EL SECRETO DE NUESTRO FRACASO

Decía un amigo, por cierto bastante más inteligente que yo, que en los últimos años hay dos profesiones que han perdido su entidad en España: Los maestros y los médicos (Manu dixit). Yo añadiré los curas y los alcaldes. El cura, el médico, el maestro y el alcalde (uhmm, me suena la estampa).
Los médicos en algunos países están entre los profesionales más cualificados, respetados y mejor pagados dados sus años de formación, dedicación y nivel de responsabilidad. Eso no pasa en nuestro país. Somos unos profesionales mediocremente pagados, con unas condiciones laborales ciertamente precarias y continuamente sometidos a la presión judicial, cuando no al escarnio público en caso de error (la semana pasada decía un periodista que había dejado un trabajo porque lo trataban literalmente “como si fuera un médico, disponible a todas horas y a precio de saldo”)
Aquí intentaré demostrar cual es el secreto de nuestro fracaso.
Fue Julio César quien dijo "divide y vencerás". Yo digo: "déjate dividir y perderás".
Estudiemos el caso de los Médicos de Familia en nuestro querido, amado y nunca bien ponderado Reino: Se ha conseguido crear: médicos generales que trabajan como médicos de familia, médicos de familia vía MIR, Médicos de Familia vía no MIR (ECOE), médicos extranjeros sin titulo homologado que trabajan como médicos de familia, médicos extranjeros con título homologado, pero sin MIR, médicos generales Pre-95 que pueden hacer de médico de familia, o médicos generales post-95 que no pueden, pero en realidad trabajan como médicos de familia. Cada uno de ellos con sus derechos y exigencias.
Posteriormente es absolutamente recomendable ubicarlos de forma variopinta, y cada uno con un tipo de contrato diferente: como Médicos de urgencias extrahospitalarias, médicos de urgencias hospitalarias, contratados como pediatras, como médicos de Atención Primaria o en emergencias. A cada uno de estos tipos, le podemos introducir variantes pues eso tiene su morbillo: desempleados, contratados, interinos, funcionarios o contratos indefinidos. Y para más lío podemos estar trabajando en Servicios públicos de salud, en empresas públicas, o en fundaciones o sociedades de gestión privada con dinero público. Por supuesto, también podemos ser Residentes o Adjuntos. Si estamos en Atención Primaria, podemos tener cupo o no tenerlo, hacer guardias sueltas o sustituciones, cubrir un puesto de trabajo o pasar dos cupos del tirón.
En definitiva, que si aplicamos aquello de la estadística, si no me fallan mis conocimientos de estadística, son seis mil cuatrocientos tipos de Médicos de Familia, cada uno con sus intereses. ¿Es posible así ponernos de acuerdo en unos intereses comunes? Difícil.
Por último, ¿cómo defendemos nuestros intereses y derechos como profesionales?. Los Colegios Médicos (centrados en la gestión de campeonatos de golf, premios y misas varias), los sindicatos (centrados en la gestión de cursos y amordazados por las subvenciones), los partidos políticos (a la lucha del voto y de lanzarse mierda unos a los otros) o las Sociedades científicas (centradas en la gestión de congresos y jornadas). Voy a llamar a algún laboratorio farmacéutico a ver si...
O sea: divididos, sin fuerza y sin representación (justo lo contrario de los pilotos de Iberia, vaya casualidad). Lo peor es que la administración no es tonta y lo sabe, así es que, como diría Aramis Fuster: nos ha salido la sota de bastos, por lo cual podemos darnos por jodidos con absoluta seguridad.
Para cerrar, un ejemplo. Hace unos días hablaba con un albañil. Me decía que es injusto que un médico cobre más que un albañil, pues son dos profesionales cualificados. En cambio asumía que un albañil debe ganar más que un peón.
Spain is different…

3 comentarios:

dra jomeini dijo...

Le podías haber contestado a tu albañil que qué prefería si tener una pared rota o una pierna rota.

Anónimo dijo...

Personalmente creo que me equivoqué de profesión, no sé si lo veo todo negro porque estoy en el paro, o porque cuando no estaba en el paro tenía unos contratos pésimos, sin derecho a vida personal ni familiar.

Y es que dentro de los médicos de familia hay categorías, no es lo mismo tener tu plaza fija, no hacer festivos ni noches y con cupo fijo, y estar todo día en congresos y cursos, que estar de aquí para allá con contratos eventuales sabiendo que siempre pringarás los festivos y noches.

Y para colmo en la provincia en la que me hallo( Granada), el estatus de calidad de vida , no lo dan los puntos en Bolsa sino "el amiguismo".

Con lo cual no hay ni habrá opción a mejorar de situación.

Juana dijo...

Divididos, menospreciados por sus colegas ....
Los médicos de familia eran los "expertos en tos y mocos" hasta que la gripe A hizo su aparición en la TV y, todos querian salir ....
Hay gente que hasta dice que ¿para qué hacen falta los médicos de familia? con los especialistas hay bastante .... en fin, que que tienes razón, pero ya arreglo no le veo.