MI NOCHE CON T. Y C.

Teresa (T.) observa desde el fondo de su sillón. Treinta y dos kilos de huesos, piel y carne escasa dentro de un pijama de hospital descolorido de esos que tanto recuerdan a Auschwitz. Ojos negros y profundos desde los cuales mira casi sin parpadear al médico de observación. Tres bolsas de sangre (la primera en las venas, la segunda en la mente, la tercera en el alma). Una bolsa cada tres horas hace un total de, entre una cosa y otra, más de doce horas de estancia en la zona de observación. Justo lo que dura la micro-vida-turno de doce horas en turno de noche.
Doce horas para sentir
Para ver, para ayudar
Doce horas para mirar
Y parar
Doce horas para seguir
Para luchar, para reír
Doce horas para Vivir
...o morir.
Doce horas, que dijo el poeta (el poeta era yo en este caso). Sus pelos con cientos de trencitas, la piel bronceada y los tatuajes indican a Víctor Bárcenas que es (fue) hippie, o al menos una joven no muy ortodoxa. Curiosea en su historial previo...buscando antecedentes, etiologías, explicaciones para hilvanar una historia que no llega a comprender...
-¿por qué tengo apenas a tres metros de mí a una mujer de 42 años muriéndose a chorros por algo de lo que hoy casi nadie se muere...?-Víctor teclea.
No puede ser cierto:
-Enero de 2004: citología diagnóstica de cáncer de cérvix.
-Marzo de 2004: estudio de extensión del cáncer: limitado a mucosa de cuello de útero. Se indica conización (extirpación de unos milímetros del útero).
-Abril 2004: T. rechaza cirugía y opta por terapias alternativas.
-Mayo 2004: T. refiere que está siguiendo un tratamiento natural y que se encuentra bien...hueco en la historia.
-Febrero 2008: T. es derivada para cuidados paliativos. Tumor en cuello de útero con extensión a colon, metástasis en hígado y pulmón.
-A partir de Mayo de 2009 visitas casi semanales a urgencias. Transfusión de sangre y volver si varía cuadro (nunca varía).
De pronto algo lo saca de sus investigaciones...Aviso de nivel 1 que resuena como un trueno por toda la urgencia...pasos apresurados, pasillos verdes, pijamas verdes, miradas blancas. Mujer llorando junto a la puerta de vaivén (clum, clum...)
La sala de críticos es una especie de sala de despiece, toda llena de máquinas, electros, respiradores, desfibriladores, ambús, aspiradores de vacío. Y una niña de seis meses llamada Claudia convulsionando en una camilla enorme.
Todos se acercan, mientras un médico manipula con destreza a la lactante. Ha convulsionado a causa de la fiebre. No será nada grave, pero Claudia sigue convulsionando (diazepan, oxígeno, diazepan, oxígeno...y unas caricias). Una doctora joven se acerca y le dice unas palabras de cariño a Claudia. La médica se emociona al pensar en su hija e imaginarla en esta situación. Se aguanta una lágrima y las ganas de besar la frente de la cría (cree que no quedaría muy científica la situación). Poco a poco Claudia se relaja y mira con curiosidad las cinco cabezas que la observan ansiosas. Entonces rompe a llorar con fuerza...las cinco caras que la rodean sonríen aliviadas.
-Que alguien informe a la madre -la vida sigue.
Vuelta a sentados, vuelta con T... Víctor se sienta a su lado, son las cuatro de la madrugada y casi nadie duerme. T. es rebelde desde que nació, nunca creyó en el sistema, no cree en los políticos ni en los científicos, no cree en la ciencia tradicional, no cree en cirugías ni quimioterapias, no cree en los médicos. Víctor sabe que no la va a convencer.
Tampoco cree lógico echar la bronca a alguien que, con sus treinta y dos kilos, se aferra a una transfusión semanal de concentrado de hematíes. Hablan acerca de sus gustos musicales. Descubren que a ambos les gusta Van Morrison y se sonríen.
-¿ves? no somos tan malos los médicos, hasta podemos tener cierto estilo.
-Bueno, yo nunca he dicho lo contrario -ella sigue a la defensiva. Víctor sabe que no pasará de ser uno más de esa gente de verde que está al otro lado de su vida.
Tres horas más tarde Víctor sale a la calle y nota el click! de sus pupilas al reconocer la luz natural de un sol perezoso.Piensa en Claudia, y le desea toda la suerte del mundo. Piensa en Teresa y sabe que no le queda resquicio para la suerte, ni siquiera para el milagro, por ello le desea Paz. Vidas que deja atrás con tan sólo un click de sus pupilas. Vida comenzando a luchar la de C., mientras a pocos metros otra vida, la de T. se agota colgando de una bolsa de transfusión. Y detrás de todo, frente a todo eso...los de verde. Con sus sonrisas, sus chistes fáciles, sus noches de sueño, sus carreras por los pasillos y sus lágrimas aguantadas. Buenos días Vida

MI VIDA EN OMEGA3

Decía alguien que una imagen vale más que mil palabras. Falso, al menos para mí. Prefiero las palabras, las voces y las miradas. Pero hoy tocan imágenes para ilustrar mi post. Visita al supermercado. Admito que, aunque está mejor visto ser un poco bohemio y ciertamente alternativo, hay mañanas que me gusta perderme en los laaaargos pasillos de los Eroskis y Carrefures, oír conversaciones ajenas, peleas conyugales y comprobar como palpita la gente. Siempre acabo con algún libro de más, algún Ribera del Duero y algunos euros de menos.

Esta mañana estaba un poco cansado, motivo por el cual, más que a adquirir productos, me dediqué a observar el entorno (cierto es que previamente adquirí la tercera parte de Millenium que me tenía intrigado). Hay días para todo; para comprar, para pasear, para observar los carritos atestados de porquerías de las marujis grasulientas. Hoy es día de observar el entorno. Tras media hora constaté mis sospechas: no sólo los publicistas y productores nos creen tontos, sino que además lo somos (y en esta afirmación me coloco el primero de la lista, sin duda). Opino que los publicistas son quizás unas de las mentes mejor amuebladas de nuestra civilización. Conocen nuestra mente como nadie, y son capaces de vendernos cosas realmente absurdas (y no neguemos que compramos lo que ellos dicen, quien lo niega está tan engañado que los publicistas han logrado convencerlo de esta automentira) . Y no me refiero al Abdominator 2000X de la teletienda, me refiero a todo lo que vemos a diario.Por eso esta mañana, aún a riesgo de parecer un friki, me he dedicado a fotografiar las estanterías del súper...
Zona de leches, lácteos y demás. He contado hasta 16 tipos de leches distintas (todas de vaca por cierto), y la conclusión es clara:

a.-Prácticamente ha desaparecido el tradicional cartón de lecha entera normal, sin aditivos.

b.-Deberíamos comprar las leches en la farmacia. Leches con Calcio, con oligosacáridos, con 12 vitaminas (doce vitaminas quién da más, yo ni siquiera sabía que existan tantas vitaminas!!), con Omega 3, con soja, con DHA (alguien sabe qué es el DHA?), con bífidus, con ácido Fólico, con cereales, con Vitamina D ( en España con el sol que tenemos NO ES NECESARIO DAR SUPLEMENTOS DE VITAMINA D a los niños. En mi opinión los estamos medicando. así de claro. Leches y yogures para que el niño salga listo alto y con los ojos azules, para orinar bien, para cagar como un elefante, para no envejecer, para bajar el colesterol, para, para...que pare el mundo que yo me bajo..


Niños, a medicaros!, perdón, quería decir...¡a merendar!




Ojo al texto danonino: Revisado por la fundación española de pediatría. Me avergonzaría como pediatra que una Fundación española de pediatría avale este tipo de publicidad


Y las mantequillas, con fibra soluble. -Qué interesante...-diría mi vecina. Además dice que cuida nuestro colesterol y mantiene sano al corazón...esto tiene que ser como tomarse una pastilla de atorvastatina cada 2 horas...



El pan de molde primero le quitan la corteza y luego le ponen fibra. También mejor ponerle el apellido "línea" así parece como que engorda menos




Este es buenísimo...99 Kcal (por 100 gramos o por pastelito?)...254 Kcal por 100 gramos en realidad


Este es de los mejores: En vez de comprarte una manzana...te compras un bote "esencial" que es una manzana triturada...y te convencen de que es mejor aún. Es como si te intentan convencer de que es mejor acostarse con una muñeca hinchable (o muñeco), en lugar de con alguien de carne y hueso.


¿Y cómo le meten los omega 3 a los huevos? Por favor...dejadme comprar simplemente huevos normales!!!!



Y por sólo unos eurillos, sin deporte ni dieta ni nada, pierde los centímetros, la celulitis, te protege del sol...qué chollo.

Bueno lo del anuncio de la colonia de Joaquín Cortés es para demostrar que también hay publicistas zopencos...¿alguien va a comprar este "estuchito tan fino"?


Esta era una macro caja repleta de donettes...lo mejor del mundo sin duda.
Finamente me llamaron la atención los guardias y tuve que dejar de hacer frikadas con mi cámara, pero no me resisto a que veáis este anuncio de Danonino, donde dan la clave científica de cómo acabar con la osteoporosis infantil, juvenil y adulta y de cómo en este país lo que se necesita es echarle Vitamina D hasta al agua del grifo. Insisto, la Vitamina D se fabrica de forma natural por nuestro organismo simplemente tomando unos cinco minutos el sol cuando salimos a la calle y una dieta normal...pero la Fundación española de Pediatría avala esto: Pulsa la foto para ver vídeo

PASILLOS

Y llegados a este punto de un verano en el cual mi vida baila entre la extenuación por el trabajo agotador en un servicio de urgencias/trinchera abarrotado de Usuarios/pacientes/clientes, el calor abrasador de un Sur (mi Sur) a punto de echar a arder, y la sensación de ser alguien realmente tocado por la Diosa Fortuna me planto en mitad de mi vida. Con el viento a la espalda y rezumando vida por los cuatro costados, miro al frente y sonrío.
Evalúo mi situación vital: Altas horas de la madrugada, y sigo dándole capotazos a la vida con la misma energía que cuando empezaba este periplo hace muchas, muchas lunas. Vale, es cierto que no tengo veintidós años, pero eso es lo de menos.
Hay una hora de la madrugada en la que me encanta pensar. Es esa hora sin tiempo en la que aún no es de día, pero la noche ya murió. El último paciente ya ha pasado a observación de camas, me toca dormir y recojo mis libros. Me voy a descansar, no sin antes recordar a los que se quedan (residentes de almas en vilo), que ánimo pues siempre llegan las 8 de la mañana; y una vez más recorro el pasillo con la sonrisa absurda de quien lo ha entregado todo (o casi).

Y cuando nadie me ve, cuando la noche se adueña de los pasillos iluminados de un hospital ahora habitado por los fantasmas que se fueron, cuando el sueño me vence, en ese momento en el que dices "me rindo", precisamente en ese mismo instante, cuando me encuentro esperando el ascensor (clín planta baja!), sucede algo curioso...al final del pasillo, a mi derecha, en la zona de neumología oigo el cri-cri de un grillo. Me parece asombroso, y a la vez absurdo oír un grillo en el pasillo de un hospital...y entonces se enciende la magia. Es la magia que contínuamente busco, la magia que creo mueve casi todas las cosas de este mundo. Me olvido del sueño, del cansancio y de los ojos que me pesan. Me siento en uno de esos bancos metálicos lleno de agujeritos, y escribo en mi libreta de apuntes donde unos minutos antes había apuntado una pauta de Noradrenalina...y entonces dejo mi mente en blanco...Y escribo cinco letras: CALOR...Y en ese mismo instante miles de neuronas vuelven a reconectar para engarzar letras, fonemas, palabras, sensaciones, y escribo de forma casi febril.

En mi ser... tu calor

Y el ardor del pudor,

(en mi piel tu frescor)

y el color, y el sabor a tu olor

y el rubor de tu amor

(sin margen de error, sin rencor...)

tu color interior...

el horror, el terror

el hedor destructor

el pavor al amor

tu valor.

Gracias...

por ser la mejor

Y después de semejante alarde neurónico, sonrío. Quizás es absurdo lo que escribí, tan absurdo como un grillo cantándome en el pasillo de neumología. Entonces pienso que me siento realmente bien, y eso me gusta.

No me he dado cuenta, pero son las siete y veintisiete minutos.Grillo ha silenciado su sonata y el guardia de seguridad abre las puertas a un nuevo día...buenas noches mundo.

YO TAMBIEN ME EQUIVOCO...

En estos últimos días ha muerto un niño en un hospital público. Una desgracia familiar y personal. Sin duda. Pocas horas más tarde se ha montado un circo mediático. Portadas de periódicos y telediarios, editoriales y periodistas indignados.
Los programas de corazón hablan de Belén Esteban y seguidamente conectan con la familia del bebé fallecido. La presidenta de la "Asociación de defensa de los pacientes" parece que más que pedir justicia pide venganza, exigiendo "que paguen" enfermeras, médicos y gerente (cada tres segundos muere un niño de hambre en el mundo, eso en cambio no importa).
El democrático reino de Marruecos fleta un avión militar para devolver los restos a su país (cientos de seres humanos, entre ellos decenas de niños mueren cada año en pateras que salen de las playas africanas impunemente, es igual eso ya no vende periódicos).
El político de turno, muy circunspecto dice que "la enfemera ha sido apartada del servicio y se han puesto los hechos en conocimiento del juez de guardia". 48 horas más tarde, una comisión determina que la enfermera "actuó por su cuenta y riesgo" (las comisiones para investigar a los políticos duran meses y meses, y nunca encuentran responsables, curioso) Un calambre recorre mi espalda al ver cómo la administración es capaz de dejar a los pies de los caballos a uno de sus trabajadores, mientras luego los políticos corruptos se defienden a capa y espada (uy qué raro por lo del caso Gürtell nadie es apartado de su puesto). El programa de Ana Rosa y otros similares dedican horas enteras a exhibir el dolor de las familias. En la tele veo una foto que le han hecho al bebé ya fallecido, para alimentar el morbo del público.
Un periodosta va detallando cómo "la piel del bebé fue escaldándose como si ardiera para posteriormente fallecer entre innumerables sufrimientos y con los ojos saliendo de sus órbitas", describiendo la muerte de niño con una profusión de detalles y un morbo que no roza la indecencia, sino que se zambulle en ella.
Finalmente, todo un país pide la cabeza de la enfermera...¡culpable, culpable !. Un programa en Prime time dedica un especial a los errores médicos y no paran de hablar de que "claro como se defienden entre ellos, nunca pasa nada"...¿pero qué ostias quieren, que nos quemen en plaza pública?.
Si vas conduciendo por la carretera, te equivocas de carril y atropellas a cinco peatones, un seguro cubre el daño, como máximo serán cinco líneas en un periódico provincial.
Nadie ha defendido a la enfermera, nadie se ha acordado de que es una PERSONA. Quizás se haya equivocado, es posible, que posiblemente no se sienta con ganas de volver a trabajar en su vida, es probable. Que se sentirá sola y acosada por todo un circo de periodistas, es seguro. Cada día en este país se equivoca mucha gente, muchísima. Yo el primero
Es normal y lógico que se abra una investigación, que se exijan responsabilidades y que los seguros cubran las reponsabilidades si hubo algún error profesional. No es justo que se ajusticie de esta forma a una persona por un error en su trabajo.
Sólo quiero que , aquellos que no sean sanitarios, se imaginen si disfrutarían en su trabajo, si serían capaces de trabajar, sabiendo que en cuanto tengan un error, serán portada en todo el país y tratados casi como un homicida. El resultado es muchos sanitarios quemados y practicando una medicina defensiva en lugar de curativa. Quizás es lo que la sociedad quiere.
Personalmente creo que es más homicida, y más noticiable el político que ha reducido los fondos para un proyecto de solidaridad en Kenia, que una enfermera que se ha equivocado. Pero claro, yo tengo una ideas más raras...
Por eso hoy daré yo también un paso adelante: YO TAMBIÉN ME EQUIVOCO.

Y NOS DIERON LAS DIEZ...

-Oiga, que "algunos" tenemos que trabajar por la mañana -el familiar de un paciente detiene al médico que acaba de salir de la sala de reanimación al largo pasillo.
-Perdone, pero tengo prisa...¿quién es su familiar? ¿qué le sucede?-el médico no quiere parar. Sabe que su misión es urgente, y cada segundo que pierda en discutir es absurdo.
-Mi padre está con un dolor en el pie le pusieron una inyeccion y está mejor pero lleva cinco horas esperando para una radiografía -el familiar parece indignado -yo creo que esto ya es cachondeo.
-Oiga, como habrá visto u oído, ha habido un accidente de tráfico con mucha gente bastante grave -explica el joven médico sabedor de que va a aclarar el malentendido -el servicio de radiología está al 150% trabajando, y los que estamos en urgencias también pero hay dos personas muy graves. Si me disculpa, tengo mucha prisa pues debo atender a un paciente.
-Oye, ese no es mi problema, mi problema es que mañana a las siete tengo que estar en pie, y son las tres de la madrugada.
-Le insisto en que no puedo entretenerme, pues hay pacientes graves, piense que si fuese un familiar suyo el que estuviera grave le gustaría...
-A mí me toca los cojones lo que me digas...que sepas que te voy a poner una reclamación, si no le haces una radiografía a mi padre, pero cagando leches. Vaya panda de flojos que hay en el seguro. esto lo arreglaba yo en tres días. Para eso llevo veinte años pagando, para que me tengan aquí esperando como un donnadie.
Víctor no ha cenado, son las tres de la madrugada y un accidente de tráfico con víctimas múltiples tiene ocupado a casi todos los médicos, enfermeros, celadores y técnicos de la zona de urgencias. Un paciente ya está en quirófano, el otro está en el Scanner donde ha convulsionado, Víctor se dirigía a radiología cuando ha sido abordado por el indignado familiar. La zona de urgencias se ha convertido en una especie de campo de batalla. Algunos pacientes, sin patologías serias han decidido irse a dormir a casa. Volverán como las golondrinas de Bécquer. Otros esperan con una mezcla de impaciencia, preocupación y morbo.
-Mire señor...-Víctor va a echar por la borda cuatro años de formación, mira con desprecio al señor con bigote que le obstaculiza el paso- haga el favor de ponerme una reclamación, pues la verdad ni sé quien es usted ni su padre, pero sin duda estará muy orgulloso de serlo. Mientras usted va rellenando el papelillo de la reclamación, yo voy a radiología. Muchas gracias.
-Pues que sepas que se te va a caer el...-las palabras del usuario/cliente salen escupidas de su boca al aire helado de las urgencias. Pero no llegan al médico, las palabras caen al suelo porque Víctor ya se aleja por el pasillo con el paso acelerado de quien sabe que debe recuperar los segundos que alguien robó a quien realmente los necesitaba.
A veces podemos tener la sensación de que el cubo donde vamos depositando nuestras ilusiones tiene un agujero enorme por donde escapa todo. A ese agujero hoy se le llama insolidaridad, mi abuelo le llamaba poca-vergüenza...esa mañana me dieron las diez. No hubo reclamación.

DÍAS MÁGICOS Y NOCHES...

Cojo su mano aún caliente. Un pitido suena en mis oídos mientras mi corazón bombea sangre cargada de adrenalina...un, dos, tres...hasta treinta.
Jairo quiere estudiar filosofía. Su padre dice que eso de ser filósofo no es un trabajo, eso no-tiene-futuro, y que mejor se dedique a hacer empresariales y trabajar en un banco. Pero Jairo lo tiene claro desde que tenía 14 años. En un mes de septiembre inolvidable conoció a don Olegario, y de la mano de este anciano a punto de jubilarse, Jairo conoció a Sócrates, Platón, Lebniz, Hegel, Russell... y supo que su futuro pasaba por enseñar filosofía. La selectividad se le ha dado genial, pues este año calló un texto de Kant, uno de sus favoritos. Jairo cree en la magia de la vida, y está convencido de que ese 16 de Junio fue mágico, pues además de clavar el examen con un diez, conoció a Malu.
María Luísa Puente, Malu. Dieciocho años. Siempre tuvo buenas notas. Su madre bromea diciendo que sacaba sobresalientes hasta tomándose el biberón. Tiene claro que su futuro estará en la abogacía, entre estrados, jueces y fiscales. Siempre le apasionaron las series donde abogadas de éxito libraban batallas en los tribunales defendiendo la justicia. Malu será una de ellas. Está convencida. Sofisticada y poco aficionada a sentimientos, siempre se ríe cuando dice que le emociona más el artículo diecinueve del Código Penal que mirar la luna con un tontorrón al lado intentando meterle mano...hasta hace una semana.
El 16 de Junio conoció a Jairo, un chico con aires de despistado, camiseta de colores y pelos alborotados que se sentó junto a ella en el aula de exámenes. Malu odia la filosofía, y apenas tiene idea acerca del enrevesado texto que tiene delante.
El chico de al lado, una vez acabado su examen, en un descuido de los vigilantes, le pasó el papel donde Malu pudo copiar (siempre cambiando algunas cosas), las respuestas correctas. Una vez acabado el examen se acercó a él para agradecerle su ayuda.
Se miran a los ojos...ojos verdes, ojos negros...han pasado siete horas y siguen mirándose. Han tomado café, han paseado, han cenado, y se han sentado junto a la playa a mirar la Luna. Se han metido mano.
Jairo le explica la belleza de las construcciones en el idealismo trascendental de Kant; ella responde con la importancia del derecho romano sobre nuestras leyes. Se ríen y pasean. Se ríen continuamente...
Los días siguientes Jairo y Malu han vivido en una nube constante. No sólo por los más de 5o SMS que intercambiaron, sino también por las risas compartidas, por la intensidad de sus miradas, por el convencimiento de que ambos iban a compartir mucho más que un simple examen de filosofía.
Cinco noches más tarde compartieron una prohibida habitación de hotel. Fue su noche furtiva. Una noche de vino rosado y fresas con chocolate. Una noche de deseo en la que ambos descubrieron la magia de sus cuerpos, unas horas de pasión que acabaron cerca de la mañana cuando la luna llena fue cobrando ese color pálido que tanto desagrada a los amantes.
Jairo y Malu están convencidos...ambos se complementan de una manera ideal, se aman, se necesitan con la locura que sólo da el amor que brota, casi doloroso, a los dieciocho años.
Cinco de la madrugada, Jairo y Malu vuelven a casa con la sonrisa fácil, cogidos de la cintura y hablando del que será un verano mágico.
Cinco de la madrugada y Ramón Crápilo sale del Club Éxtasis tras una noche de amor exótico en manos de Yamiley Velázquez. A pesar de las innumerables copas y las cinco rayas de coca, Ramón es un tipo acostumbrado a las noches tóxicas y conduce sin miedo de camino a casa donde duerme María, harta de noches de espera y mañanas de olor a ron venezolano. Ramón conduce rápido. Él siempre ha sido un tío con dos cojones en todo lo que hace, y conducir es una de ellas. Algo se cruza en la carreterra, Ramón da un volantazo...
-¡Joder con el puto gato!...
Sigo de guardia, cinco de la mañana y treinta y cinco minutos. Ambulancia del 061. Luces a la puerta de urgencias...me tocaba irme a las cinco y treinta, pero una residente me preguntó algo acerca de nosequé...
Zona de críticos, camilla de críticos, enfermeros con sueño, celadores con sueño, auxiliares con sueño...
-¡nivel 1! -suena en megafonía por todo el servicio de urgencias.
Desaparece el sueño en todos, se acercan por el largo pasillo mientras unos piensan, y otros rezan para que se trate de alguna falsa alarma. Observo una camilla entrando a la sala de reanimación.
-Hola...¿qué ha pasado? -digo a la médica de naranja y verde.
-Es un chico de unos veinte años, desconocemos antecedentes, lo atropelló un borracho en la avenida pincipal. Está sin pulso desde hace diez minutos, para mí que está roto por dentro, porque en la cabeza no tiene nada...La cabeza jodida la tenía una chica que parece que iba al lado, ella se quedó en la avenida.
Cojo su mano aún caliente. Un pitido suena en mis oídos, es el monitor-desfibrilador que me indica que no encontraré pulso, mientras mi corazón bombea sangre cargada de adrenalina...un, dos, tres...hasta treinta.
Realmente hay días mágicos y noches malditas.

consulta 2

Víctor Bárcenas suele llegar a su hora a consulta. A pesar de ser la persona más impuntual que conoce, siempre llega un par de minutos antes al trabajo.
Hoy tocan veinticuatro horas de consultas en policlínica...bingo!.
-Consulta 2, lo siento pero te ha tocado -le dice la enfermera. La consulta 2 tiene fama de ser la de la mala suerte, pero Víctor no suele creer en esas leyendas urbanas (así le va)
Son las 9 de la mañana de un sábado cualquiera, y apenas hay pacientes en el área de urgencias.
Tras los correspondientes saludos y consabidos besitos (muack, muack...cuanto tiempo, se dicen, pero si no nos vemos hace un día), cada uno a su consulta, a su zulo, a su universo, un microhábitat con su flora y su fauna, sus olores y sus sabores, durante las próximas veinticuatro horas.
-crrreeekk -la puerta lo saluda con un chirrido.
Víctor se sienta frente a la pantalla de su ordenador. La médica de antes se ha ido dejando abierto el programa informático.
Antes de sentarse, recoge una lata de coca-cola (light) medio vacía, y un botellín de agua de la mesa.
Junto a la impresora recoge dos volantes de radiología y uno de analítica a medio rellenar, varios folletos publicitarios de los laboratorios una botella de agua de litro y medio y una pila (alcalina of course).
Del cajón de su mesa extrae cuidadosamente un bollicao mordido, un libro a sodokus y una lata de fanta vacía (de limón).

Del otro cajón saca un lubricante urológico(empezado y chorreante por supuesto), un plátano de color negro, un periódico de hace dos semanas y un bote de fluorisceína.
Del suelo recoge un boli (que no escribe) y un post-it en el cual se lee: Anemia micr...se ve que quien lo escribió sufrió un ataque de pánico antes de acabar el diagnóstico.

A Víctor le gusta empezar la consulta en un sitio limpio, ordenado y agradable. A pesar de ser la persona más desordenada del mundo, su consulta siempre está todo ordenada y limpia, a veces cree que es un poco obsesivo con ese tema (todos tenemos alguna neurosis más o menos oculta, que diría Freud...). Cinco minutos más tarde y después de cambiar la sábana arrugada a la camilla va a llamar al primer paciente, y entonces...
-Oye Víctor, que hay noticias -le dice un adjunto mayor- resulta que no estás en la consulta 2. Ha habido un error. Vas a observación.
Víctor mira el techo y respira tres veces seguidas.
-Vale, ya voy enterándome del rollo...-dice el joven médico pensando en las, al menos, cinco botellas de agua mineral medio vacías y etiquetadas con rotulador negro (Paqui, Pepi, Manolo, Luís, Lola...), que lo esperan sobre la mesa de observación para ser arrojadas a la basura.
Ya son veintitrés horas y diecisiete minutos para el final de la guardia...

CINCO SEGUNDOS

Y como estamos en verano, y en estas fechas (tan entrañables, jejeje) las teles reponen las series (Chanquete ha muertoooo...) los programas de cámara oculta, vídeos de primera con niños dándose ceporretazos (mis favoritos) vuelven a hacer furor y Ramón García volverá con su vaquilla, hoy voy a dedicarme a halagarme a mí mismo. Total, pensándolo bien, el blog es mío y como tal, incluso puedo colgar alguna que otra chorrada o post de autobombo.
Con este relato gané un concurso, fue el concurso de relatos de amor de la cadena Ser en Málaga. Vale, es verdad que suena un poco ñoñi, pero así son las cosas. Además...¿quién ha dicho que no tenemos derecho a sentirnos un poco tontorrones en estas fechas, de dejarnos ir, de dejarnos llevar, de cantar a todo pulmón las canciones maquineras (over the rainboooooooow! zum, zum zum) de la radio mientras conducimos (un amigo me tachó de friki por hacerlo, ¿soy el único?). En definititiva, en este verano tórrido (me encanta la palabra tórrido, suena así como a amores desgarrados) plagado de gripes A y cuernos al sol (perdón quería decir cuerpos), os dejo mi relato: cinco segundos...
...Cinco segundos, hoy sólo pido al destino eso, cinco segundos a su lado. Por ellos daría mi alma.
Aquella noche de viernes se parecía a otras tantas; cena, charlas, risas y local de copas con los amigos. Esa noche mi instinto de cazador de bellezas estaba en pleno despliegue, y cuando eso pasaba no solía irme solo a la cama.
Bailes, humo y copas...
La noche llegaba a su ecuador entre la niebla de los cigarrillos, más risas, más copas.
La vi apenas a dos metros de donde nos encontrábamos. -Quizás demasiado bajita -pensé-. Quizás demasiado delgada. Pero al girar su cabeza aquellos ojos me atraparon. Aquella mirada me traspasó como el rayo que destroza un junco, y noté como mi alma estallaba en mitad de toda aquella gente.
Más baile, más humo, más copas...
Pensé en recurrir a mis habituales armas de seducción, pero todas me parecieron inútiles. me dí cuenta de que me hallaba completamente desarmado ante aquellos ojos.
No la perdí de vista, pues desde ese instante supe que no podía perder la oportunidad, y en cuanto puede me acerqué a ella. Sólo miradas, y la conversación fluyó sola, sin prisas, sin miedos, como si nos conociéramos de siempre.
Su nombre: Adrienne, me trajo sabores de mares embravecidos y acantilados imposibles. Estudiaba derecho, y en pocos días volvería a París, su ciudad de origen. Hablaba un castellano horrible, pero encantador. Tras un rato, me supe presa de aquellos ojos desnudos, y estaba decidido a no dejar escapar aquella oportunidad, por ello le pedí su teléfono, y lo anoté en una servilleta de papel.
El resto de la noche voló...más bailes, más humo, más copas...y aquellos ojos.
Nos despedimos con las primeras luces del alba. Apenas me atreví a rozar sus labios, apenas sentí su perfume. Un adiós, hasta pronto, te llamaré, llámame, una última mirada...
No la volví a ver hasta ayer. Todo aquello que os cuento sucedió una noche de verano de 1965, hace cuarenta y tres años. Desgraciadamente perdí el papel con su número de teléfono.
Desde entonces, y por motivos de trabajo, he vuelto hasta en seis ocasiones a París. Y siempre dediqué una tarde a buscarla. Visité bares, teatros, cines. Incluso una mañana visité los Juzgados de la Madelaine buscando su cara. Nada.
Ayer la ví en una estrecha calleja de Montmartre. iba de la mano de otro hombre. Para el resto del mundo, dos ancianos paseando. Para mí algo más que una noche de copas, humo y baile…
Me acerque de frente y me fui aproximando a aquella pareja que caminaba con paso cansino. No pude evitar volver a perderme en sus ojos, hasta que al fin quedamos a apenas un metro de distancia. Nos miramos.
-Pourquoi? -me dijo-. Y siguieron andando.
Cinco segundos, le pido al destino sólo cinco segundos para explicarle a Adrienne lo que pasó, para decirle que siempre fui suyo. Por ello daría mi alma.

Salva
Playas de Nerja