MECÁNICA VERSUS MEDICINA

Quizás es cierto que soy un quejica. Eso no lo dudo. Sin embargo hay ocasiones en las que me parece que me estoy perdiendo algo, o quizás es que soy directamente gilipollas. Hace dos días llevé mi cutre-coche kinkillero al doscientómetro. Así llamo yo al Taller de reparaciones, donde cada vez que me ven asomar por la puerta suenan las fanfarrias, la recepcionista se pone a hacer el pino y empiezan a marcar los doscientos eurazos en la factura. Pero en esta ocasión yo llevaba las de ganar. El simple cambio de una bombilla, cambio de aceite y el piloto trasero con un agujerito no debía ser demasiado doloroso para mis mermadas arcas.

-No te preocupes –me dijo sonriente la encargada de los clavos facturísticos- mañana por la tarde te lo tenemos listo.

Cuando oí eso de "te lo tenemos listo", me dí cuenta de que no quería decir "te lo tenemos, listo", pues para listos ya están ellos. Además percibí claramente un sonido como de caja registradora en su tono de voz. Mi pensamiento se fue directamente a la ración de langostinos que se iban a zampar a cuenta de mi visa.

Ayer, cuando iba a recoger mi troncomóvil, notaba que mi tarjeta de crédito vibraba de puro pánico ante el cepillado que se podía avecinar.

-Doscientos treinta y cuatro con ochenta y dos -me dijo muy sonriente la señorita de rojo.

Inicialmente pensé que, como son fechas próximas a la semana santa, querían mantener la tradición de los doscientos euros, luego mi cara cambió de un color azulado berengenoide a coger un tinte pajizo que me asustó, sobre todo al leer el detalle de la factura:

-Mano de Obra: 1 hora y 30 minutos empleados en cambiar el aceite, poner una bombilla y cambiar un piloto. Me cobran cada hora de trabajo a 41 euros, más un 18% de IVA se me pone en 48.38 eurípides la hora. Por mera curiosidad me dispongo a mirar mi nómina y compruebo que apenas llego a ganar 16 euros la hora como médico especialista en Medicina familiar y Comunitaria. A fin de mes gano algo más debido a que echo más horas que un reloj en urgencias, incluidas noches, festivos y fiestas de guardar.

Para colmo me cobran 3.18 euritos por ponerme agua destilada y liquido de limpiaparabrisas sin consultarme ni pedirme mi opinión (la propina, imagino).

En definitiva, que me vine para casita con 234 euros menos y más feliz que una lombriz. Eso sí, también pensando en lo bien que me iría haber montado un taller de mecánico en lugar de estar 10 años estudiando esta carrerita de mediquillo de medio pelo (lo de mediquillo es tema de otro post, que explicaré más adelante, y que hoy me reservo para no hacer mala sangre).

7 comentarios:

Rafa dijo...

Un ejemplo similar pongo yo cuando me dicen que los médicos cobramos mucho, al desglosarlo y decirle lo que cobramos la hora todo el mundo dice: ah bueno visto asi.
Coño de que manera hay que verlo

Aniña dijo...

que simpáticos los mecánicos... un besito

crazynurse dijo...

Cuánta razón tienes.....

Anónimo dijo...

Mediquillo...? diras medicazo!!!!!!!!!!
saludos

Pepa dijo...

Tienes que buscarte uno honrado. Seguro que hay. Yo conozco uno en la Gasolinera de Benajarafe, se llama Antonio, y no es un pesetero pero quizás te venga un poco lejos el sitio.

amelche dijo...

Está claro que tendríamos que haber estudiado mecánica.

Kike Bueno dijo...

Búscate otro taller! se han colado