Es cierto que la vida no es un recorrido por una alfombra de pétalos de rosa (no se me ocurría otra metáfora más ñoñi), pero también me niego a pensar que este mundo sea un valle de lágrimas (vale, ahora metáfora prestada). Cada uno de nosotros tenemos una serie de cosas, momentos o situaciones que le dan color a nuestra vida. Igual me estoy atreviendo demasiado con este post, pero puesto que el blog es mío y con él suelo hacer experimentos vitales, hoy te propongo algo. A ti que me lees, quizás desde hace meses, quizás desde hace días, incluso es posible que sea la primera vez que entras a esta playa perdida en el océano de internet. A ti que me conoces y nunca escribiste en mi blog, o a ti que a veces escribes, con nombre anónimo o con tu nombre real. A ti que no me conoces, que ni siquiera viste mi cara, o a ti que vives al otro lado del mundo. A todos vosotros los que habéis visitado mi blog, que habéis conocido esta cala de arenas cálidas, os voy a proponer algo.
Y la proposición consiste en que escribáis un comentario a este post. En el mismo os pido que pongáis cuales son algunos de los momentos mágicos de vuestra vida, los momentos en los que el mundo se para, esas situaciones (ya sean reales, fantásticas o deseadas) que hacen de la vida algo especial (o podrían llegar a hacerlo).
Y como realmente no me gusta jugar con ventaja, seré el primero en poner mi lista de momentos mágicos…
Mirar atrás cuando llego arriba con la bici, y bajar sin frenos, mi hija durmiendo, una peli de 007 con Sean Connery, conocer a alguien en un aeropuerto.
Dormir tras una guardia, Fuencarral en la madrugada, el acento malagueño, perderme en una ciudad desconocida, El Capitán Trueno, Barcelona, mis soldados de plomo.
Una mirada, Kurosawa, la salsa Teriyaki y ver por trigésimoquinta vez alguna de Leslie Nielssen. Mojarme bajo la lluvia, sentarme en la arena de la playa o junto a un arroyo escondido.
Reir con los amigos, reír en el trabajo, reír en mi casa. O sea, reír.
Mozart seguido de Lady Gaga, mi blog, descubrir un verso de García Montero, el gabinete del doctor Caligari, las letras de Sabina, la mirada trágica de César Vallejo y unas tapas en Granada.
La piel desnuda tras la ducha, su boca, The Killers, mi facebook, Tokio, bailar sin reglas, sonreír con descaro a mi vecina de ascensor, nadar desnudo, tomar el sol como un lagarto…y la Luna.
Igual me equivoco y casi nadie responde a esta iniciativa. Bueno, esto también me valdrá para ver como palpita mi gente (si me permitís pensar que algo mío sois los que por aquí pasáis). No pasa nada, seguiré sentado junto a las olas, mirando y escribiendo.
Y la proposición consiste en que escribáis un comentario a este post. En el mismo os pido que pongáis cuales son algunos de los momentos mágicos de vuestra vida, los momentos en los que el mundo se para, esas situaciones (ya sean reales, fantásticas o deseadas) que hacen de la vida algo especial (o podrían llegar a hacerlo).
Y como realmente no me gusta jugar con ventaja, seré el primero en poner mi lista de momentos mágicos…
Mirar atrás cuando llego arriba con la bici, y bajar sin frenos, mi hija durmiendo, una peli de 007 con Sean Connery, conocer a alguien en un aeropuerto.
Dormir tras una guardia, Fuencarral en la madrugada, el acento malagueño, perderme en una ciudad desconocida, El Capitán Trueno, Barcelona, mis soldados de plomo.
Una mirada, Kurosawa, la salsa Teriyaki y ver por trigésimoquinta vez alguna de Leslie Nielssen. Mojarme bajo la lluvia, sentarme en la arena de la playa o junto a un arroyo escondido.
Reir con los amigos, reír en el trabajo, reír en mi casa. O sea, reír.
Mozart seguido de Lady Gaga, mi blog, descubrir un verso de García Montero, el gabinete del doctor Caligari, las letras de Sabina, la mirada trágica de César Vallejo y unas tapas en Granada.
La piel desnuda tras la ducha, su boca, The Killers, mi facebook, Tokio, bailar sin reglas, sonreír con descaro a mi vecina de ascensor, nadar desnudo, tomar el sol como un lagarto…y la Luna.
Igual me equivoco y casi nadie responde a esta iniciativa. Bueno, esto también me valdrá para ver como palpita mi gente (si me permitís pensar que algo mío sois los que por aquí pasáis). No pasa nada, seguiré sentado junto a las olas, mirando y escribiendo.
PS: No tiene nada que ver con el tema anterior, pero tengo que decirlo: Hay que ser tonto del haba para reenviarme un correo firmado inicialmente por "Andy y John", los "directores" de mesenger diciendome que reenvíe un mensaje porque el mesenger va a pasar a ser de pago. Menos mal que no son Andy y Lucas. Hay gente pa tó.
