POLLO A LA CARTA

Déjame regalarte algo. No quería que pasaran estos días sin hacerte un regalo. Difícil es regalar algo a quien conoces, pero más dificil si cabe es hacer un hacerlo a quien está al otro lado de esta pantalla que ahora miras.
Podría ser una palabra, una imagen quizás. Podría ser una idea, un sentimiento, un cuento o una anécdota.
Podría regalarte unos segundos de magia. O un gran beso electrónico. Pero no lo haré así.
Hoy en lugar de regalarte, déjame contarte una historia. Y es la historia de cinco pasiones:
Uno: La pasión por comunicar. Hablar, contar, compartir, decir, mirar, sonreir, besar, bailar, dibujar, expresar... es en mi opinión lo que nos da la libertad. Pasión por no callarme jamás, por expresarme sin miedos.
Dos: La rebeldía. Frente al dolor o la injusticia. Frente a la pasividad o el miedo. Frente a la comodidad de un anonimato fácil. Y no es necesario el gesto heroico del guerrillero. Simplemente la rebeldía como actitud ante las cosas realmente injustas.
Tres: La pasión por el cine: Quizás no lo sepas, pero si el cine me gusta, los cortometrajes me apasionan. Quizás porque el corto es al cine en gran formato lo que un relato es a una novela. Hay películas, novelas, relatos o cortos que pueden cambiar incluso una vida. Si hablamos de cine asiático, entonces me quito el sombrero.
Cuatro: La ternura. Es en definitiva el sentimiento más mágico que pueden compartir dos personas sin importar edad, sexo, religión o ideologías (el amor y el deseo son en mi opinión más potentes pero no amas o compartes tu cama con todos). Pero un momento de ternura, ese instante mágico sí lo puedes compartir con cualquier ser humano.
Cinco: Un regalo. Para ti encontré este vídeo en la red. Un cortometraje filipino casi anónimo aunque ganó el premio al mejor corto en el 56º Festival de Berlín. Sólo necesitas 6 minutos y conectar los altavoces. El resto, son simplemente mis pasiones: la rebeldía, la comunicación, la ternura...

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Este vídeo tenía que verlo todos los niños mimados y todos en general ,especialmente los políticos y banqueros que pudiendo solucionar el hambre del mundo no la solucionan . Dios te bendiga.loli.

Anónimo dijo...

Sin palabras¿nos quejamos por cualquier cosa?.

miranda dijo...

Gracias por compartir Salva.

Juana dijo...

Sin embargo cuando vi el video lo primero que pensé fue, pero ¿cuantos niños tienen? 3 pequeñitos, un bebé en brazos y está embarazada, pero esa gente, ¿con qué piensa? porque con la cabeza desde luego no ....

Hay muchas visiones, y muchas perspectivas, siempre me pregunto ¿y si tuviesen un solo crio vivirian igual?¿por qué tiene tantos? ....

Por eso se que no valgo para "ayudar" a gente de esos mundos, no los comprendo ni por el forro, prefiero dar dinero a diversas ONGs y que ayuden ellos, que me consta que saben.

Anónimo dijo...

Juana, ésa es la diferencia, ellos no tienen nada porque lo tienen todo: amor.

Juana dijo...

A mi es que ver a gente teniendo niños para que se mueran de hambre .... como que no lo entiendo, el Amor no lo veo por ningún sitio, solo veo gente profundamente ignorante e irresponsable.
La visión "romántica" de la pobreza extrema no la tengo.

salva dijo...

Querida Juana: somos otra cultura. Hace 50 años nuestros abuelos tenína seis o siete hijos y nadie se planteaba otra cosa, era algo cultural, una fomra de supervivencia social. Además es cuestión de supervivencia personal. Necesitan tener hijos para poder sobrevivir cuando sean ancianos. NO hablemos ya del acceso a medios anticonceptivos, actividades preventivas, planificación familiar, etc.. Piensa que allí no existe nuestro estado de bienestar. De todas formas la reflexión del vídeo no está en torno al control de natalidad o las causas de la pobreza. Mi reflexión es más bien otra: ¿es justo que haya seres humanos que sobrevivan a base de los despojos de otros? ¿reflexionamos acerca del valor de la comida?
Un abrazo

Anónimo dijo...

Se pueden hacer muchas lecturas de este terrible y hermoso corto.Yo no veo sólo el hambre, veo inexplicablemente tal vez para muchos, ilusión en las caras de los niños que reciben esos despojos, veo a un padre que ante la miseria no se derrumba, a una familia que mantiene la unidad y la dignidad: unos platos limpios, sonrisas, rezan antes de ¿comer?.¡Cuánta gente quisiera para sí la paz que transmiten esas caras!... No alabo su situcion material, lo que alabo es su situación emocional...¡Cuánta gente se desespera porque no encuentra su talla en las rebejas!, por poner un ejemplo idiota..Es, al menos para mí,admirable, mantener el tipo ante esa situación, ver que se respira unidad en esa familia a pesar de los pesares, y sí, yo veo ahí mucho amor, mucha hambre pero también mucho amor.Para mi, el amor es mucho más impotante que el hambre.