...Y QUE FUME EL QUE QUIERA.

Ya estaba aguantando demasiado antes de meter mis patas de pulpo el tema del mes: la ley antitabaco.
Imagino que mi opinión no gustará a alguna gente, pero es mi opinión, y la digo o reviento.
Antes que nada debo aclarar que estoy hasta los cataplins de la misma conversación y de los mismos argumentos que llevamos un mes oyendo, por ello no me voy a extender demasiado.
Dejé de fumar un 21 de Octube de 2006. El hecho de que recuerde la fecha me indica por una parte que la considero un día importante y por otra reconozco que me gustaría fumar (igualmente me gustaría no trabajar cada día, irme al Caribe los fines de semana o tener un avión privado). De vez en cuando me sigue apeteciendo un cigarrillo. No usé ninguna pastilla, parche o tratamiento médico, aunque me ayudó uno de esos libritos de autoayuda (dejar de fumar es fácil si sabes como). No me molesta que la gente fume, y sólamente me molesta el humo de los puros o que la gente fume en un restaurante, pero entiendo que hay personas a las que molesta profundamente el humo del tabaco.
También he de aclarar que me parece bien esta ley antitabaco. Simplemente no estoy de acuerdo básicamente en una cosa:
¿Qué leches tenemos que ver los médicos con toda esta historia?. ¿Por qué nos empeñamos en medicalizarlo todo en esta vida?
Miles de sanitarios se han tirado a la calle, y a las webs a "salvar" a la población del tabaco y sus consecuencias. En mi opinión es contradictoria esta ofensiva sanitaria contra el tabaco. He llegado a oír que los fumadores son enfermos, por eso no se les puede privar de su "droga" durante el tiempo en que trabajan. De hecho no veo por qué motivo el ministerio de Sanidad ha sido el que ha promocionado esta ley en concreto.
Por no hablar de las compañías farmacéuticas vendiendo a todo pasto sus milagrosas pastillitas, cigarrilllos de plástico en las farmacias y parches de todo tipo.
Para mí simplemente se trata de un problema de respeto hacia otras personas. No me molesta que nadie fume, no pienso ir detrás de ningún adulto con la moralina ejemplarizante ni poner en mi web iconos para que la gente deje de fumar. Asumo que quienes me leeis sois adultos, eso implica conocimiento, responsabilidad y respeto.
De hecho no me fío demasiado de alguien que no fume, no beba, no coma grasas saturadas, no tome café o no practique ningún tipo de pequeño vicio (confesable o no) siempre que éste sea legal.
En definitiva, creo que estamos con esta ley haciendo frente a un problema simplemente de educación, no de sanidad. Se trata de ser educados, de saber que si fumas, para muchos es como si te huele el sobaco, comes ajo o te tiras pedos en público: molesta.
Y nadie está libre de pecado. Han debido prohibir algo porque muchos fumadores (seamos sinceros) no han sido respetuosos con el resto. No me parecía de recibo esa frasecilla de ¿te molesta que fume?. Pues claro que molesta joder. Nadie preguntaría: ¿te molesta que me tire un pedo? Es que tengo flatulencias y ya se sabe...
Otra cosa son las consecuencias, indudablemente nefastas, del consumo de tabaco. También nefastas son otras actitudes como el alcohol, el consumo de mortadela o tragarse todos los días cuatro horas de Belén Esteban, pero eso como no molesta demasiado, pues que cada cual se machaque su hígado, su colon o su cerebro a su conveniencia.
Por esas peregrinas y tontas razones apoyo la ley antitabaco, por esas razones dejé el tabaco, y también por eso no voy a apoyar ahora esta campaña de los sanitarios para dejar de fumar.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo. Yo fumo a veces, pero trato de hacerlo donde no moleste, pero hay gente a las que ese "detallito" hay que meterselo a base de leyes, pues si no fumarían hasta en el cine.

Armando Nevado dijo...

No voy a opinar no sea que me corten los huevos y el gañote, pero enlazo con un artículo de un no fumador.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Teoria/realidad/ley/fumador/elpepuopi/20110111elpepiopi_5/Tes

vane dijo...

Muy de acuerdo si señor. A mi me molesta profundamente que se esté invirtiendo tanto dinero en parchecitos y demás para que la gente deje de fumar (vicio que han comenzado voluntariamente); y que haya medicamentos, operaciones... para enfermedades muy importantes (que obviamente uno no elige tener) que no estén subvencionados y la gente no pueda pagarse. Una no fumadora que no soporta el tabaco ni a la gente fumadora que no respeta la elección de los demás de no querer respirar esa m... :)

samu dijo...

Yo si se me permite la osadía voy a dar mi opinión desde el punto de vista del fumador que soy.

Soy fumador y me gusta fumar. Me gusta aunque por ello pueda la gente mirarme mal. No soy capaz de entender esa frasecilla de "yo fumo, pero solo disfruto el cigarro de después de las comidas". Yo los disfruto todos y cada uno de los que me fumo. Y estudio mediano y sé cómo quedan las pulmones de un fumador mejor que muchas personas. Pero insisto en que me gusta.

De todos modos, estoy de acuerdo en parte, con la ley. Considero que en algunos casos es necesaria esa "prohibición" de fumar en algunos ambientes o aspectos. De todos modos la ley me parece excesiva en muchos aspectos. Por ejemplo no me parece ni medio normal que yo no pueda tomarme un café y fumarme ni cigarrillo (en ningún bar/cafetería) en las mismas condiciones que un alcohólico se toma su café y su chupito. Vale que haya bares de no fumadores, pero que los fumadores no podamos fumar en ninguno me parece demasiado. Que para poder fumar y echar un cigarro tengamos que estar a la intemperie o hacernos socios de un club (con una cuota mensual) y llevarnos el café de casa me parece excesivo.

La ley no es antitabaco. La ley es "antifumadores" en mi opinión. ¿por qué seguimos vendiendo tabaco si no queremos que la gente fume? ¿es por el dinero que genera?

PAQUI dijo...

Totalmente de acuerdo.

Andrés dijo...

En mi opinión la ley es una medida de Salud Pública cuya repercusión tendrá verdadero efecto a 30 años vista.

El que fume en presencia de no fumadores es sabeedor de que molesta. Reducir el debate a cuestiones de educación es insultantemente reduccionista.

Hay multitud de bares en los que viene bien claro que no sirven bebidas alcohólicas antes de las 12 del mediodía. Los conozco así desde hace años y no han perdido clientela. Una diferencia entre quien bebe a deshoras en un bar con el que fuma, sin dejar de ser un problema el bebedor, es que a mi su alcoholismo no afecta.

A mí también me irrita que se invierta diniero en pseudotratamientos y se pretenda medicalizar la deshabituación tabáquica. Pero el problema está en el poderosisímo lobby de la industria farmacéutica, sin duda uno de los verdaderos gobernantes de este país.

vane dijo...

Exacto, de acuerdo con Andrés totalmente. A mi lo que beba un alcohólico no me daña, solo se daña a si mismo, pero el tabaco no solo daña al fumador activo sino también a los que somos no fumadores y que hasta el momento no hemos tenido verdadero derecho de elegir si fumar o no puesto que lo hacíamos igualmente aunque fuera de forma pasiva.