EL DÍA MÁS FELIZ DE TU VIDA. ¡UF!

Es una pregunta que me hago con cierta frecuencia, y que normalmente me cuesta trabajo responder. He conocido mucha gente que lo tiene muy claro. Sin duda es el número uno y el menos original: el día más feliz de su vida coincide con el nacimiento de su hijito o hijita. Así, sin más. A bocajarro y sin más planteamientos. Es algo respetable, desde luego, e imagino que en ello intervienen factores culturales, hormonales, y mecánicos pues el alivio de poner fin a nueve meses de gestación incómoda y varias horas de dolor es algo para tener en cuenta; pero debo decir aun a riesgo de parecer un poco insensible, que el día del nacimiento de mi hija no fue el día más feliz de  mi vida (claro que no fui yo quien dio a luz), fue un día de inseguridad, vértigo por el futuro y sensaciones importantes. Pero definitivamente no el día más feliz de mi vida.
También puede coincidir tu día más feliz con el día de tu boda, con la consecución de la Liga por tu equipo de fútbol, aprobar unas oposiciones o conseguir un premio de lotería (eso los menos).
Mucho más raro eres si lo que recuerdas es tu primera comunión, tu primera noche con alguien especial, o tu primera cita. Si lo que recuerdas es el día que aprobaste el carnet de conducir es que algo empieza a fallar.
Para mí es difícil hablar de días felices, pues suelo tener memoria de pez, y me gusta más pensar en momentos de felicidad. Son esos ratos en los que respiras  y dices: 
-Uf.
Y no necesitas más. Con un simple "uf" lo sientes todo. Luego la vida sigue, pero ese instante ya no te lo puede robar nadie.
Esos momentos quizás son más frecuentes, aunque también cuesta identificar el momento más especial de tu vida. Quizás lo recuerdes como una experiencia sexual única, el reencuentro con alguien especialmente querido o con el día en que conociste a Rafa Nadal.
Hace dos días estuve en la nieve. Jamás he esquiado y todo lo que sean menos de 22 grados me parece frío siberiano. Odio la nieve y suelo caer con una cadencia de un ceporretazo cada treinta segundos. Pero mi hija, a sus nueve años, quería nieve y nieve tuvimos.
Eran las doce y media de la mañana y el termómetro marcaba tres grados bajo cero. Yo iba embutido como un salchichón en la ropa que había alquilado, incluido un casco casco que me impedía oír, unos guantes que me impedían sentir nada y unas botas incomodísimas. El primer intento de hacer algo asimilable a esquiar había acabado en un traumatismo importante en mi hombro, así que decidimos optar por los roscos. Se trataba se transportar una especie de flotador hasta lo alto de una colina y lanzarse. Y así una y otra vez golpeándote los puntos más insospechados al llegar abajo.
Después de casi una hora, varias subidas con sus correspondientes bajadas me faltaba la respiración, me dolía casi todo, mi nariz insistía en gotear un liquidillo salado y estaba a punto de plantarme y decir que no subía más.
-Papi ¿sabes una cosa? -me dijo mi pequeña.
-Dime -respondí esperándome lo peor.
-Me parece que este es el mejor día de mi vida -me dijo regalándome una sonrisa.
No recuerdo un Ufff más grande en los últimos años, claro que debo recordar que tengo memoria de pez.
PS: Subí siete veces más, me golpeé la muñeca derecha, hoy me duelen todos los huesos del cuerpo y seguramente volvería a subir quinientas veces por una sonrisa como aquella.
Y tú...¿recuerdas tu momento uf?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay!!! lo que no se haga por un hijo!!!bonito como siempre.FElicidades.

Blanca dijo...

Te podría decir que el día más feliz de mi vida fué cuando nació mi hijo, pero no es del todo cierto porque lo pasé muy mal en el parto y además se me vino el mundo encima (tenía 22 años). El día más feliz han sido los posteriores, cada vez que me ha dicho que me quería, cada vez que ha sacado un sobresaliente, cada vez que ha conseguido algo estupendo en la vida, como una beca de investigación en la Universidad. Hay muchos momentos uf en la vida. ¿Cúal es el mejor? El último. ¿Y cúal es el último? Está mal que lo diga pero el último momento uf que tuve fué la última vez que me dí cuenta de que alguien se había enamorado de mi.¿Fué el día más feliz de mi vida? No lo sé, pero fué el último.

YoYoa dijo...

He llegado aquí a través del blog de "Melbisa en Alemania" que hoy citó un post tuyo sobre Andalucía, y me gustó tanto que sabía que este espacio iba a merecer la pena. Yo no creo que exista el día más feliz de una vida, yo procuro avanzar por el camino de la felicidad en la medida en que la vida me lo permite, pero estoy convencida de que ese "ufff" tuyo tuvo que ser muuuuuuy largo y para no olvidarlo jamás. Qué te recuperes pronto Salva. Encantada y volveré pronto por aquí, me gusta mucho leer entradas de este tipo. Te invito a conocerme en mi pequeño rincón:

http://yo-yoa.blogspot.com