VIDAS

Hoy no escribiré para mí porque no soy nadie.
Escribiré para Lidia que acaba de darse cuenta a los cuarenta y dos años de que vive con el mismo demonio. Para Pedro que intenta convencerla en una consulta de tres por tres de que su marido es un cabrón, y todo sin ofender porque Lidia volverá al infierno dentro de siete minutos. La bofetada de hoy será la muerte mañana. Ambos lo saben, pero...
Escribiré para Gustavo, el chico de ocho años que no entiende por qué cada semana sus padres lo llevan al médico con el único fin de calmar sus propias angustias.
Para Nuria, una Residente de primer año que vino de un pueblecito extremeño, y que hoy se enfrentará a su primer error en un gran hospital de Madrid . Para Luisa, la Residente mayor que le dirá que eso nos pasa a todos y le arrancará una sonrisa.
Y para Francisco que acude cada dos semanas a "ponerse sangre" mientras una leucemia lo devora y siempre pregunta si le queda mucho para acabar su transfusión. Luego sonríe. Para la enfermera que le regala una broma cada tarde porque ya se conocen.
Para Eufemia, que lloraba porque a sus ochenta y tres años decía que no quería morirse mientras se agarraba a su hija en una camilla. A la médica que se peleó con casi todos por lograr una habitación donde Eufemia se apagó para siempre.
Escribiré para Marta, que acaba de llegar a casa tras su operación. La reciben sus tres hijos y el marido con una gran pancarta y un pastel de chocolate y almendras. Ellos la ayudarán en el camino que aún queda.
También para Janis, el chico polaco sin familia que se consume en la cama 17 de observación en el hospital la Paz devorado por un sarcoma abdominal. Y para la cirujana que no puede evitar que sus ojos se le inunden de lágrimas tras decirle que casi nada pudo hacer, pero que seguirán luchando. Como sea...
Para Angustias, que acaba de despertar de una operación y descubre una sonrisa.
Para Laura que acaba de nacer hace unos segundos. Y para Magdalena, la matrona de sesenta y tres años, que atiende su último parto porque se jubila y ha vuelto a sentir cómo cada vello de su cuerpo se erizaba al sacar a Laura. Igual que hace cuarenta años. Exactamente igual...También para Pablo, el padre de Laura, que se desmayó al ver tanta sangre y tuvo que salir en camilla de la sala de partos.
Escribiré para Paco, el que arregla los enchufes, que siempre llama a la puerta para no interrumpir ni molestar. Escribiré para los que no pueden evitar una mueca de dolor al ver el dolor ajeno, para los que sienten un calambre al ver el dolor en la cara de un niño, y para los que se quedan después de acabado el turno porque alguien los necesita.
Hoy escribiré para todos y cada uno de los que intentan salir adelante y por los que están a su lado en la pelea.
Y brindaré por ellos. Por sus éxitos y sus errores. Por sus llantos y sus penas. Por sus alegrías y sus risas. Por sus noches en vela. Por sus familias y sus soledades. Por sus vidas. Por sus Vidas...
No, definitivamente hoy no escribí para mí porque no soy nadie. Escribí para todos vosotros.
Y sólo os pediré que cuando salgais, cuando volvais a sonreir, os acordeis de una cosa: Mientras suene la música, nunca os olvideis de bailar.
Soy Salva, y éstas son mis cartas.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso. Gracias.
Mónica

Anónimo dijo...

¿Y te has preguntado alguna vez por qué no pulicar?...Esto que escribes merece ser leído por más gente que l@s que seguimos tu blog.Gracias por hacerlo.Juana.

lolibel dijo...

Podrías hacer una serie de películas con tus entradas,son verdaderos guiones de vida real.Un abrazo.

Juana dijo...

Pues brindo por tí, por los buenos ratos (y los no tan buenos) que he pasado leyéndote y, que espero seguir pasando, también porque cuando alguno de los muchachos o muchachas que me rodean me dicen que quieren ser médico, siempre les mando al mismo sitio .... este, el blog de Salva, tengo la certeza de que comprenderan, de verdad, si quieren se médicos o no .... ¡gracias por todo Salva!¡muchas gracias!

Emilienko dijo...

Un relato bestial sobre lo que es un hospital. Muy justo. Ojalá dentro de unos años la mayoría de las frases que escribes sean buenas noticias.

Anónimo dijo...

Gracias Salva,gracias..porque hoy senti que escribias para mi...

Ismael dijo...

Muy buen relato, seguro que conseguiste que muchas personas pensaran que escribías para ellas.

Saludos!!

Anónimo dijo...

me sigues impresionando paisano

María dijo...

Precioso...

Anónimo dijo...

BRUTAL,ME HA LLEGADO AL ALMA.GRACIAS POR ESCRIBIR PARA LOS DEMÀS...PERO NO DIGAS QUE NO ERES NADIE,ERES UN SER GENIAL¡¡¡¡
FLORENCE