SEGUNDA CARTA EN UNA BOTELLA

Ayer me di cuenta de que es hora de hacerlo. Hace unos años fue la primera vez, y esta noche tormentosa, de un otoño recién nacido, ha llegado el momento de hacerlo nuevamente.
Te despiertas con un humor de perros, me sonríes y me abrazas porque sabes que te adoro. 
No te das cuenta de que cada noche beso tu pelo a la vez que inspiro tu olor a sueño infantil. Es muy difícil de explicar, supongo que es algo primigenio, instintivo, pero ese gesto me alimenta, me da una energía extraña y vital.
Te enfadas cuando hago el tonto, porque a los diez años las niñas no quieren que sus padres digan payasadas.
 —Papi, déjate de tonterías —me dices muy seria.
Ya crees saber más que yo de muchas cosas, porque es ley de vida. Los hijos siempre creemos saber más que los padres.
  —Papi, de eso entiendo yo más que tú —me dices convencida.
Tienes carácter, estás cambiando y debo dejarte crecer fuerte y libre. 
Anoche te quedaste dormida en mi cama, al cogerte me di cuenta que ya no eres la niña de cinco años, y algo se encogió dentro de mí.
Pensé que en unos meses no me pedirás que los viernes sean el día internacional de la pizza, no querrás contarme las cosas que te pasaron en el cole, en unos meses tu mayor ilusión no será volver a Disney, o saltar sobre las piedras del río.
Volví a respirar tu pelo, tu olor a sueño de niña, me di cuenta de que es hora de volver a dejarte un mensaje, cual naufrago que arroja una botella para que sea leída algún día.

Naciste niña de fuego y arte 
Niña de viento y agua
Niña libre de ojos grandes
Niña de tierra y arcilla roja
Naciste libre como tus padres.

Crece feliz y lucha
Crece libre y hazte grande
Nunca odies nunca olvides 
Nunca uses malas artes.

Mi niña de fuego y arte
Mi viento mi agua
 Mi tierra. 
Mi cante.

4 comentarios:

Juana dijo...

Mi hija tiene 19, afortunadamente sigue contándonos muchas cosas, todo el tiempo que les dediquemos merece la pena ... siempre ...

Aprendí a no juzgar, a escuchar, a apoyar ... pase lo que pase ... a decir "te quiero, pase lo que pase ... " y a confiar ... en ella y en la Vida ...

Berni dijo...

Simplemente PRECIOSO y muy emotivo. Tengo una criatura de 10 años y al leer tus palabras me he sentido totalmente identificada con lo que expresas...mi pequeña está dejando de serlo, y eso, por una parte me entristece mucho, aunque sea ley de vida... Gracias!!!

ALEJANDRA dijo...

Por experiencia de hija te digo, que cuando existe ese cordón padre-hija, no se rompe nunca, ni después de la muerte. Tu hija será niña, adolescente, joven, mujer, pero tú siempre serás su padre y eso no hay tiempo que lo borre. Que no siempre es así, pero ya digo, si no lo es , no lo es nunca, y si lo es, es para siempre. No sufras por ese puente que te aseguro nunca habéis de cruzar.

amelche dijo...

Y aunque pienses que no te necesita (y ella lo piense también), te seguirá necesitando.