OCHO PALABRAS Y UNA GUARDIA

Frío: Una sensación helada que me recorre el cuerpo, una percepción casi irreal de que me congelo por dentro mientras el mundo sigue girando caliente y palpitante de sensaciones. Existe un mundo ahí fuera.
Dolor: dolor de piernas, de cabeza. Dolor de hombros. Sentir tanto dolor en los brazos que me faltan las fuerzas para elevarlos. Dolor de espalda por la tensión mantenida. Dolor del alma por aquella mujer que agoniza.
Hambre: Se me cierra el estómago, soy incapaz de sentir esa necesidad primigenia de nutrirme. El stress desata torrentes de adrenalina, hasta que casi oigo mi corazón en ese preciso instante en que muchos me rodean, pero sólo hay tres actores: El paciente, yo. Y la muerte acechando en un rincón. Mi decisión.
¿Hambre?: devoro un donut de chocolate, dos cocacolas, una hamburguesa doble y unas patatas pringosas. Cuando baja el nivel de adrenalina tu cerebro pide azúcar, tu cuerpo exige grasa. No hay tiempo de pensar en ensaladas saludables. Ni ganas. A pesar de todo mañana habré perdido en torno a dos kilos.
Peso: Me pesan los párpados, me pesan las piernas, me pesa la vida. Hay que seguir, no queda otra.
Risa: la risa es como un oasis en mitad de la nada.
Blog: me refugio unos minutos y esculpo mis penas en negro sobre blanco. Gracias por leerme.
Mujer: pienso en tí y me doy cuenta que eres mi meta. Mañana dejaré mi pijama verde en el cesto de la ropa y volaré hasta tus mañanas de sol y pan con aceite. Te contaré mis penas y mis errores. Mi miedos y mis dudas. A tí contaré mis pesadas y aburridas historias, porque no tengo otra forma de limpiar mi alma. Porque, lo quieras o no , eres parte de mi.
PS: Imagino que algún día tendré nietos. Ímagino que les contaré que los médicos trabajaban durante veinticuatro horas seguidas. Igual ni se lo creen, porque esto no es normal, sano ni racional. Pero imagino que eso a los políticos de turno les toca la pera.

5 comentarios:

lolibel dijo...

Eres un fenómeno. Que Dios te bendiga.

Anónimo dijo...

Gracias a ti.Y sí, Dios os bendiga a los tres, a tu mujer, a tu pequeña y a ti.

Sandra dijo...

Suena a día interminable, pero claro que hay que seguir. Gracias a ti por escribir Salva.

Juana dijo...

¡Ojalá!¡ojalá! que nuestros nietos no se crean que esos horarios espantosos que tenéis hubiesen existido alguna vez ....

fada salvatge dijo...

He llegado de casualidad. He leído tres posts que el azar me ha puesto delante. Tus relatos me han impresionado. Las lágrimas corren por mis mejillas. Gracias por ser. Gracias por estar ahí.