir en conexión, de intercambiar información pública y privada, de hacer negocios y de trabajar.
-El trabajo on line, con entornos tipo Wiki, o el trabajo con firma electrónica hace que trabajar con personas e instituciones lejanas a nosotros pueda ser ágil.
-Los blogs como herramienta de comunicación e interacción, en la cual millones de personas vuelcan sus experiencias vitales y profesionales compartiéndolas con el resto del mundo están determinando una nueva forma de compartir.
En mi opinión, todos estos fenómenos están configurando una nueva forma de funcionar en la mente de los más jóvenes, y ellos serán los futuros usuarios del sistema sanitario a la vez que nuestros compañeros en muchos casos.
-Una nueva generación con capacidades nuevas como la realización simultánea de tareas, necesidad y capacidad de vivir continuamente conectados a la red mediante dispositivos portátiles, tener múltiples personalidades en caso de necesidad u ocio.

-Personas que no entenderán que sea necesario esperar para acceder a la información o a los servicios. En definitiva estamos asistiendo a una desaparición progresiva de los límites virtual/real.
Estos fenómenos, determinados sin duda por la web 2.0 y sucesoras, hará que la sociedad demande nuevos profesionales en la medicina:
-Nos encontraremos pacientes altamente informados, en muchas ocasiones con más conocimientos acerca de su enfermedad incluso que su médico, que demandarán la capacidad poder incluso gestionar su enfermedad de forma semiautónoma (posiblemente tendremos diabéticos, pacientes anticoagulados y otros pacientes crónicos con un nivel de información incluso superior al nuestro para gestionar su patología, y hemos de ser conscientes de ello).
-Demanda por parte del paciente de poder acceder a la comunicación online con su médico.
-La telemedicina se impondrá como forma rutinaria en la gestión de la consulta diaria.
-Existencia de doctores online y segunda opinión médica online, fenómeno que ya está emergiendo en otros países.
-Demanda por parte del usuario de horarios más flexibles en la atención.
-Historias clínicas online que dejarán desfasadas las costosas y poco operativas historias digitales que hoy están desarrollando los sistemas sanitarios públicos de forma parcial.
-Perfeccionamiento en la formas de trabajo en equipos virtuales, congresos y formación online y grupos de trabajo salvando amenazas como la falta de contacto cara a cara.
Y lo más importante: Nuevos retos y cambios que ni siquiera somos capaces de imaginar.
Es por ello que me gustaría dar un consejo a los que hoy nos enfrentamos a los próximos treinta años de medicina en España: debemos asumir que los integrantes de nuestra generación y previas siempre seremos inmigrantes digitales, y como tales deberemos estar alertas a unos cambios, a veces demasiado rápidos para nosotros, pero así se mueve el organismo vivo en el que nos movemos: la sociedad.

SFUMATO

A veces hay cosas que haces en momentos de tu vida y se quedan aparcadas en un rincón de tu mente, en una esquina de tu recorrido vital. Yo las llamo notas al margen de la vida, letras pequeñas en tu libro vital. Son instantes, episodios, vivencias y experiencias que, quién sabe por qué, se van quedando en la orilla, olvidadas mientras vamos luchando en el día a día de nuestra existencia, viviendo nuevas cosas. Y así vamos dejando atrás sitios que visitamos, amores que amamos, personas que conocimos, emociones que sentimos, pasiones que deseamos. Y aquél sentimiento que un día ocupaba el cien por cien de nuestra mente se va alejando. Vamos difuminándolo como hizo Da Vinci con su Gioconda (por otro lado, cuando la ví en el Louvre me desilusionó bastante), vamos superponiendo capas de pintura hasta olvidar.
Pero hay algo curioso: Por más olvidados que tengamos los sentimientos, arrojados a las playas del olvido más lejano, existen resortes que, en décimas de segundo, nos traen la vivencia al presente. Un olor, una música, un sonido, una voz, unos ojos, una luz, un sueño, y vuelven todos y cada uno de esos sentimientos con todos sus matices, sus colores, sus olores...y sus dolores. La canción que oyes de Suzanne Vega (si tienes altavoces) es uno de esos resortes para mí...
Los que escribimos tenemos cierta ventaja: usamos la escritura como bisturí. Con ella diseccionamos y analizamos nuestras pasiones, con ella compartimos y también con ella nos conocemos a nosotros mismos.
Escribo desde que tengo recuerdos. En mi infancia incluso llegué a escribir una mini-novela de misterio y un relato sobre la vuelta al mundo de un aventuero en busca de unas flores misteriosas para convertir en humana a una sirena de la que se había enamorado.
Más tarde, ya de adolescente, seguía escribiendo por puro placer (también gané algún concurso de relatos en el instituto). Conservo mi Olivetti Lettera 42 de teclas blancas y letras en negro. Le faltaban las letras a y p. Con mi primer sueldo, dando clases de verano a niños con asignaturas pendientes (o eso creía yo, realmente se trataba de ser una especie de vigilante de niños que saltaban por las mesas, me escupían y constantemente huían de clase), gané veintiséis mil pesetas y las invertí íntegramente en comprarme una máquina de escribir nueva. Olivetti Eléctric Max Power, tenía dos tipos diferentes de letra, y además un típex automático. Con ella pasaba tardes enteras "pasando a máquina" todos mis escritos.
Hasta que llegó la medicina. Con la facultad, las clases, las salidas y entradas... la nueva Olivetti pasó al desván dando paso al ordenador, los poemas fueron cambiados por apuntes, las historias en papel quedaron en un cajón. Y poco a poco mi vida fue cargándose de nuevas capas de pintura, aquellas vivencias quedaron bajo la arena, se esfumaron de mi mente y Salva siguió viviendo nuevas aventurillas...hasta hace unos días.
Supongo que a todos nos pasa. A veces me digo: voy a ponerme a tirar cosas inservibles. Entonces empiezo a abrir cajas polvorientas de cartón. Descubro la metralleta que me regaló mi tío hace mil años, aquella que era la única del barrio que hacía ratatá (eso lo hacían todas), pero la mía además de ratatá hacía fiuuuu! y lanzaba un destello luminoso con lo cual me dejaba a los otros niños patitiesos. No puedo tirarla a la basura. Ni mi colección de cromos, ni mis notas del cole, ni mis libretas de colegial. Ni una especie de cucharita de plástico que me regaló una chica cuya cara ni siquiera recuerdo y con la que me reía por ser la persona que más rebañaba una tarrina de helado. Está científcamente comprobado que aunque la apures mil veces, siempre queda una rendija de la tarrina con algo de helado.
Finalmente siempre acabo releyendo mis cuadernos escolares y guardándolo todo después de haber comprobado que la metralleta sigue funcionando correctamente... ratatá-fiuuuu.
Hace unos días, dediqué nuevamente una mañana a revolver papelajos. Me fijé en una caja que hacía años que no abría. Y debajo de unos libros de Naturaleza y Sociedad...dentro de una carpeta amarilla, tal y como los abandoné hace años, ¡estaban mis relatos!. Cogí la carpeta con una mezcla de veneración, miedo e ilusión y al abrirla tuve la sensación de que volvía a ser aquel chico de quince años que, sentado en la alfombra de su dormitorio, escribía sólo porque le gustaba.
Me pasé toda una mañana leyendo. Me redescubrí en mi adolescencia y me dí cuenta de que algunas cosas no han cambiado. Finalmente me senté en el suelo frío y húmedo para pensar. Entonces me sentí orgulloso de haber sido aquel chico tímido, y quizás no muy convencional, de quince años que escribía poemas por las noches y luego los pasaba a máquina en su Olivetti Lettera 42. A él, que era yo, está dedicado este post.
Voy a poner dos de los poemas, ambos escritos hace mucho, mucho tiempo.


PENSAMIENTOS NOCHE DE VERANO

Medianoche, silencio
alguien anda por la calle
¿o son mis pensamientos?

Un lejano quejido se oye
en el sonoro silencio
un sonoro quejido
¿o son mis pensamientos?

Un gato negro en la noche
cruza mi ventana riendo
la noche como un gato negro
¿o son mis pensamientos?

TÚ (NOCHES DE DISCOTECA)
Ansias de volar
deseos de tenerte
y luego...
dejarme morir

Dejarme llevar por tu voz
mirarte
y ver tu danza ritual
y mirar al cielo mientras todo se hunde.

Gritar, romper mi garganta
Y escapar contigo...

AMBIENTES

Pienso en el perfume de la dama de noche, una de mis flores preferidas, un olor dulce que me arrulla en las noches de agostos infinitos. Rememoro el aroma de la tierra mojada tras una tormenta de verano. El olor a madera quemada en las noches de san Juan. El olor a hierba, a deseo, a mar verdeazulado.
La sensación de respirar aire fresco cuando llegas a la cumbre de una montaña helada, el olor de la piel tras la ducha.
En definitiva, intento recordar todos y cada uno de los olores que me gustan mientras le digo a un señor de unos 32 años, cuyo coeficiente intelectual está cercano al de un apio, que se quite la camisa para explorarlo. De las axilas del individuo, de entre el matojo de pelos enredados que más bien parecen alambres, sale una especie de hedor espeso, casi visible, mezcla de cebolleta recalentada y sardinas en aceite que me hace suponer que este señor debajo del sobaco lo que tiene en realidad es un arma bacteriológica. Realmente no creo que sea para tanto, a lo mejor simplemente se ha muerto un ratón entre tanta pelambre y el buen hombre no se dio cuenta.
-Vale, y ahora respire -le digo, con la más absoluta seguridad de que va a toser directamente a mi cara Además también se confirma mi sospecha: tengo esta mañana la extraordinaria suerte de que ha desayunado pan con aceite...y ajo.
Cinco minutos y media botella de ambientador más tarde, sonrío, respiro (superficialmente por si queda en el ambiente algún germen sobaquil), y sigo...

EL DENEÍ

Tengo una seria duda desde hace años. ¿Soy la única persona afectada del síndrome SPAC o hay más?.
Nota 1. SPAC es el síndrome del problema administrativo crónico, ya descrito a principios de siglos por el profesor Bissel.
Creo que, si hay alguien con este síndrome, yo al menos lo padezco en su grado de máxima severidad. Ignoro si la causa es mi apellido, poco "usual", que mi DNI tiene muchos 3, o simple azar. El primer antecedente fue en sexto de carrera. Cuando fui a presentarme a los exámenes resultó que no estaba matriculado. ¡habían perdido todo mi expediente y no figuraba en nada!. Poco faltó para no poder acabar en mi año, pero al final lo pude resolver (Aún recuerdo las mañanas eternas de pasillo: jeñorita, pofavó, arrégleme este papelillo...).
Mis problemas con la Junta de Andalucía, Seguridad Social, Yahoo (dos meses llamándolos para darme de baja en internet, aún les debo 30 euros que me reclaman de vez en cuando y no hay forma administrativa de pagarles), o Endesa también han sido sonados.
Hace apenas un año, Iberia me dejaba tirado toda una noche sin derecho a embarcar porque algún listillo había puesto en mi tarjeta de embarque que yo me llamaba Antonio Machado (Machado gate).Aún espero su respuesta a mi reclamación por cierto...
Pero lo de esta semana ha sido...ha sido.
La pasada semana decidí poner en orden algunos papeles, entre ellos mi declaración de Hacienda. Como soy un chico informatizado me dije: esto lo arreglo yo en dos patás, me descargo el programa por internet y me sale gratis. Tres días más tarde (y 15 horas pegado al ordenador) llegué a una conclusión: soy incapaz de realizar esa hazaña, así es que decidí coger cita y hacerlo en Hacienda.
El día de la cita acudí, como es de esperar, recién afeitado y adecentado, con más miedo que vergüenza. Absurdo, pues aparte de querer "colar" a mi abuela en la declaración de hace unos años, tema por el cual me cascaron 600 eurazos, no debo ni una multa de tráfico. Pero los de hacienda, como la guardia civil, a los españoles nos produce cierto pánico genético.
-¡Cendón, Salvador, mesa 21! -grita megafonía.
-Ya empezamos, fallando el apellido, mal vamos -pienso.
Me siento al borde se la silla casi sin querer molestar. Me faltaba tener la gorra en la mano y el garrote en la otra...
-Hola buenos días -digo al funcionario.
-Dígame su deneí -dice el administrativo, un señor calvo con gafas y cara de ser un prostático pertinaz al que inmediatamente bautizo como cara-huevo. Me mira por encima de sus mini-ridículas-gafitas.
Le digo el número, y teclea ágil...RONG, RONG, RONG...suena el ordenador.CLUNK!
Nota 2: Si el ordenador de un funcionario tarda más de 5 segundos en dar respuesta y hace ruidillos raros, tu vida se está empezando a complicar...
-A ver, déme el deneí pofavó -me dice, como sugiriendo que le he dado mal los números. Claro como soy medio tonto, pues no me lo sé.
Le doy el carnet y trago saliva...
click, click, click....Rong, Rong, Rong...CLUNCK!
Mirada de extrañeza de cara-huevo a su pantalla. Coge el teléfono.
-Juanito, ven por aquí un segundo, tengo un problemilla...
Pienso: mal rollo, me acabo de convertir en "un problemilla" para un funcionario de hacienda...pufff!
Acude presto otro señor, clon del anterior al que bautizo como cara-huevo-2, y se inclina sobre la pantalla.
Nota 3. Si un funcionario llama a otro para solucionarte un problma, casi seguro que el problema no será solucionado.
-Mira Juan -dice carahuevo-1 -lo que me sale al meter este número de Deneí...
Carahuevo-2 mira la pantalla y luego me mira a mi y me dice:
-¿Y usted no es José González Vázquez?.
-Pues no -le respondo.
-Qué raro -dice el improbo funcionario.
-Para mí es de lo más normal no llamarme Jose González -pienso y le digo -¿hay algún problema?.
-No, nada, un temilla informático -dice, y se dirige a su compañero -intenta corregirlo mediante un protocolo de corrección de datos, así, ahora aquí, luego pinchas este icono, y...
rong, rong, rong...CLUNCK!.
- Pues reinícicialo todo. Apaga el ordenador y lo enciendes de nuevo.
Yo pienso entonces: ya está el típico tío que no tiene ni puta idea de nada: apaga el ordenador y lo enciendes, a ver si suena la flauta...primo hermano de Bill Gates sin duda.
Quince minutos más tarde y tres CLUNCKS, carahuevo-1 me dice.
-Señor Tendón, resulta que alguien ha mecanizado su deneí con otro nombre, y no se puede cambiar, porque esto lo han hecho en Jaén. No se preocupe porque hay que mandar la corrección a Sevilla y en 24 horas, listo. Déjeme su teléfono y mañana a primera hora, lo llamo sin falta en cuanto esté arreglado.
Nota 4. Si un funcionario te dice que este "asuntillo pasa a Sevilla" en realidad te está diciendo: hasta ahora estabas jodido, ahora estás "definitivamente jodido".
Sigo esperando la llamada de carahuevo-1. Si algún seguidor de mi blog conoce a José González Vázquez, que me lo mande y yo me encargaré de liquidarlo como sea.
Gracias...CLUNCK!.

MUERTE INTERIOR

-Quería decirte que...
-No lo digas, mejor no lo digas...
-Pero es que...-entonces él pone su dedo índice sobre la boca de ella, acariciando sus labios e invitándola al silencio.
-Mira la luna, mira el cielo de estrellas, disfrutemos esta noche -le dice a ella.
-Pero es que tengo que decírtelo. Te quiero -ella rompe a llorar en silencio.
Él la mira. En la oscuridad sólo vislumbra el brillo de unos ojos
-¿te queda algún cigarrillo?-pide André
-Te he dicho que te amo André, que daría todo por ti...
-Ya te dije que mejor callaras.
André se levanta de la cama y se dirige al balcón. Enciende un cigarrillo mientras mira el mar a tan sólo unos pasos del hotel. Las olas susurran noches de pena infinita. La luna los mira perpleja.
-¿Qué me dices? -pregunta Anne.
-Lo siento Anne, lo siento en el alma, pero debes olvidar. Olvídalo todo, porque cuando salga por esa puerta no volveré.
Pasaron los meses y Anne ha logrado cicatrizar aquella noche eterna. Primero sintió una soledad de hielo, quemante , a aquellas semanas le siguieron días de miel ante la certeza de que André no merecía ser querido por ella. Después vino el desprecio por haber sido despojada de sus sentimientos de aquella forma, y arrojada al fango de olvido sin más. Finalmente quedó el regusto amargo cada vez que pensaba en aquel hombre que la hizo sentirse simplemente ridícula ante la vida. Pero logró cicatrizar, encontrar nuevos amores y Vivir la vida.
André no pudo olvidar, ha sido imposible borrar ni siquiera un instante. Cada mañana se maldice mil veces por haber dicho aquellas palabras, por haber decidido que aquello no era posible. Cada noche su alma muere un poco más mirando aquella luna que fue testigo de su decisión...
Y lo peor de todo es que sabe que ya es tarde.