ESPAÑA NO PERDIÓ

-Joder Salva, parece mentira, ¿es que tú no te sientes españó o qué? En estos momentos todos tenemos que ir a una, todos hechos una piña para levantar esto. Podemos y debemos...
Estas palabras me las decía un amigo. No se refería a la situación económica, ni a la crisis ni al paro. Nooooo. Se refería al mundial de fútbol.
Hoy me siento alegre. Un grupo de once millonarios ha perdido un partido de fútbol y muchos millones de españoles han sentido la decepción del año, pero yo no estoy triste, me niego, me rebelo.
En primer lugar saldrá alguien a decirme que eso es porque no me considero españó, que si eso es snobismo, que tenemos que ser todos una piña con la selección y veinte milongas similares.
Para mí ser español no es ponerse la camiseta roja y salir a dar bocinazos a la calle, eso es más bien ser aficionado al fútbol como máximo. Para mí es más patriota el que se levantó a las siete de la mañana y no pudo ver el partido porque tenía trabajo, el maestro que hizo la declaración de la renta sin escurrir ni un céntimo, el estudiante que ayuda en un comedor social los sábados por la mañana o el pensionista que paga la hipoteca de su hijo en paro.
No es ser españó emborracharse como un cosaco mientras ves la tele en el bar, eso es ser aficionado al bar (barofílico). Ser español es...otra cosa.
No es ser españó el quedar con los amigos para beber cerveza y comer pizzas mientras ves el partido, eso es tener amigos y tomar cervezas. Querer a tu país es ahorrar energía, cuidar tu entorno, ayudar al vecino, respetar al que sufre.
Preocuparte por un fuera de juego o insultar a un árbitro no es querer a tu país, eso es descargar tensiones frente al televisor. Preocuparte por tu país es acojonarte cuando ves las cifras del paro, asustarte cuando ves los números de la bolsa, indignarte cuando ves que un gobierno recorta pensiones, sueldos y aprueba una reforma laboral (casualmente el mismo día que millones de patriotas lloran por un fuera de juego), o incluso apoyarlo si así lo llegas a creer.
Ser patriota no es llevar una bandera colgada de tu coche y conducir borracho, eso es ser un capullo. Levantar tu país es respetar al otro conductor, respetar las señales de tráfico, enseñar a tus hijos a respetar al otro, denunciar al vecino cuando pega a su mujer, no fumar en un sitio donde hay niños.
Hasta no mearse en la piscina es más patriota que ver el partido en un cómodo sofá rodeado de cervezas y patatas fritas.
Por eso hoy dedicaré este post a los españoles del día:
A Blas, que hoy ha decidido comprar unos pendientes a su mujer para demostrarle que treinta años han merecido la pena.
A don Berto, que cuando se cierran las puertas del ascensor aprovecha para hacer muecas y bailar frente al espejo.
Lo dedico a esa chica que se olvidó del partido porque tenía una cita con aquel jovencito de pelo largo.
A Rita, que aprovecha la soledad de su coche para poner a todo volumen su CD del dúo dinámico y gritar ¡Resistiré!
A aquel profesor de Física tan serio, don Celestino, que un día abandonó todo por un amor y marchó con la señorita Angustias ( la de matemáticas) a no se sabe donde.
A aquel torero que se cortó la coleta frente al toro porque reconoció que le faltaba coraje. Y al taxista que hace turnos triples porque el niño debe estudiar. A la prostituta que se pasea por el polígono mientras cuenta a su madre que da clases en una academia. A Luis, que cada día acude a urgencias con sus azúcares disparados. Al médico que siguió la reanimación cuando todos le dijeron basta, y al final acertó.
Entre todos los aficionados, salvaré a uno de ellos: A Rafa, que desde Noruega vio el partido junto a sus dos hijos vestidos con la roja. Eso me causa ternura. Rafa, te has salvado.
A todos ellos, a todas ellas, quiero dedicaros estas letras sin duda equivocadas. Al resto, decirles que hoy me siento feliz, tan feliz como ayer, y al que le pique, ya se puede ir rascando.
PD: El próximo partido iré a verlo a uno de esos macro centros comerciales con pantalla gigante y miles de personas vestidos de rojo. Es que me gusta el ambiente, me gusta tomar unas cañas con amigos y gritar junto a dos mil personas por un gol. Pero nunca diré que eso es levantar el país.
¿Contradictorio? Quizás, pero nadie dijo que yo no lo sea.

8 comentarios:

crazynurse dijo...

Olé, olé y olé!!!!
Cuánta razón tienes, si hubiera más gente que pensara así, seguro que levantábamos este país, pero no sé si ser optimista respecto a eso.
De todas formas, enhorabuena por decir las cosas tan bien.

Jose Manuel dijo...

Desde luego me ha encantado toda tu entrada, y desde luego ser español es otra cosa. Soy aficionado pero no pierdo ni un minuto en llorar por esta gente que ademas es privilegiada ya que trabaja en lo que le gusta y que si ganan el mundial se enbolsaran 600000€ algo que no ganare en la vida y que mas les valdria donarlos a algun comedor socia.
Un saludo

Aniña dijo...

optimismo a raudales!

hamlet dijo...

Discrepo. Levantar el país y ser un forofo no son categorías mutuamente excluyentes, y sí, puede que sean privilegiados, pero son capaces de hacer feliz a mucha gente, aunque sea un momentito, y son un ejemplo para los niños. Cosa que mucha gente que gana tanto o más que ellos no hace, y pongo por ejemplo a los políticos, a los grandes empresarios, a los multimillonarios que no se sabe exactamente de dónde sacaron la pasta, a los banqueros ricachones a costa de especular con el dinerito de los currantes, a los sindicalistas, etc etc etc. Un saludo.

salva dijo...

Hola Hamlet:
Yo tampoco creo que sea exluyente ser forofo y levantar un país. Pero aunque no sean categorías excluyentes, tampoco el hecho de ser forofo indica que con ello levantes nada aparte de unas jarritas de cerveza.

salva dijo...

Por otra parte tampoco estaría de más que los ejemplos para la juventud fuesen, además de Gasol, Alonso, Casillas y Nadal algún poeta, algún escritor, científico o al menos alguien que haga algo más que estar forrado de millones a base de dar ceporretazos. Pero es mi opinión, igual de respetable que otra.

Sara López dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. El problema es de esta sociedad tan ignorante y la gran falta de cultura que encontramos en cualquier parte.
Pero, por suerte o por desgracia, no es sólo en este país.

Enlazando tu tema con otro que me parece también denigrante es el asunto del salario. No entiendo por qué un futbolista o Belén Esteban (un ejemplo, por ser una de las más populares) cobran más que un neurocirujano, un arquitecto o un ingeniero. ¿Tiene lógica que estas personas que no han estudiado encuentren esos sueldos tan terriblemente dispares con los del resto de la sociedad?

Y luego sucede una catástrofe natural como la de Haití y todos van a ayudar, que parece que el país se fundó hace unos días...


Me indigno, es que me indigno.

Saludos,
Sara.

Jeronimo Nisa dijo...

Que' bien dicho y que' bien escrito.

Cuando uno vive fuera de su pais, tiende a ver las cosas con un poco de mas objetividad y desapego. Al menos, eso es lo que me ha pasado.

Hace años habria sufrido una depre despues de una derrota asi. Pero ahora no. Ahora pienso, "bueno, que les den pol saco a esos 11 millonarios."