EL SEAT DE LA SHAKIRA

Creo recordar que me explicaban en Filosofia de bachillerato que no somos ni quien creemos ser ni quizás tampoco quien los otros ven de nosotros (vale, empiezo con un galimatías), también recuerdo algo acerca de la esencia del ser, el existir en un entorno, o aquello de las sombras y la caverna de Platón que memorizamos para la selectividad. Aprovechando esta inútil y poco interesante disquisición me doy cuenta de la íntima relación entre ética y estética, entre quienes somos y quienes aparentamos ser. Ahí entran los clichés estéticos, las apariencias formales que intentan dar a entender quienes somos.
Sin duda creo aparentar algo muy diferente a lo que el resto de la humanidad ve en mí. Aunque de hecho no soy el único: hay enfermeras que por el hecho de blandir un boli de cuatro colores, unas tijeritas, un rotu que pinta sobre plástico, un muñeco colgando del fonendo y un reloj con cadenita se creen mejores profesionales, cuando en realidad se asemejan a Mary Poppins. Hay médicos que por el hecho de no cambiarse nunca de bata (la bata con tanta mierda que si la ponen de pie anda sola), llevar siete bolis y varios depresores en el bolsillo, unas gafitas de intelectual y pedirse un té para desayunar se creen más listos que House, cuando en realidad están a cinco minutos de ser protagonistas de Callejeros.
Llegas a tomarte una copa creyéndote el más interesante del lugar, con tu ropa de los domingos y la colonia buena y siempre hay algún cabroncete que te grita, para que lo oigan todos (y especialmente todas):
-Tío, ¡pero si tienes un agujero ahí que parece la capa de ozono! -refiriéndose a que el pelo empieza a escasear en tu zona occipital. Lo peor es que siempre es el mismo tontainas el que te lo recuerda.
Estos días, gracias a que van a subir el IVA y te regalan dos mil eurazos por la cara, voy a cambiar mi viejo Fiat Punto. La verdad, anda menos que un caracol, aunque le tengo aprecio. Realmente yo a un coche le pidos tres cosas: que tenga cuatro ruedas, un volante y que arranque por las mañanas.
Inicialmente hice un sondeo con amigos y compañeros de trabajo: Casi todos insitían en que los coches pequeños son "una mariconada". ¿Realmente existe relación entre un gusto sexual y la velocidad? ¿se referían con lo de mariconada al número de cilindros? ¿ligan más aquellos que se compran un Audi? Temas para estudiar seriamente.
Me importa un pimiento las válvulas, los cilindros, los HDI, SDI, CTI, TDI, los caballos de vapor o que tenga un ordenador integrado. Me la trae el pairo los sistemas de frenado alemanes o japoneses. Por otra parte, tengo la suerte de tener unos ahorrillos, así es que no me interesa pagarlo a plazos.
Pero debo tener pinta de otra cosa:
Hyunday: Me atiende una señora que únicamente se centra en decirme que conoce a un amigo común, que no se vende ni un coche y que está hasta el moño de que todo el mundo venga pidiendo presupuestos para comprar coches pequeños.
Seat: A la llegada me atiende un señor de unos ciento cincuenta kilos y aspecto patibulario que me pregunta antes de nada: ¿vienes buscando el Ibiza de la Shakira, verdad? Juro ante levagelio que no sabía que Shakira anunciase un coche. Pero debo tener cara de sátiro o algo así. Cuando le expreso al vendedor que me da igual la Shakira, el tío toma aire y me suelta de una tacada las doscientas mil características técnicas del Ibiza que-no-anuncia-shakira.
-¿Y de precio como sale? -pregunto avergonzado.
-Bueno, el Ibiza de la Shakira se te va un poco más caro -insiste el tipo al que he explicado que me importa un pepino La-Shakira -el Ibiza normalito te sale por trece mil y pico.
Al ver mi cara congestionada, el tipejo rectifica..
-Bueno también tenemos unos Crevolet baraticos, si es eso lo que buscas -dice con aire de enfado.
Toyota: El mejor de todos, el número uno, el Premio Nobel se lo daré al de Toyota. Todo un crack.
De unos cuarenta y dos años, delgado, bronceado (lleva sin salir el sol tres meses, pero el tío estaba conguito total) y con nariz puntiaguda.
Me mira con la cara sonriente una mirada insinuante que si se me llega a caer un billete de quinientos al suelo no lo recojo (ya no hablemos de una pastilla de jabón).
-¿Y bien amigos? -el título de amigo se lo colocó a la primera -¿ya sabéis lo que queréis?
-Ceporro, ¿no ves que acabamos de entrar? -pensé, aunque realmente me limité a decirle:
-Bueno buscamos algo pequeñito (como la nauseosa canción de Eurovisión)
La mueca de decepción fue de una micronésima de segundo, pero la capté.
-Bueno, ahí tenéis el Yaris, un buen vehículo, súbete.
Una vez que me subo me dice
-cierra la puerta, verás que flipe.
Obedezco y me encuentro que no flipo, simplemente huele a coche nuevo, y veo múltiples botones, todos extraños y ajenos a mí.
-Sí, todo un alucine -respondo intentando animar al vendedor narigudo.
Una vez fuera del vehículo, el vendedor que asume que ya tiene el coche vendido, nos mira con aire de ir a pasarnos algo prohibido y empieza a convencerme para venderme, calculadora en mano, una financiación que sube el precio en casi cuatro mil euros.
El pobre venga insistir, y yo con ganas de decirle:
-No me interesa tu puto Yaris, imagínate cuanto me interesa tu financiación.
Así más de una hora explicándonos los extraordinarios beneficios de financiar el Yaris a no-sé-cuantos meses.
En definitiva, que debo aparentar que soy alguien que va por ahi comprando grandes cochazos de gran cilindrada, anunciados por tías buenas, y pagando a plazos. Quizás deba cambiar mi peinado.
Finalmente no compramos ninguno, y por ahora se ha aplazado la compra gracias a una graciosa queratoconjuntivitis vírica que me tiene con los ojos cerrados desde hace tres días.
Por cierto, no voy a comprarme ninguno de los anteriores por un solo hecho: Ibamos mi chica y yo como clientes, y en todo momento los vendedores se dirigían a mí como el supuesto único comprador, ¡cuando realmente mi chica entiende más de coches que yo!
Menuda panda de chanquetes.

10 comentarios:

jane dijo...

Me encanta que, aunque luego hables de inútil y poco interesante disquisición, algo se te haya quedado de la filosofía de Bachillerato (y, a juzgar por tu blog, yo diría que se te ha quedado mucho). Como exprofe de filosofía, esto es algo que reconforta. Y yo también parezco que sé mucho de coches y de otras cosas y en realidad (en esencia), sólo sé que no sé nada.

hamlet dijo...

A mi los vendedores es que me ponen de un nervioso... tanta falsedad y sonrisa forzada para venderte la moto (o el coche:P).
Algún día se extinguirá ese machismo trasnochado...
Oye, y espero que estés mejor del ojo.
un saludo

Anónimo dijo...

En un comentario que enviaste al blog me decías que es curiosa la semejanza de los puntos de vista que compartimos respecto a algunas cuestiones.

Pues apunta uno más: no tengo aprecio alguno por los coches. Si no tuviese necesidad de desplazarme se iban a quedar todos en el concesionario.

Cuida ese ojo.

Anónimo dijo...

He leído un par de entradas de tu blog y hasta el momento, sin ser especialmente ingeniosas, la verdad, me resultaban graciosas. Ya no. Este tipo de comentarios "CREO identificar que un tipo es gay-seguro que se me quiere tirar por el hecho de ser hombre-pastillas de jabon que se caen-gays satiros-etc-etc-etc" está más pasado que el canco (por decir algo). No voy de politicamente correcto (ni por asomo) ni de salvador de nadie. Ni siquiera creo que en los "días del orgullo" (pero ese es otro tema), pero ese tipo de comentarios resultan casposos y trasnochados. Agudiza un poquito más el ingenio, tío. Has perdido en una frase un lector ocasional de tu blog.

salva dijo...

Respecto al comentario de don anónimo:
En primer lugar agradecer su constructivo comentario.
En segundo lugar agradecería que se leyera correctamente el blog, pues eso de "CREO identificar que un tipo es gay-seguro que se me quiere tirar por el hecho de ser hombre-pastillas de jabon que se caen-gays satiros-etc-etc-etc" lo escribes tú y no yo, indicando con ello que no te enteraste de la misa ni la mitad. Simplemente hago un comentario acerca de la interpretación de un gesto, no de un comportamiento u otro.
Siempre hay algún "políticamente correcto" que quiere sacar punta a lo que simplemente es un comentario humorístico, descalificando con ello todo el blog.
He demostrado más que sobradamente que soy capaz de reírme de cualquier cosa, en primer lugar de mí mismo por supuesto, y puesto que éste es mi blog, en él haré cuantos comentarios estime conveniente.
Considero la homosexualidad una opción personal más, es por ello que puedo hacer un comentario satírico acerca de una conducta homosexual igual que acerca de una conducta hetero, transexual, bisexual o polisexual.
Además, estoy bastante jodido con una conjuntivitis que seguramente me contagió algún vendedor de coches (de gustos sexuales acordes con la moral judeo cristiana), es por lo cual te deseo un muy feliz fin de semana.
Finalmente asegurar que llevo tres noches sin dormir pensando en que he perdido un "potencial lector" de mi blog. Mecachis!

Anónimo dijo...

¡¡a ver si ese anónimo va a ser el vendedor de la Toyota!! jajajaja!! vaya poco sentido del humor tiene el chaval.

El perro mágico... dijo...

Eso me pasó a mi cuando iba a buscar coche, iba con mi tío y se dirigían a él....yo como iba con mi ropa de montaña (con la más a gusto se va)...pues ni buenos días!! por eso me lo he comprado en otro concesionario...jaja!!
Yo he decidido por el Tiguan...ya sabes, tengo perro, bici y muchas ganas de subir montañas, y no con el coche; sólo necesito que sea más alto que el mío para las aproximaciones.....

Anónimo dijo...

yo tb odio a los vendedores machistas

Anónimo dijo...

Buuu.... soy una de esas enfermeras con boli de 4 colores, tijeritas, rotu y reloj con cadenita.... PERO XQ TODO ESO ES INDISPENSABLE EN UNA UCI...!!! No hay nada que no use 50 veces por turno.... Y encima tengo un Yaris....!!!! jejeje..... Has acertado de pleno....!!! (pero tranquilo Salva... q me encantas y te seguire leyendo....) Muuuak...!!!

Anónimo dijo...

los yaris son buenos coches.Seguire leyendo me gusta como escribes.Gracias