Era un pájaro sin alas
una playa con lluvia
una flor sin pétalos.
Era Luisa
Era la lágrima de una rata
mil noches sin sexo
una virgen desnuda junto al altar,
era Luisa
Era un pirata sin islas del tesoro
ni amores de alquiler.
Era un abuelo sin nietos
una gorda sin ropa
una rosa sin espinas
un Sabina sin su copa
Era Luisa
Era un océano amargo
una sopa salada
un agosto sin mar,
era Luisa
Y un funcionario de ocho a tres
y unas gafas sin montura
una pecera sin pez.
Y un amor por lástima
un te-quiero sin pasión
un circo con payasos tristes
Era un perro abandonado.
Era Luisa
Era sal en tu pelos,
y un gusano en tu ensalada
y un niño que llora
y una princesa de Disney en un puticlub de carretera
Era Luisa.
Escrito en honor a Luisa (ella tenía cara de llamarse así) en mi última visita a la delegación de Servicio Andaluz de Empleo, donde sus "amables" funcionarios me estuvieron puteando durante horas con la amabilidad propia de un bulldog.
Y luego se quejan de los hospitales.
2 comentarios:
que preciosidad!!!
besitos...
me gustñó mucho :-))
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