VICTOR JUEGA LA FINAL DE LA CHAMPIONS

Hoy Víctor Bárcenas está realmente globuloso. Estado de globulosidad es aquella situación en la que tienes la seguridad de que tu masa encefálica pesa más de lo que debería a causa de una ingesta masiva de ginebra con tónica (Barceló con Coca-cola genera el estado de puntillosidad, motivo de otro post).
En esas condiciones, debe afrontar su situación vital basándose en tres parámetros:
1.- Es difícil coordinar actos simples en apariencia; rascarse la oreja y conducir a la vez se convierte en un acto heroico (seguramente será el edema neuronal o algo de eso).
2.- Recuerda vagamente que le prometió algo a una chica de ojos azules, el problema es que no recuerda exactamente en qué consistía su compromiso.
3.- Debe trabajar. Y eso no entraba ni en los peores pronósticos.
En definitiva: Victor 0 - Sistema 1
Y conjugando estos tres parámetros decide centrarse en lo suyo. Afortunadamente la consulta no está siendo muy espesa, por ello Víctor se dedica a terminar alguna comunicación para mandar a un próximo congreso, tomarse su cocktail mágico (un par de nolotiles más un omeprazol en un zumo de naranja) y pensar en lo acaecido en la últimas veinticuatro horas.
Hace dos horas, Remigio Vargas, usuario del nunca bien alabado sistema sanitario público le ha recordado que “Eso de ansiedá me lo paso por los cohones, usté lo que tiene que hacer es hacerle un elestro a mi muhé y mandarla pal hospitá”.
En definitiva: Victor 0 - Sistema 2
Afortunadamente el criterio del joven doctor ha coincidido plenamente con el criterio del ciudadano, por otra parte centro absoluto del sistema.
En resumen: Victor 1 - Sistema 2
Hace doce horas el inefable Roberto Faldones, delegado farmacéutico, excelente contador de chistes de mariquitas y tartamudos en el Restaurante El Chuletón, en un aperitivo (pedazo de comilona a base de carnuzas varias, crustáceos marinos y Ribera del Duero a espuertas) pagado por laboratorios Wanger: Mira Victor, te lo digo yo, que eso de mandar Omeprazol genérico es como recetar agua del Carmen; de hecho que sepas que en muchos casos las cápsulas vienen vacías.
O séase: Victor 1 - Sistema 3
Inmediatamente se ha levantado Gregorio Dapena, compañero de Víctor, y enarbolando una copa rebosante de vino ha sentenciado: Zzobezzto, ezztoy totazzmente de acuezzdo contigo..pojfa..ponme un poco mazz de ezze tintozzito tan jjico! hip!
Consecuencia: Victor 1 - Sistema 4
Víctor pasa al vigésimo sexto paciente, don Melitón Ceres, repartidor de butano y acreditado como el quinto mejor buscador de espárragos de La Comarca (los habitantes de La Comarca, los Comarcapitecus erectus son motivo de otro post) según refiere está afectado de Ceri-ceris y necesita su receta de Cericilio. Hoy no funciona el sistema informático (Victor 1 - Sistema 5), así es que el doctor se dedica a indagar con el paciente, con el familiar y con el socorrido médico de la consulta de al lado, Luis Cardenete avezado coleccionista de porno húngaro.
-Pues no Víctor, eso del Cericilio no me suena, pero te puedo prestar la última obra maestra del séptimo arte: La hija del terrateniente siempre duerme caliente; es polaca, pero un argumento excepcional que envidiaría el mismísimo Felini, se trata de …( Victor 1 - Sistema 6)
Víctor vuelve a su consulta y repasa el vademécum: Cerazet, Certican, Cerumenol, Ceroxan, Xeristar, pero Cericilo ni por asomo.
El nivel de adrenalina sube por momentos
-¿Está usted seguro don Melitón de que es Cericilio?
-Seguro, segurísimo. Apostaría la salud de mi santa esposa.
-¿Y por qué no se ha traido usted el cartoncito?
-Mire doctor, mi historiá está todo ahí en lordenadó –dice el usuario señalando la pantalla como el que vislumbra un ser de otra galaxia.
Consecuencia evidente: Victor 1 - Sistema 7
En ese instante se abre la puerta y aparece Pedro Landero, el director. Se acerca a la mesa del joven médico.
-Oye Víctor, que te iba a comentar una cosa. ¡Hombre, pero si está aquí don Melitón! –dice Pedro sorprendido al reconocer a su antiguo paciente- ¡Qué alegría me da verlo!. Por cierto, siento mucho lo del fallecimiento de su esposa, ¡cuanto hecho de menos sus mantecados estepeños!
En ese mismo instante Víctor redescubre una sensación que sólo ha tenido un ser humano además de él desde hace más de tres mil años: Moisés. El médico se siente igual que el profeta al ver abrirse las aguas del Mar Muerto a su paso.
-¿Don Melitón era paciente tuyo? –pregunta mientras cruza los dedos ilusionado.
-¿Paciente don Melitón? No era un paciente, era Mi-paciente-preferido –sentencia Pedro orgulloso ante la sonrisa del usuario confortado.
-Pues resulta que tenemos un problema don Pedro, este chaval que me dice que no encuentra mi medicación en lordenadó ni en el libro-gordo-rojo –Melitón también parece ilusionado con la llegada del veterano –dígale lo de mi enfermedad.
-Ah, bueno, usted tenía altos los Triglicéridos y toma gemfibrozilo desde hace años, creo recordar.
-Eso mismo le estoy diciendo yo, pero parece que no sabe mucho este joven médico –dice don Melitón poniendo cara angelical.
-¡Oiga, usted me dijo Ceri-ceris…! –responde Víctor, y piensa que mejor se calla, porque no sería muy fashion estrangular a alguien esa mañana, menos aún delante del dire.
Definitivamente: Victor 1 - Sistema 8.
Cinco minutos más tarde Víctor ha acabado la consulta, don Melitón ha salido con su manojo de recetas (rojas, que las paga zetapé), y Pedro le ha comunicado la nueva: le renuevan el contrato. El nuevo contrato vale al menos nueve puntos de vida, y eso alegra al joven médico (Víctor 10 - Sistema 8 toooooma). Hoy ha vencido.
Mientras cierra la puerta de su nueva consulta Víctor recuerda, la chica de ojos azules de la pasada noche se llamaba Alejandra, y el compromiso era ir a tomar un café al nuevo Jazz-coffee (con posibilidades de acabar el día jugando a los clics de Famobil con la joven).
Son las tres de la tarde, y Víctor entra en su viejo Opel Corsa blandiendo una sonrisa y enarbolando su trofeo vital mientras un gato negro le sonríe desde la acera.

8 comentarios:

jorge dijo...

Estas "sembrao" compañero. Un saludo.

Anónimo dijo...

Realmente, cada vez que leo una aventura de Víctor lo siento más cercano. Con su ironía y forma divertida y sentimental de ver la vida, es un ser al que le he llegado a coger un cariño especial. Besos desde A Coruña

dra jomeini dijo...

Me ha encantado el marcador. Enhorabuena por el nuevo contrato ( a Víctor, por supuesto).

Anónimo dijo...

Viel Glück in Irhem neuen Vertrag, Arzt!!!

Anónimo dijo...

Unos minutos de tu lectura en un dia lluvioso de saliente de guardia y con una jaqueca enorme.... es mano de santo.... (aunq un clic de famobil.... no estaria nada mal....) Enhorabuena y sigue alegrandonos las tardes.... Muak!

hamlet dijo...

Muy bueno.
Me cae bien este Victor... claro, teniendo un opel corsa... como el mío xD nos merecemos contratos, clicks y más cosas güenas...
Un saludo!

Anónimo dijo...

es absurdo...pero me emociona Victor y su forma de ver la vida, de VIVIR

Mónica dijo...

He llegado a este blog por casualidad, me ha gustado mucho la historia,....Acabaría Victor jugando a los clics con la joven????