¡QUE ALGUIEN ME PARTA LA BOCA!

Soy bastante bocazas. Imagino que es uno (perdón quería decir otro) de mis defectos. Para mí la libertad de expresarme, de decir lo que me apetezca, de criticar lo que me parece injusto es casi una forma de ser yo mismo, un derecho al que no renunciaría casi por nada. Imagino que este blog es parte de esa forma de ser y padecer.
Más de una vez me han dicho aquello de que "en boca cerrada no entran moscas" o alguien me ha recordado que es mejor callarse antes que meter la pata, o incluso que es preferible cerrar la boca antes de que te la partan a hostias.
La capacidad de rebelarse, en mi opinión, surge de la palabra (incluso el flamenco, algo tan andaluz nace de un quejío).
Y por supuesto, la lucha contra la injusticia sólo nace de la queja con la palabra y la razón. Hace siglos se arreglaba a espadazos, pero algo hemos avanzado, creo.
Hoy los poderosos temen la palabra, a la crítica, la razón, pues saben que es lo único que puede derrotarlos, pues los tiempos de la algarada guillotinesca han pasado.
Imagino que estas cosas vienen en los genes. A mi abuela, una orgullosa andaluza de noventa y un años, y una gran mujer sin duda, le raparon el pelo con apenas dieciséis años cuando las tropas fascistas llegaron al pueblo. La excusa para hacerlo fue que había cantado canciones republicanas. Una forma humillante de partirle la cara, de callarle la boca, a una niña. Hoy, con noventa y un años aún lo recuerda. Pero eso será motivo de otro post.
En definitiva, que nunca me he callado, aún a riesgo de salir perdiendo por ello. No sé si he perdido mucho, pero hasta hoy tengo la luz pagada, la nevera surtida y no me mojo cuando llueve.
A pesar de todo siempre hay quien dice que mejor callar, mejor agachar la testuz si no quieres recibir la venganza del poderoso.
Hoy se ha conocido la setencia de los poderosos. Un Juez (se llama Garzón como se podría haber llamado Pepito López) ha sido condenado y expulsado de la carrera judicial. Curiosamente el mismo juez que estaba investigando crímenes horrendos y solicitando dignidad para miles de personas que siguen arrojadas entre el barro de las cunetas.
Hace algunos meses alguien me dijo que a Garzón le iban a partir la boca porque se había metido donde no debía, mañana quizás a muchos jueces les tiemble el pulso antes de moverse contra el poderoso.
Hoy el chaval de los trajes es declarado inocente, al yernísimo le abrirán los juzgados un sábado para que declare en exclusiva y el juez que preguntó demasiado se va de patitas a la calle. Mientras tanto los restos de miles de personas se seguirán pudriendo en las cunetas.
Y como hoy es mi cumpleaños (tenía que decirlo), más que un deseo formularé una petición: Si alguien quiere cerrar mi boca en algún momento, tendrá que partírmela. No hay otra alternativa.

5 comentarios:

salva dijo...

Bueno, tal y como me temía, finalmente he tenido que administrar lo comentarios y activar las restricciones, pues no puedo permitir insultos ni descalificaciones por parte de personas anónimas. Insisto en que este es mi blog, un sitio personal donde no pretendo entablar ningún debate político ,para eso hay otros foros. Simplemente expreso mi opinión. Si alguien quiere expresar la suya o descalificarme le ruego que se identifique. Un saludo

salva dijo...

Igualmente quiero recordar a quien me insulte que gracias a blogger se puede determinar la identidad IP, localización y dirección de la persona que escribe en esta web aunque lo suscriba como anónimo. Gracias

amelche dijo...

Feliz cumpleaños. Y que no te partan mucho la boca, aunque, por lo que comentas, veo que ya lo han intentado. Ladran, Sancho, luego cabalgamos.

Anónimo dijo...

Confundes los hechos que se juzgan; al juez este no se lo juzga por meterse con corruptos o investigar crímenes, sino por unas escuchas ilegales y por ser incompetente para investigar sobre esos hechos. Aparte de eso, me gustaría felicitarte por algunas historias que cuentas. Saludos.

Anónimo dijo...

Bueno, Salva. Acabo de conocerte gracias al Blog de Entrelazados.
Sólo quiero decirte, de parte de otra "bocazas" que te entiende, que sigas diciendo lo que quieras y sientas, ya que tenemos la suerte de vivir en un país democrático.
Y no, no toleres los insultos ni el maltrato, y menos en "tu propia casa".
Felicidades atrasadas por tu cumpleaños y por tu blog.
PD. aunque la sentencia contra Garzón pueda ser legal, yo soy del grupo de ¿románticos o ingénuos? que cree que no, no es justa. La coincidencia con la sentencia del caso de los trajes la hace aún más irónica y chocante...