ABLA 2010


El concepto de Salud 2.0 es todavía una especie
de desconocido ente para muchos. Para otros es un objetivo, un sueño; incluso una posibilidad si nos ponemos a ello.
Significaría (y significará queramos o no) una revolución en el campo de la medicina, una interacción plena médicos-pacientes, una nueva forma de enfocar y solucionar los problemas de salud.
Y los médicos de familia no debemos ser ajenos a ello si no queremos quedarnos a la cola del furgón.
El mundo ha cambiado gracias a la revolución tecnológica. Han cambiado las formas de relacionarnos, las redes sociales han dado un vuelco al concepto "vivir conectado", el mundo de la ciencia, del arte, de los negocios gira en red. La vida hoy fluye, queramos o no, interconectada a través de la fibra de vidrio.
La medicina no debe quedarse anclada (típico de los médicos es el quedarnos atados a unas tradiciones obsoletas, recordemos los cientos de años ejerciendo la medicina galénica mientras el mundo evolucionaba). El médico patriarcal con pipa y colección de libros a la espalda ha dado paso a nuevas generaciones de médicos que basan su práctica clínica en algo más que el Harrison y el "no fume-no beba-no...".
Los pacientes-usuarios-cientes están ya conectados, y en la red nos esperan. En nuestra mano está quedarnos anclados, esperar que otras especialidades nos pasen y luego quejarnos.
Hace unos meses, en Abla, 32 años después de Alma Ata se ponían las bases de esta nueva revolución. Suerte... y adelante.
Igualmente pienso que jamás habra nada que sustituya el momento crucial en que dos personas, médico y paciente, se cruzan las miradas, las palabras y las vidas con un solo objetivo: sanar.

3 comentarios:

lolibel dijo...

Para sanar hay que amar y yo hablo como médico y veo que entre los médicos sobre todo los jóvenes cada vez están mejor preparados para ejercer la medicina,son más conocedores del funcionamiento de la máquina humana y de los medicamentos y sus dosis pero son menos caritativos y menos amorosos con los pacientes. Me da pena pero es verdad,el médico de cabecera de hace años que conocía a toda la familia por su nombre y sus enfermedades ha desaparecido,no hay tiempo,hay masificación,muchos pacientes ,pocos médicos, hay que ser más humano porque el amor cura más que la medicina y si la medicina la unes al amor se multiplica el efecto por mil. Buen blog el tuyo y se nota que eres muy humano ,seguro que eres de lo mejor de este arte sagrado que es la medicina. Un abrazo.

Antonia Mª Fernández Luque dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonia Mª Fernández Luque dijo...

Salva Soy Toñi, "tu bibliotecaria de cabecera"se supone, me alegra ver este post en tu blog, me siento menos sola ahora que veo que tu también te adhieres al manifiesto de Abla, creo que estamos viviendo "una revolución", parecida o quizá más trascendente, de las ocurridas anteriormente, piendo que es un momento "mágico" en el que podemos ayudar a que el fururo sea mejor para nosotros y para los que vengan.... creo que actuar es posible y que debemos hacerlo, me interesa mucho la filosofía colavorativa de la 2.0, gracias por estar ahí y una suerte habernos cruzado en el camino...Un abrazo