CRÓNICAS DE UNA BODA

Víctor intentó evitarlo, pero todos los esfuerzos fueron inútiles. Ni la excusa de "tengo guardia" ni la de "me duele la cabeza". Ni siquiera la socorrida "operan a mi abuela" surtió efecto. Era la boda del año, y no había escapatoria.Y puesto que no le quedaba más opción, el joven galeno decidió ponerse su traje mega-fashion y acudir al magno evento.
Se suponía que se trataba de un bodorrio de postín, pues se casaba Ángela Lupiáñez (Luchi), hija de un famoso constructor ahora en la cárcel por un asuntillo sin importancia, con José Canela (Pepuchi), hijo de los condes de Villafaina, de profesión desconocida, pero habitual de la sala VIP en Buda, amén de ser cliente del año en el puticlub Marisa. En definitiva, una boda pija.
Víctor ha apuntado en una libretita los aspectos más destables del enlace. Él lo ha titulado Crónicas de una boda.
-16.30: Treinta y dos grados a la sombra y llega un individuo con traje de raya diplomática más propio de Marco Il Sicciliano. Tiene cara de acelga anémica, y el peinado parece habérselo hecho con la lengua de una vaca. Lo acompaña una señora de traje fucsia de unos ciento treinta kilos (escribo traje aunque debería escribir saco) y sandalias planas. Estimo unos seis kilos de maquilaje.
-16.40: Llega un sujeto con cara sospechosa ( no sé si guarda un cadáver en el armario o simplemente es de los que pegan mocos bajo el pupitre, pero éste esconde algo), lo acompaña una señora con mirada circunspecta ( padece de estreñimiento pertinaz o bien sufre una crisis hemorroidal, pero esa cara no es nada sana).
-16.45: Llegan Piluca, Noni y Leli. Sin duda se creen las reinas del sarao. Noni aún no ha deparado en que se nota la braga-faja de cuello vuelto bajo su vestido azul. Piluca está a punto de sufrir una parada cardiorespiratoria al ir enfundada en un vestido tres tallas menor al que le corresponde. Leli sonríe satisfecha desde detrás de sus nuevos pechos del noventa y cinco gracias a unos labios que parecen carabineros del quince.
17.00: Llega Pepuchi con cara de cordero degollado. Smoking de alquiler. A su lado doña Romualda, Condesa de Villafaina, con un traje turquesa con brillantitos. Ella tiene cara de urogallo a punto de soltar un huevo.
18.00: Llega la novia. Todos le dicen lo guapa que va. Una vez que ha pasado todos comentan lo horrible que le queda el vestido. Comentario estrella: ¿Si es cuellicorta como se le ocurre ponerse un escote palabra de honor?. Nota: cuando me case no ponerme dicho escote.
18.45: Alguien debería decir al cura que vaya liquidando la ceremonia, se está poniendo pesadillo. Aproximadamente un dos por ciento de la concurrencia sigue sus palabras, el resto cotillea. Momento incómodo: El cura dice que nos demos la paz, y todo el mundo empieza a darse la mano de forma un poco absurda.
19.00: Suena el Ave María. Ahora toca emocionarse. El cura dice lo de besar a la novia (podía decir besar al novio), Pepuchi le mete un viaje a Luchi con lengua y todo. Los suegros, anonadados, hacen como que no han visto nada.
Ahora pétalos de rosa y arroz. Me da la impresión que algunos tiran el arroz con mala baba.
19.15: Besitos y felicidades.
-Pero que guapísima estás Luchi, además el vestido te queda de ensueño.
21.00: Banquete en salón decorado estilo Zehn. Concepto Zehn: muebles negros, cañas de bambú y piedrecitas. Todo muy oriental, espero que no nos pongan pollo con almendras.
21.30: Corrijo, ojalá hubieran puesto pollo con almendras. En España todo banquete se ventila con tres elementos básicos: Jamón, langostinos y filete cartonáceco. La salsa es indescriptible: Color verdoso, sabor metálico, olor a Gallina Blanca.
El cava me recuerda aquella nochevieja en la que vomité hasta las astúrdigas.
22.00: Anotar: Una persona con prótesis dental no debe decir la palabra "zarzamora". Mi vecina de mesa lo ha intentado. Consecuencia: La dentadura superior ha salido proyectada cayendo sobre la Vichysoisse.
-No se preocupe doña Prudencia, son cosas que pasan.
23.00: No hay tarta. Pastelitos. Joder con los pijos, con lo que me gustan las tartas.
23.15: Baile de los novios. La cosa empieza a degenerar. Sí, han elegido Luis Miguel.
23.25: Caída en barrena del glamour. Doña Romualda se ha encendido un puro con el consiguiente ataque de tos. ¡Oy Oy Oy Oy, el puro me mata!
23.45: Una octogenaria señora ha intentado hacer un giro imposible en el aire, luxación de rodilla y a tomar por saco los ligamentos cruzados y el menisco. Ya estaban tardando en llamar a un médico. En quince minutos la ambulancia evacúa a la señora.
23.55: Luchi nos obsequia con una estupenda vista de su muslamen celulítico. Reparte más de veinte ligas a cual más estrafalaria. ¡Porfa porfa, que acabe antes de que llegue a la faja!
00.05: Ya estaba tardando en aparecer: Al fin suena ¡Sarandonga!. Una boda no es boda sin Sarandonga. Marco Il Sicciliano aprovecha para tocar culos a diestro y siniestro. Cuando suena Rafaella Carrá el maffiosi roza el éxtasis sexual. Me recuerda un venado en plena berrea, ¿Nos liamos a trompazos?
00.35: Compruebo que la cosa está llegando a su punto álgido. Las señoras entran al wáter de caballeros por aquello de que hay mucha cola en el suyo. Truco: hacer pis subiéndose sobre la taza del wc sin sentarse en el mismo. Camino sobre un charco, y se me ha desatado un cordón, que ahora flota sobre el caldito.
01.55: El glamour pijil ha desaparecido, el conde de Villafaína, luciendo hermosas manchas de sudor en ambos sobacos, persigue infructuosamente a Piluca.
02.55. Creo que no me caben más gin tonics, Noni se me ha pegado intentando contarme lo infeliz que la hace su novio (signo inequívoco de borrachera en determinadas personas es quejarse de su pareja al primero que pillan), doña Romualda se ha puesto de un preocupante color verdoso y el señor conde ha vuelto a tener un episodio anginoso hábilmente yugulado con una par de pastillitas bajo la lengua.
03.15. Aquí no rasco bola, así es que me voy a otro sitio antes de que doña Romualda entre en parada respiratoria o al señor conde se vuelva a infartar, porque me sé yo a quien van a llamar. Leli me insinúa algo acerca de la luz de la luna y la playa, pero mi nivel de alcoholemia no logra asimilar los conceptos.
03.21: Taxi y a casita.
Mañana será otro día.

3 comentarios:

dra jomeini dijo...

Dioooossss, y lo malo es que es real como la vida misma. Igual de ácido. Me ha encantado.

Anónimo dijo...

Jo, como me recuerdas a Larra...

Ismael dijo...

Muy gracioso xD

Saludos!!