MANUAL DE URGENCIAS PARA FAMILIARES

Ese año la gripe ya no tiene apellido (ni A, ni B, ni porcina ni del pollo), los periodistas ya no informan en directo de cada muerte, pero las urgencias se siguen colapsando a causa de la masiva avalancha de pacientes griposos.
En el caso de pacientes muy ancianos, o muy enfermos, su destino es la zona de observación, donde esperan pacientemente su correspondientes pinchazos, gasometrías, radiografías y aerosoles varios.
Víctor Bárcenas ha decidido que hay que tomar medidas. Después de varios años haciendo guardias cree que no sería mala idea la elaboración de un manual de urgencias.
Pero no un manual para que los médicos recuerden dosis, fármacos o protocolos de actuación. Un manual dedicado al familiar del paciente enfermo.
Son unas reglas básicas que debería seguir toda persona que acuda a visitar a un conocido al hospital si quiere triunfar como los Chichos:
Regla 1: Regla de la estrecha monitorización: Durante la visita no es necesario hablar con su familiar, pero no vaya a olvidarse de que siempre haya alguien observando fijamente el monitor durante todo el rato, no vaya a ser que se le pare el corazon y nadie se de cuenta, cosa harto habitual.
Regla 2: La regla del suero asesino: Deberá usted insistir a las enfermeras en que el suero de su familiar se está acabando, con la consiguiente entrada de aire en el sistema circulatorio de su familiar.
Regla 3: Reglas del intercambio polivalente: Si está permitida la entrada de dos pacientes por enfermo, intentar colar al menos cinco. Si esto no es viable, intentar que cada tres minutos salgan dos y entren otros tres (los que entren es ideal que están completamente desorientados y vaguen durante unos minutos por todas las camas preguntando por su familiar perdido con cara de pánico)
Regla 4: La regla del guiri: Si usted no habla castellano, acudirá a la hora de visita designada, pero evidentemente podrá acudir en cualquier otro momento, hora o instante; entrar por donde le salga de los pirindolos y si alguien le dice que no es hora, siempre le queda la excusa de que usted no se ha enterado.
Regla 5: Insistir en su derecho recogido en la carta de derechos humanos; el médico debe informar a cada familiar que acuda a urgencias. Incluímos en el término familiar al vecino del quinto F.
Regla 6: Regla del riñón engañoso: Debe usted insistir en que su familiar no orina, que esa orina es muy oscura. Igualmente insistir en que no defeca desde hace semanas, que constantemente pierde el conocimiento y que no come. Por supuesto a veces se queda durante varios minutos sin respirar.
Regla 7: Regla de la parálisis súbita: Es importante dejar claro que su familiar hasta hace unos días caminaba, iba al bar a tomar café y jugaba a la petanca.
Regla 8: regla de la resistencia pasiva: Debe usar dos frases al salir a la sala de espera, y es conveniente que la oiga un gran número de personas: "Me parece que lo van a echar para la casa" y "pues que sepan que yo así no me lo llevo".
Regla 9: Regla de la alergia inopinada: cuando el doctor le de el informe de alta y le explique el tratamiento, acuérdese de que precisamente el Augmentine le da diarrea, para que el médico deba cambiar todo el papeleo alegremente.
Regla 10: Regla del síntoma valioso. Una vez corregido el informe y cambiado el Augmentine, dígale al doctor, que se había olvidado de comentarle que su familiar tiene dolor en el pecho desde hace tres días, y que a lo mejor un electro...
Regla 12: Regla del vecino oportuno: Si durante su visita detecta que hay un conocido ingresado, antes de salir deberá cursar la correspondiente visita a dicho vecino, conocido o tío lejano.
Regla 13: Regla de la sugerencia despistada: aprovechar cuando el médico pase cerca para hablar de aquella tía abuela suya que tuvo un principio de apendicitis durante seis meses y al final la operaron cuando estaba pasaba. El médico tomará oportuna nota y solicitará una ecografía urgente con toda probabilidad.
Regla 14, y una de las más importantes. La regla de la incontinencia pertinaz: Solicitar una cuña o botella para orinar a toda mujer con pijama blanco, verde o azul que pase por delante de la cama de su familiar
Con estos valiosas catorce reglas, se puede visitar cualquier hospital del mundo con unas garantías de éxito aseguradas.
PS: Dedicado con cariño a todos los enfermos que realmente están enfermos, a todos los que intentan curarse en nuestros hospitales a pesar de sueros, aerosoles, camillas, médicos, enfermeras, celadores, administrativos...y familiares. Porque mejor tomarse las cosas con humor a quemarse la sangre en el trabajo.

SIN COMENTARIOS

Y una mañana gris perla en la que aparentemente nada iba a suceder en mi vida, una de esas mañanas que no pasarían a la historia, sucedió algo. Un miércoles cualquiera de un año absurdo.
No cambió el mundo. Tampoco mi vida dio un vuelco sustancial, pero algo sí se volvió a remover en lo más profundo de mi ser.
No haré ningún comentario, pero sin duda el vídeo que te recomiendo hoy es para mí la mejor película del año.

EL RUMOR

Se ha abierto el plazo para aportar la documentación a la Bolsa de trabajo del Servicio Andaluz de Salud ( el SAS de nuestros dolores). Hay diez días de plazo, con lo cual, aparentemente, todo debería ser fácil. En teoría...
Los entendidos en el tema, o sea la administración, cuelgan en la web las instrucciones: fotocopias tus méritos (cursos, masters, títulos y demás) y los entregas.
¿Y cómo se demuestra que no haces trampas, te inventas títulos o falsificas copias con el photoshop? Pues según dice el manual literalmente, debes entregar fotocopia de la documentación que los justifique bajo el texto “es copia del original” suscrito y firmado por el solicitante.
Entonces se produjo el caos, la ley de Murphy de los administrativos...
Después de casi dos horas fotocopiando todos mis títulos y certificados (sólo los relacionados con medicina, he llegado a ver gente entregando un título de un curso de flauta), me dispongo a entregarlo, pero....
Meeeck Error 1: debes hacer de nuevo todas las fotocopias, una vez para médico de primaria y otra para médico de hospital. Vale...
Una hora más tarde, me dedico a firmar las 215 fotocopias una a una, en lo cual no tardé más de quince minutos, pero...
Meeeeck Error dos: los títulos que tienen algún sello por detras también hay que fotocopiarlos por detras, y firmarlos. Vale...
Cuarenta y cinco minutos después he terminado, ordeno los papelajos, pero...
Meeeeck Error 3: hay que ordenar los títulos por fecha, y numerarlos. Vale, me pongo a ello.
Como se me hizo tarde, dejé el trabajo para la mañana siguiente.
-Salva, ¿ya entregaste los papeles? -me dijo la enfermera. Ya no se habla en los hospitales de crisis ni de la ley del tabaco, ni de que los chinos van a hundir el mundo, se habla de la bolsa.
-Bueno, estoy liado con las fotocopias -le dije.
-¿te has enterado de lo del nombre? -ella pone ojos de estar salvándome la vida.
-El nombre, ¿qué nombre?
-Debes poner ademas de la firma y la frase "es copia del original" tu nombre a mano.
-Joder, gracias, esta tarde me pongo.
Y ahí que va Salva, con su espíritu solidario a comentar la jugada con una médico del servicio..
-Que va, que va.. no hay que poner el nombre, lo que debes poner en la firma y el DNI. Que me lo ha dicho el sindicato.
-Joder, si lo dice el "sindicato"
Entonces empieza mi peripecia mañanil. Pregunto a una enfermera, que me dice que ella ha puesto también la fecha, "por si acaso". En cambio un celador, que me mira como quien está dictando sentencia en el Tribunal Supremo me certifica: debes poner DNI y firma, que me lo ha dicho "una que trabaja en Sevilla". Ciertamente ignoro si ese trabajo se trata de servir cañas y tapas junto a la Giralda, pero si viene de Sevilla...
Y por último me dice una enfermera a la que pregunto en el ascensor que da igual, pero que sea en un sobre del hospital, no en uno de los normales, que esos no valen, y que no son dos sobres sino un sobre con los dos tochacos. Además que no se me ocurra numerar las fotocopias del DNI y del título. Ignoro el origen de este suculento rumor.
Y por último me dicen que me vaya tempranito porque la cola para "entregar los papeles" es de entre tres y cuatro horas.
Y llegado a estas alturas, he decidido que esta tarde buscaré en el diccionario de la RAE lo que significa "suscrito", repasaré todos los papelotes, ordenáre por fecha, renumeraré, pondré mi nombre y DNI y mañana me levantaré a las seis de la mañana para estar el primero en la cola y poder entrar a trabajar a las ocho, que es por lo que me pagan.
Y me planteo una pregunta: ¿Por qué se siguen haciendo las cosas igual que hace treinta años? ¿Nadie en este pais tan tecnológico y ultramoderno conoce el DNI electrónico, la firma digital, los documentos en pdf o jpg o el envío de documentación a través de la red? ¿es necesario tener a la gente durante días pululando por pasillos y tiendas de fotocopias? ¿somos nosotros culpables de crear estos rumores continuamente?
Por cierto, me llaman con un último rumor, si poner un poco de salivilla u otro fluido en las fotocopias, te puedes hacer el ADN en caso de necesidad.
Y unas aclaraciones: los master del universo y la master card no puntúan como marters. El sobresaliente en matemáticas de tercero de la ESO no puntúa. Tampoco puntúa los cursos de pintura que hiciste en preescolar ni computa como experiencia laboral el cuidar al niño de la vecina cuando ésta se iba al cine (por muy neurocirujana que sea la vecina en cuestión).
PS: Ánimo, a todos los que estáis de "papeleos" que al final todo saldrá bien.

...Y QUE FUME EL QUE QUIERA.

Ya estaba aguantando demasiado antes de meter mis patas de pulpo el tema del mes: la ley antitabaco.
Imagino que mi opinión no gustará a alguna gente, pero es mi opinión, y la digo o reviento.
Antes que nada debo aclarar que estoy hasta los cataplins de la misma conversación y de los mismos argumentos que llevamos un mes oyendo, por ello no me voy a extender demasiado.
Dejé de fumar un 21 de Octube de 2006. El hecho de que recuerde la fecha me indica por una parte que la considero un día importante y por otra reconozco que me gustaría fumar (igualmente me gustaría no trabajar cada día, irme al Caribe los fines de semana o tener un avión privado). De vez en cuando me sigue apeteciendo un cigarrillo. No usé ninguna pastilla, parche o tratamiento médico, aunque me ayudó uno de esos libritos de autoayuda (dejar de fumar es fácil si sabes como). No me molesta que la gente fume, y sólamente me molesta el humo de los puros o que la gente fume en un restaurante, pero entiendo que hay personas a las que molesta profundamente el humo del tabaco.
También he de aclarar que me parece bien esta ley antitabaco. Simplemente no estoy de acuerdo básicamente en una cosa:
¿Qué leches tenemos que ver los médicos con toda esta historia?. ¿Por qué nos empeñamos en medicalizarlo todo en esta vida?
Miles de sanitarios se han tirado a la calle, y a las webs a "salvar" a la población del tabaco y sus consecuencias. En mi opinión es contradictoria esta ofensiva sanitaria contra el tabaco. He llegado a oír que los fumadores son enfermos, por eso no se les puede privar de su "droga" durante el tiempo en que trabajan. De hecho no veo por qué motivo el ministerio de Sanidad ha sido el que ha promocionado esta ley en concreto.
Por no hablar de las compañías farmacéuticas vendiendo a todo pasto sus milagrosas pastillitas, cigarrilllos de plástico en las farmacias y parches de todo tipo.
Para mí simplemente se trata de un problema de respeto hacia otras personas. No me molesta que nadie fume, no pienso ir detrás de ningún adulto con la moralina ejemplarizante ni poner en mi web iconos para que la gente deje de fumar. Asumo que quienes me leeis sois adultos, eso implica conocimiento, responsabilidad y respeto.
De hecho no me fío demasiado de alguien que no fume, no beba, no coma grasas saturadas, no tome café o no practique ningún tipo de pequeño vicio (confesable o no) siempre que éste sea legal.
En definitiva, creo que estamos con esta ley haciendo frente a un problema simplemente de educación, no de sanidad. Se trata de ser educados, de saber que si fumas, para muchos es como si te huele el sobaco, comes ajo o te tiras pedos en público: molesta.
Y nadie está libre de pecado. Han debido prohibir algo porque muchos fumadores (seamos sinceros) no han sido respetuosos con el resto. No me parecía de recibo esa frasecilla de ¿te molesta que fume?. Pues claro que molesta joder. Nadie preguntaría: ¿te molesta que me tire un pedo? Es que tengo flatulencias y ya se sabe...
Otra cosa son las consecuencias, indudablemente nefastas, del consumo de tabaco. También nefastas son otras actitudes como el alcohol, el consumo de mortadela o tragarse todos los días cuatro horas de Belén Esteban, pero eso como no molesta demasiado, pues que cada cual se machaque su hígado, su colon o su cerebro a su conveniencia.
Por esas peregrinas y tontas razones apoyo la ley antitabaco, por esas razones dejé el tabaco, y también por eso no voy a apoyar ahora esta campaña de los sanitarios para dejar de fumar.

POLLO A LA CARTA

Déjame regalarte algo. No quería que pasaran estos días sin hacerte un regalo. Difícil es regalar algo a quien conoces, pero más dificil si cabe es hacer un hacerlo a quien está al otro lado de esta pantalla que ahora miras.
Podría ser una palabra, una imagen quizás. Podría ser una idea, un sentimiento, un cuento o una anécdota.
Podría regalarte unos segundos de magia. O un gran beso electrónico. Pero no lo haré así.
Hoy en lugar de regalarte, déjame contarte una historia. Y es la historia de cinco pasiones:
Uno: La pasión por comunicar. Hablar, contar, compartir, decir, mirar, sonreir, besar, bailar, dibujar, expresar... es en mi opinión lo que nos da la libertad. Pasión por no callarme jamás, por expresarme sin miedos.
Dos: La rebeldía. Frente al dolor o la injusticia. Frente a la pasividad o el miedo. Frente a la comodidad de un anonimato fácil. Y no es necesario el gesto heroico del guerrillero. Simplemente la rebeldía como actitud ante las cosas realmente injustas.
Tres: La pasión por el cine: Quizás no lo sepas, pero si el cine me gusta, los cortometrajes me apasionan. Quizás porque el corto es al cine en gran formato lo que un relato es a una novela. Hay películas, novelas, relatos o cortos que pueden cambiar incluso una vida. Si hablamos de cine asiático, entonces me quito el sombrero.
Cuatro: La ternura. Es en definitiva el sentimiento más mágico que pueden compartir dos personas sin importar edad, sexo, religión o ideologías (el amor y el deseo son en mi opinión más potentes pero no amas o compartes tu cama con todos). Pero un momento de ternura, ese instante mágico sí lo puedes compartir con cualquier ser humano.
Cinco: Un regalo. Para ti encontré este vídeo en la red. Un cortometraje filipino casi anónimo aunque ganó el premio al mejor corto en el 56º Festival de Berlín. Sólo necesitas 6 minutos y conectar los altavoces. El resto, son simplemente mis pasiones: la rebeldía, la comunicación, la ternura...

POLVORONCILLOS

Y como estamos en fechas especiales, los informativos hablan de paz y amor en lugar de informar sobre guerras, asesinatos, violencia doméstica o violaciones diversas, días en los que nos atiborramos de mazapanes y polvoroncillos varios hasta que nuestras orejas destilan grasa en lugar de cerumen; un par de semanas donde todo son buenas palabras (excepto las del oligofrénico que ayer me pegó una pitada del quince por despistarme en el semáforo intentando explotarme una espinillaca del mentón).
Unas fechas en los que todos seguimos con atención el original, estupendo y nunca bien ponderado discurso de su majestad el rey (este año con foto de la selección nacional a la espalda, tócate los catapleins).
Sin duda asistimos a unos días en los que la gente, impregnada del espíritu navideño, se dedica a compatir momentos con la familia en lugar de acudir de forma masiva a los centros comerciales, abarrotar los bares o cometer el terrible pecado de emborracharse como villanos.
Es un fenómeno tan especial que en estos días ni siquiera la gente enferma. Las urgencias hospitalarias aparecen desiertas, pues nadie lleva a su pequeño de dos años (y al hermano de seis) a un hospital por fiebre, tos y mocos de tres horas de evolución.
Es por todo ello, que animado por una alegría directamente inyectada por las palabras del Santo padre en la mañana de Navidad, he decidido entresacar algunas frases que indudablemente están impregnadas de ese espíritu navideño del que todos disfrutamos:
Frase 1; Señor de 45 años, jubilado desde los 30 por lumbalgias varias...usted me pone una ambulancia para mi casa porque pa eso pago el seguro.
Frase 2; Agradable ancianita de pelo blanco , con bastón en ristre y mirada torva...tal y como se lo digo, estuve aquí hace tres semanas con el mismo dolor que hoy, y me echaron sin hacerme ni una radiografía del pie.
Frase 3; Señor inmovilizado, en una camilla, esperando la ambulancia para agudos...y tal como dice el artículo 140 del codigo penal, si me quiero matar cuando llegue a mi casa me mato, y no dude de que lo haré. Que yo entiendo de leyes oiga. ¡Y esa enfermera que deje de mirarme!
Frase 4; Joven de 22 años con cefalea: ...¿y puede poner en el informe que no fumo porros?
Frase 5; El mismo señor del artículo 140: ...a mi no me han traído a la fuerza, de hecho he venido porque la policía municipal estaba mu güena, y si no se lo cree llame usted al alcalde, o si no al Zapatero que seguro le indica.
Frase 6: Señora de nacionalidad británica..sí señoj, me ha mojdido un mono.
Frase 7; Señora de 65 años: ...pues no estoy segura si sangro "por alante" o "por atrás", eso lo sabrá usté que es médico.
Frase 8; Individuo cejijunto y ojiplático:...Doctor, ¿me puede explicar mi electro? Es que soy chapista, y yo algo de esto entiendo.
Frase 9; chica de 27 años. ¡Me parece inconcebible que no tengan un neurólogo de urgencias!
Frase 10: Quizás es la definitiva, para mi la mejor, y sin duda la que hace que siga en esta trinchera donde casi todo se mezcla, y donde muchas veces corremos el riesgo de perder la ilusión por demasiadas cosas.
Hace apenas unos días de esto. Veinticuatro de Diciembre de 2010 (hace años que trabajo en Nochebuena), cuando rondaban las 9 de la noche y me disponía a dar un alta a un hombre cuya edad rondaba los 80 años:
-Doctor, ¿le importaría no darme el alta aún? No tengo a nadie con quien compartir esta noche, y aquí al menos les tengo a ustedes. De todas formas, si es mucha molestia...
El hombre se quedó unas horas más con nosotros.