EL POETA

Ayer fue un día especial por dos cosas.
En primer lugar porque encontré una cueva, aunque ése es motivo de otro post. En segundo lugar porque conocí al que considero mejor poeta vivo en lengua española.
Vale, algunos me podrán decir que su métrica no es exacta, que sus palabras no son las más gongorinas, que hay quien emplea mejor el hipérbaton, los pleonasmos, las epíforas, o los retruécanos. Me importa un pimiento. Para mí la poesía (como muchas otras cosas en la vida), no tiene ni debe tener reglas ni demasiadas normas. El mejor poeta es aquél que logra clavarte la palabra en el alma, que logra describir exactamente aquello que sientes con palabras que te emocionan. El resto es pura retórica formal.
García Montero lo consiguió con seis versos, una mañana de lluvia y rotación en radiología, por ello siempre le estaré agradecido. Ayer lo conocí en una tarde de verdiales, vino y ajoblanco. Le expresé mi admiración, nos cruzamos unas palabras y la inevitable foto para la posteridad.
Iba con su pareja, la gran escritora Almudena Grandes, que me perturbó de adolescente con su ambigua Lulú.
Os dejo con unas palabras estremecedoras, las guardo entre mis favoritas, aunque los seis versos que cambiaron tantas cosas en mí aquella mañana de lluvia, me las debo guardar a riesgo de delatarme demasiado ante tanto público.
Y a mí, que prefiero escoger mis derrotas
quiero que me recuerdes derrotado
como quien algo espera
más allá de los tiempos y de los hechos.
Quizás porque haga falta haberlo presagiado
o porque, en todo caso, nadie sabe
dónde acaban los sueños...



2 comentarios:

Nebulina dijo...

Esas cosas siempre hacen ilusión :)
A mí la poesía no me gusta mucho y el único poeta al que querría conocer ya no está
Un beso!

RR dijo...

Fantástica entrada...poesía tb es hacer de la vida una caricia..