NUEVOS CAMINOS

Me fui sin despedirme, pero creo que no es justo. Quizás debo explicarme.
Hace algún tiempo que estoy gestando una idea, y por fin me he decidido a llevarla a cabo. Voy a escribir una novela. Tengo la idea, los mimbres y las ganas. No tengo demasiado tiempo, pero me he dado un plazo largo para publicarla.
A todos mis seguidores, os prometo que tendreis noticias.
A pesar de que he tenidos unos meses muy agitados en el plano personal, la escritura es una especie de droga para los que amamos esto; confieso que ya he empezado a elaborar textos.
Os regalo el primer capítulo y la promesa de que continuará...la duda que me queda es si seguiré aquí o en papel. ya veremos.



CAPITULO UNO: TRIAGE



Nunca antes había pasado consulta a un asesino. Al menos no de forma consciente.
Aquélla era una de esas noches azules de domingo en las que las urgencias se convierten en un mercado persa.
Las ambulancias iban depositando su carga de dolores y olores a las puertas de un hospital eternamente colapsado.
Pero aquel hombre había entrado caminando. Escoltado por dos agentes de azul que habían dado sus datos a la cansada recepcionista, había pasado a la zona de espera de pacientes.
Con las manos esposadas a la espalda y dos policías al lado, aquel hombre no pasó desapercibido en la zona de espera.
En apenas unos segundos pasó a ser un usuario del sistema sanitario, con todo lo que ello implica. Unos milisegundos bastaron para que la tela de araña del sistema informático de las urgencias le asignara un número de historia, un código de barras y dieciséis pegatinas. Siete minutos más tarde un enfermero clasificaba la gravedad del paciente.
La edad de aquel joven del pijama verde rondaría los veintisiete años, y unas profundas ojeras le daban un aspecto cansado (la próxima vez que saliera un sábado no debería beber tanto ron).
Sus dedos volaban acariciando las teclas.
–¿Qué le pasa?
–Quiere hablar con un médico –respondió uno de los policías– parece que está nervioso. Seguramente estará con el mono.
Motivo de consulta: Paciente detenido solicita médico.
Nivel de prioridad: 4
–¿Alérgico a algo? –preguntó Pijama Ojeroso.
–No –la voz del paciente 35217 sonó extrañamente cavernosa– que se sepa.
El enfermero anotó las constantes en la historia digital, y volvió a las teclas…
Observaciones: sin alergias medicamentosas, posible crisis de ansiedad.
Según el orden de Triage aquel paciente debería haber sido asignado a la consulta tres. Quizás fue la sobredosis de trabajo, quizás las prisas por acabar su turno y volver a casa, quizás el repentino acceso de pánico irrracional del enfermero al cruzarse la mirada con aquel paciente. A lo peor fue simplemente el azar quien hizo que el enfermero asignara la consulta equivocada.

Consulta: cinco.
En ese preciso instante yo golpeaba de forma insistente y repetitiva el ratón contra la mesa en un irracional intento de que éste reaccionara a base de golpes. Finalmente desistí al comprobar que Don Ratón me iba a seguir jodiendo lo que quedaba de guardia.
Médico asignado: Víctor Bárcenas.
Aún no lo sabía, pero aquel error de un enfermero resacoso iba a cambiar mi vida para siempre.